Colombia conocerá la decisión de Estados Unidos sobre la certificación en la lucha contra las drogas, en un proceso que podría mantener al país bajo una designación negativa, aunque con matices frente al nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella.
La expectativa está puesta en la determinación de la administración de Donald Trump y en las señales que ha entregado el secretario de Estado, Marco Rubio, quien ha planteado argumentos para que Colombia continúe bajo una designación por sus resultados en la lucha contra las drogas.
Sin embargo, el análisis debe tener en cuenta un elemento central: la decisión que se conocerá ahora evalúa principalmente los resultados registrados durante los últimos 12 meses, un periodo que corresponde casi en su totalidad al gobierno de Gustavo Petro.
Recibe nuestro boletín en tu correo
La última decisión de Estados Unidos se produjo en septiembre de 2025. Por eso, el proceso que culmina este año no alcanzaría a evaluar de manera plena la política antidrogas del gobierno de De La Espriella, que asumió el poder el pasado 7 de agosto y lleva poco más de un mes en el cargo.
Y es que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dio señales en su visita a la ciudad de Barranquilla, allí dijo: “La cooperación que este nuevo Gobierno está enseñando es distinta al pasado, y eso va a ser tomado en cuenta. (…) La nueva determinación tiene que ser el año que viene, pero, obviamente, la cooperación es muy distinta, y yo creo que eso lo va a reflejar en la decisión”.
¿Qué puede pasar con Colombia?
De acuerdo con el análisis sobre el mecanismo estadounidense, técnicamente la decisión no consiste simplemente en “certificar” o “descertificar” a un país. Estados Unidos identifica, por una parte, a los países considerados de mayor tránsito o producción de drogas ilícitas y, por otra, designa a aquellos que considera que “han fracasado demostrablemente” durante los últimos 12 meses en sus esfuerzos contra el narcotráfico.
En el caso colombiano, uno de los escenarios que genera expectativa es que se mantenga la designación desfavorable.
En 2025, Estados Unidos señaló a Colombia dentro de los países que no habían cumplido adecuadamente con sus compromisos en materia de lucha contra las drogas. Sin embargo, Washington determinó que la cooperación y la asistencia a Colombia eran de interés vital para la seguridad nacional estadounidense, por lo que los recursos y programas de asistencia no fueron suspendidos de manera plena.
Así, la decisión tuvo principalmente un impacto político y reputacional para el gobierno Petro, mientras que en términos prácticos se mantuvo buena parte de la cooperación estadounidense.
Ese antecedente abre la posibilidad de que la decisión de este año siga una lógica similar: mantener una designación negativa, pero reconocer que el gobierno de De La Espriella apenas comienza su gestión y que sus resultados serán evaluados posteriormente.
De hecho, las señales entregadas por la administración Trump apuntan a que existe una valoración favorable sobre algunos de los primeros movimientos del nuevo gobierno colombiano en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico.



