Fitch espera crecimiento en ingresos de minoristas no alimentarias en América Latina

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Fitch Ratings espera que la mayoría de los perfiles de crédito de las minoristas no alimentarias de América Latina se mantengan estables en el corto y mediano plazo, a pesar del bajo consumo en algunos países.

En un reporte, la calificadora se refirió, entre los casos estudiados, a Falabella, con presencia en Colombia.

Los perfiles de crédito se fortalecieron en la región desde 2013 y 2014, debido a una combinación de respuestas efectivas a condiciones cambiantes y estrategias financieras conservadoras tomadas por la mayoría de las empresas ante la desaceleración económica.

La calificadora espera un crecimiento de ingresos de un dígito y medio y márgenes estables de rentabilidad durante 2018.

Por otro lado, las posiciones de liquidez continuarán sustentadas por niveles satisfactorios de efectivo, perfiles de vencimientos de deuda manejables y un sólido acceso al crédito a través de los bancos locales y los mercados de capital.

La mayoría de los vencimientos de deuda para el sector vence después de 2023, por lo que hay pocas necesidades de refinanciamiento relevantes hasta entonces. En general, la mayoría de los minoristas latinoamericanos está bien posicionados, en términos de liquidez, con niveles adecuados de efectivo disponible y un amplio acceso a los mercados financieros.

El entorno de consumidores de América Latina sigue siendo favorable para los minoristas, a pesar de la débil demanda de los consumidores en la mayoría de los países durante los últimos tres años.

Una posible recuperación en la región de un crecimiento del 2,6 % en el Producto Interno Bruto (PIB) en 2018, en comparación con un crecimiento del 1,7 % en 2017, y las perspectivas positivas en el corto y mediano plazo deberían respaldar las ventas y las ganancias.

Sin embargo, los recientes aumentos en las tasas de interés en México podrían afectar negativamente el consumo discrecional de ese país en el corto plazo. A diferencia de EE. UU. y Europa occidental, donde el comercio minorista es un mercado maduro para los participantes, el comercio minorista no alimentario de América Latina todavía tiene espacio para crecer, debido a la baja penetración de los centros comerciales fuera de las principales ciudades, una clase media en crecimiento y el crecimiento difuso pero constante del crédito al consumo.

Los minoristas no alimentarios están más expuestos a la depreciación de la moneda, dada la alta dependencia de los bienes importados. Algunos países de América Latina se enfrentan actualmente a la depreciación de la moneda local. En medio de estos entornos de volatilidad, las empresas típicamente han transferido aumentos de costos de inventario a los precios a los consumidores a costa de menores volúmenes.

Fitch cree que los minoristas con posiciones fuertes en el mercado y divisiones de crédito deberían tener más flexibilidad para enfrentar los movimientos cambiarios, cambiando la combinación de ventas o extendiendo los términos de crédito a los clientes.

Así mismo, indicó que, tradicionalmente, los préstamos fallidos para minoristas aumentan en condiciones económicas desfavorables y en un consumo en declive. No obstante, Fitch no espera un efecto significativo en la mayoría de los perfiles de crédito de los minoristas no alimentarios, ya que actualmente presentan bajos niveles de morosidad.

Por último, señaló que las estrategias para adaptarse a los nuevos hábitos de consumo, a la vez que proporcionan mayores niveles de eficiencia, incluyen el desarrollo de canales alternativos, como el modelo omnicanal, que contiene comercio electrónico, ventas telefónicas, presencia en redes sociales y aplicaciones móviles.

Las ventas latinoamericanas a través de dispositivos móviles aún son incipientes, debido a la baja penetración de teléfonos inteligentes en la mayoría de los países de la región y la desconfianza de los consumidores en los métodos de pago electrónico.

Los sitios en línea se están desarrollando para impulsar las ventas de la mayoría de las empresas del sector. Se estima que las tasas de crecimiento de las ventas en línea de los minoristas no alimentarios de América Latina oscilan entre el 40 % y el 100 % interanual. La proporción de ventas totales sigue siendo muy baja y varía entre 1,5 % y 10 %, con una mediana de 4 %, dependiendo del nivel de conectividad de cada país.

Falabella

Fitch mencionó que el perfil comercial y financiero de Falabella (BBB + / Estable) es sólido para la categoría de calificación ‘BBB’.

“Una de las principales fortalezas de la compañía es la diversificación geográfica y empresarial. Falabella desarrolló una estrategia multiformato para adaptarse al perfil del mercado y la demografía de los países donde opera”, precisó.  

Añadió que el perfil comercial de la compañía lo diferencia de sus pares minoristas, debido a su presencia en varios segmentos de consumidores, como la venta minorista de alimentos y productos no alimenticios, los centros comerciales y los servicios financieros.

Considera que Falabella y Liverpool son los principales minoristas, en términos de escala, debido al tamaño de las operaciones respectivas. La sólida posición de mercado de Falabella se basa en un enfoque de mercado preciso y un modelo comercial diversificado en los países en los que opera. Liverpool se concentra en México, pero su cobertura dentro de las principales ciudades del país le otorga una posición importante en términos de volumen de compras.

Falabella generalmente está en línea con una categoría de calificación ‘BBB +’, en términos de apalancamiento.

Fitch espera que el apalancamiento ajustado corporativo de Falabella, excluyendo los pasivos relacionados con el negocio bancario, permanezca estable en aproximadamente 4.0x, y el apalancamiento ajustado al por menor se mantenga estable en alrededor de 3.0x.