S&P tiene una perspectiva estable de la infraestructura de transporte para 2018

126

Una mejora del entorno macroeconómico, las bajas tasas de interés y una tasa inflacionaria positiva respaldan una perspectiva global estable del sector de infraestructura de transporte de Standard & Poor’s, para 2018.

Sin embargo, la volatilidad cambiaria todavía representa un riesgo, arrojó un reporte de la calificadora.

Así mismo, la transformación de la tecnología y de la movilidad genera riesgos para las actividades relacionadas con las carreteras, estacionamientos, aeropuertos, y puertos, que continuarían con un desempeño operativo y financiero positivo este año.

Al tiempo, esos estímulos a las nuevas tecnologías, así como los cambios al modelo de negocio, impulsarán el crecimiento de esas actividades.

En América Latina, las grandes oportunidades de inversión continúan vinculadas al avance del programa de Vías 4G en Colombia, el más grande en la región con inversiones por alrededor de 18.000 millones de dólares en más de 30 carreteras en terrenos industriales y no urbanizados.

S&P, en sus proyecciones globales, espera una generación de flujo de efectivo fuerte y balances estables como resultado de ingresos más altos, de una mayor distribución y de gastos de capital.

La baja de las calificaciones de los gobiernos y la actividad de fusiones y adquisiciones (M&A por su sigla en inglés) en 2017 son los dos factores que generan presión negativa sobre su cartera de emisores del sector de infraestructura de transporte.

Prevé “una actividad de M&A oportunista de los activos relacionados con patrocinadores que están saliendo de dificultades financieras en México, Brasil, Perú, y Colombia”, señaló el informe.

Finalmente, informó que la perspectiva estable en su cartera de carreteras a nivel mundial refleja su opinión de un desempeño estable en la generación de utilidades, vinculado principalmente al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB).

“La tendencia de perspectivas negativas en 2017 estuvo relacionada con nuestra perspectiva negativa para los países en América Latina, como México, Brasil, Colombia, y Chile”.

Las calificaciones soberanas son importantes en este sector debido al alto nivel de influencia de la regulación en el negocio. Esta tendencia se vio contrarrestada por un desempeño más fuerte de las autopistas de peaje en Estados Unidos, con ocho alzas de calificación en su cartera en 2017.

Tendencia favorable para América Latina

Las condiciones crediticias en América Latina deberían mantener una tendencia favorable en 2018, gracias a la mejora de las economías más grandes en esta región, lo que resulta positivo para los ingresos del transporte. En Estados Unidos, la infraestructura de transporte probablemente se beneficie del paquete de recorte fiscal por 1,5 billones de dólares y las expectativas de crecimiento económico más altas.