Débil posición fiscal de Colombia y tenues políticas de corrección incidieron en recorte de Fitch

 

Tras el recorte la semana pasada de S&P en la perspectiva soberana de Colombia (a negativo en su calificación BBB-), Fitch anunció también un retroceso en la calificación crediticia hasta BBB- y con tendencia a una perspectiva negativa que, en opinión de Credicorp, no se esperaba. Por lo tanto, el país ahora se enfrenta a la amenaza de perder el grado de inversión de dos agencias.

Mientras que en su declaración S&P parecía más centrado en esperar los próximos pasos del Gobierno para enfrentar el choque actual de la economía (recesión global + Covid-19) antes de decidirse por una acción de calificación, Fitch centró su discurso en las crecientes debilidades de la expansión económica, las perspectivas fiscales y en la credibilidad de la política fiscal, estableciendo una percepción más negativa, explicó Credicorp.

El escenario fiscal para Colombia durante este y los próximos años, desde la perspectiva de la firma citada, será difícil. El doble impacto en la economía ejercerá grandes presiones sobre ingresos del Gobierno en medio de baja flexibilidad de gasto, lo que significa que la carga de la deuda pública continuará creciendo.

“Por lo tanto, el aumento de los ingresos permanentes parece primordial para evitar el estado de alto rendimiento los próximos 12-18 meses. Pensamos que, mientras el presidente colombiano, Iván Duque, y el Ministerio de Hacienda han seguido reafirmando el compromiso del Gobierno con la regla fiscal, el contexto actual reduce el optimismo sobre la posibilidad de observar propuestas relacionadas con los ingresos estructurales en los próximos meses”, señaló Credicorp.

Lo anterior, según el mismo análisis, teniendo en cuenta el descontento social en curso, el aumento del desempleo, la coalición no particularmente sólida en el Congreso y, además de eso, la crisis actual de Covid-19 que causará un golpe severo en las finanzas de empresas y hogares.

“En cuanto a esto último, consideramos que la política fiscal es la herramienta crítica para evitar un deterioro de la actividad económica más profundo de lo esperado, lo que significa que es probable que el Gobierno enfrente un dilema entre el crecimiento económico y la consolidación fiscal, especialmente considerando el plazo relativamente corto proporcionado por las agencias de calificación para tomar medidas”, mencionó la firma.

Credicorp comentó que espera que la tormenta del Covid-19 se desvanezca pronto, proporcionando tiempo para que el Ministerio de Hacienda presente las propuestas adecuadas en medio de una mejor economía y condiciones sociales.

De hecho, la firma dijo creer en una articulación sectorial en medio de este contexto de ineludibles presiones. Desde su análisis, proyecta incentivos del Ejecutivo, el Congreso y los tomadores de decisiones para llevar a cabo las reformas necesarias.

La razón principal detrás del recorte de calificación de Fitch, según Credicorp, fue el debilitamiento de credibilidad fiscal en medio del aumento constante de la carga de la deuda, la dependencia de ingresos únicos y la falta de medidas para aumentar recibos de impuestos estructurales.

 

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