Fitch esboza escenario de riesgo inflacionario para emergentes

Fitch Ratings entregó nuevos comentarios sobre lo que se espera sea el comportamiento de la economía en los países emergentes durante este 2022. El documento también plantea los principales retos en el corto plazo.

Empieza por evidenciar Fitch Ratings que el ciclo de calificación soberana de los mercados emergentes se ha vuelto más positivo, lo anterior por las mejoras de Benin, Croacia, Maldivas y Seychelles en el cierre de 2021; además de solo dos rebajas, en Perú y Sri Lanka.

Esto haciendo la salvedad de que las perspectivas negativas continúan superando en número a las positivas, pero el saldo neto se recuperó a -14 en enero de 2022, desde un mínimo de -33 en agosto de 2020.

“La continuación de la reactivación económica después de la pandemia, las incipientes recuperaciones fiscales y los precios más altos de las materias primas se suman a un entorno de macrocrédito neutral o de mejora neta moderada para las principales regiones de mercados emergentes en 2022”, explica el análisis.

Recomendado: Ómicron afectó la inversión internacional en mercados emergentes

Con esto de base, se estima entonces un crecimiento medio del PIB de los mercados emergentes calificados por Fitch en un 4,0 % en 2022, dato que caería, “moderadamente” por debajo del 4,4 % en 2021.

Esto último al tiempo que el déficit presupuestario medio se reducirá al 4 % del PIB en 2022, desde el 5,2 % en 2021. Asumiendo un escenario en el que la tasa de interés efectiva ya comenzó a aumentar, “y la reducción de la deuda pública/PIB será un proceso lento y desafiante”.

Las variables de riesgo

Una vez planteado el escenario, Fitch hace el llamado de atención a que los mercados emergentes se enfrentan a una serie de riesgos a la baja.

“La evolución de la pandemia sigue siendo incierta y deja un legado de mayor deuda pública. La reducción gradual de la Reserva Federal, las subidas de tipos y un dólar estadounidense más fuerte significan condiciones de financiación externa más desafiantes”.

Pero también, y como factor de mayor riesgo, la coyuntura inflacionaria global ha obligado a aumentos abruptos de las tasas de interés de política de los mercados emergentes. Esto último pesaría sobre el crecimiento y elevaría los costos de endeudamiento de los gobiernos.

El punto crítico para la agencia está en el hecho de que una inflación más alta, en particular para los alimentos, afecta de manera desproporcionada a los pobres, “lo que agrava los riesgos de malestar social por los efectos de la pandemia”.

Lo anterior, concluye el informe, en el marco de varias campañas electorales presiona el riesgo de seguir estimulando los apoyos estatales cuando la fortaleza fiscal flaquea.

Compartir:

Convierta a ValoraAnalitik en su fuente de noticias