Moody’s advierte riesgos para emergentes; espera seis alzas de tasas en EE. UU.

205

Se espera que el crecimiento económico mundial continúe en 2018, aunque moderado a fin de año, ya que varios países se acercan al pleno empleo y las condiciones crediticias se tensionan en medio del aumento de las tasas de interés, aseguró hoy la agencia Moody’s Investors Service.

En su publicación trimestral Global Macroeconomic Outlook dijo, sin embargo, que los riesgos a la baja se han materializado a raíz de los recientes episodios de estrés del mercado financiero en los mercados emergentes, el repunte de los precios del petróleo y las tensiones comerciales entre EE. UU. y China.

Se pronostica que los países de mercados emergentes crecerán un 5,2% tanto en 2018 como en 2019, frente al 5,3% en 2017.

Las perspectivas para los países de mercados emergentes se basan en una evaluación de la fortaleza económica general de cada país y la capacidad de soportar el aumento de la volatilidad de los flujos de capital.

“En general, esperamos que 2018 sea un año de sólido crecimiento mundial, similar a 2017”, dijo Madhavi Bokil, vicepresidente de finanzas de Moody’s.

“La actual turbulencia de los mercados financieros en los países emergentes plantea riesgos de un efecto indirecto más amplio en el crecimiento para una gama de países más allá de Argentina y Turquía, mientras que existe el riesgo de que los altos precios del petróleo pesen sobre el poder adquisitivo y presenten un riesgo, en tanto una nueva escalada de las tensiones comerciales entre EE. UU. y China es otro factor de riesgo para el crecimiento”, cita el informe.

La firma estima que los países del G-20 crezcan 3.3% en 2018 y 3.2% en 2019. El diferencial de crecimiento entre las economías emergentes y avanzadas se expandirá, con las economías avanzadas creciendo 2.3% en 2018 y 2.0% en 2019.

En las economías avanzadas y de mercados emergentes, con una mayor aceleración del crecimiento se verá limitada por el aumento de los costos de endeudamiento y la restricción de las condiciones crediticias.

En esta actualización, las previsiones de crecimiento 2018 para Argentina (ahora en 1,5%), Turquía (2,5%), Canadá (2,0%) e India (7,3%) se han reducido, mientras que Moody’s elevó las previsiones para Sudáfrica (1,6%) y Australia (2.9%).

“La acumulación de apalancamiento en los balances corporativos es una preocupación particular para los EE. UU. y para algunos países con mercados emergentes. El alto apalancamiento del sector corporativo también exacerba el impacto de los shocks macroeconómicos y financieros en la economía real”, advirtió Elena Duggar, director asociada de Moody’s.

Tasas de interés
Las perspectivas para la política monetaria mundial se mantienen prácticamente sin cambios, con la Reserva Federal de los Estados Unidos en una trayectoria de política monetaria restrictiva predecible y gradual.

La agencia proyecta tres aumentos adicionales en la tasa de fondos federales de Estados Unidos este año sean seguidos por tres alzas más en 2019.

El Banco Central Europeo probablemente detendrá las compras de activos adicionales para fin de año y comenzará a aumentar la tasa de depósitos en la primera mitad de 2019. El Banco de Japón mantendrá su política monetaria actual en los próximos dos años.

“Las crecientes tasas de interés y la depreciación de la moneda refuerzan la opinión de Moody’s de que los bancos centrales de los países de mercados emergentes no podrán proporcionar un ajuste de la política monetaria por mucho más tiempo”, dice Bokil.

Cree que el Banco de Japón mantendrá su actual política monetaria en los próximos dos años.

Argentina
Este país ha sido el más golpeado en la última ola de ventas en los mercados emergentes, dijo la firma.

Una gran dependencia del endeudamiento externo en moneda extranjera, con una deuda externa en torno al 36,5% del PIB, un creciente déficit en cuenta corriente y una tasa de inflación de dos dígitos cercana hasta el 25% hacen que Argentina sea extremadamente vulnerable a los cambios en el sentimiento de los inversores internacionales, argumentó la calificadora.

El peso se ha depreciado en un 15% en real términos efectivos desde el 25 de abril. Para frenar las salidas de capital, el banco central aumentó la tasa de interés al 40% el 5 de mayo desde el 27.25% en el final de marzo.

El gobierno ha respondido con medidas para reducir los gastos de inversión pública y ha abierto discusiones con el FMI para un acuerdo de reservas.

En conjunto, estas medidas, dijo Moody´s, pesarán sobre el crecimiento económico.

Por ello revisó su pronóstico de crecimiento para Argentina a 1.5% en 2018 y 2.5% en 2019, por debajo de nuestros pronósticos previos de 3.0% y 3.5%, respectivamente.

El riesgo para el pronóstico es más a la baja dados los persistentes desequilibrios internos y externos, aseguró.

En particular, consideró que la presión de más depreciación se mantendrá mientras la tasa de inflación se mantenga elevada. La depreciación a su vez aumentará la carga de divisas sobre la deuda.