La DIAN llega al Gobierno de Abelardo De la Espriella con un fuerte rezago tecnológico que puede comprometer su capacidad para recaudar impuestos, controlar la evasión y atender los trámites de empresas y contribuyentes.
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El Libro de la Verdad, presentado por la nueva administración tras el proceso de empalme, encontró dos contratos tecnológicos por más de $310.000 millones que actualmente no funcionan y cuya entrega está proyectada hasta 2028.
El diagnóstico fue destacado por Christian Junot Quiñonez Cortés, exsubdirector operativo de Fiscalización y Liquidación Tributaria y exsubdirector de Análisis y Sectores Estratégicos de la DIAN, quien aseguró que los hallazgos confirman advertencias que venía haciendo desde 2024 sobre la situación de la entidad.
Los contratos de la DIAN que todavía no funcionan
Uno de los principales puntos de alerta está en dos proyectos tecnológicos contratados por el Fondo DIAN. Se trata de un sistema de gestión aduanera por USD 29 millones y un software de gestión tributaria por USD 45 millones.
En conjunto, los contratos superan los $310.000 millones y, de acuerdo con el diagnóstico incluido en el Libro de la Verdad, actualmente no funcionan. Además, la entrega está proyectada hasta 2028, lo que significa que la nueva administración deberá enfrentar durante los próximos años compromisos tecnológicos que vienen del Gobierno anterior.
El documento señala que ambos sistemas fueron contratados con “graves falencias desde su origen”, entre ellas debilidades en la definición de los requerimientos. La situación deja a la DIAN con herramientas que debían fortalecer su operación, pero que todavía no cumplen ese propósito.
Para Quiñonez, este punto resulta especialmente delicado porque la tecnología de la autoridad tributaria está directamente relacionada con su capacidad de recaudo.

“Una DIAN que no moderniza su tecnología no puede sostener metas de recaudo crecientes”, señaló el exdirectivo, al advertir que la falta de modernización puede terminar llevando a la entidad a recurrir a medidas de cobro más fuertes y mecanismos temporales para conseguir recursos.
Los contratos que hoy están bajo la lupa no son el único problema tecnológico encontrado en la entidad.
Entre 2019 y 2024 se ejecutaron $333.853 millones dentro del Plan de Modernización Tecnológica de la DIAN. Aunque el avance declarado llegó al 95 %, el diagnóstico sostiene que ese nivel de ejecución no consiguió modernizar efectivamente los sistemas misionales de la entidad.
El contraste entre el avance reportado y el estado encontrado por la nueva administración es uno de los puntos que genera mayores interrogantes. El Libro de la Verdad plantea que el Gobierno saliente reportó un alto nivel de avance, mientras la DIAN mantiene dificultades tecnológicas en áreas fundamentales de su operación.
El impacto no se limita al funcionamiento interno de la entidad. Los problemas en los sistemas pueden afectar procesos como las devoluciones de impuestos a empresas, los trámites aduaneros y las acciones para perseguir la evasión, según el diagnóstico.
¿Por qué preocupa esto al Gobierno De la Espriella?
La situación tecnológica adquiere mayor relevancia por el estado de las finanzas públicas que recibe la administración de De la Espriella.
El diagnóstico reporta que la DIAN recaudó $294,5 billones brutos durante 2025 y que para 2026 enfrenta una meta neta de $292,9 billones. Al mismo tiempo, el contrabando se estima por encima del 1 % del PIB y la productividad por funcionario de la entidad cayó 3,5 %.
Es decir, mientras el Estado necesita que la autoridad tributaria tenga mayor capacidad para recaudar y combatir la evasión, la entidad llega al nuevo Gobierno con problemas tecnológicos y contratos que todavía no están operativos.
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El contexto fiscal tampoco es menor. El Libro de la Verdad señala que el déficit del Gobierno Nacional Central llegó a 6,4 % del PIB en 2025, lo que llevó a activar la cláusula de escape de la regla fiscal para el periodo 2025-2027. Además, la caja del Estado registraba $16 billones a mayo de 2026, frente a un rango histórico de entre $30 billones y $40 billones.
En este escenario, recuperar la capacidad operativa de la DIAN se convierte en una prioridad fiscal para el nuevo Gobierno.
El diagnóstico también encontró problemas en la contratación de espacios para los trabajadores de la DIAN.
La entidad suscribió un contrato por $19.996 millones para 3.064 puestos de trabajo, pero solo 1.890 fueron ocupados. El documento reporta un daño patrimonial de $17.287 millones, equivalente al 86 % del valor del contrato.
Este caso amplía el alcance de las alertas: el problema no estaría concentrado únicamente en grandes proyectos tecnológicos, sino también en decisiones de contratación relacionadas con la operación cotidiana de la autoridad tributaria.
El reto para la administración de De la Espriella
Para el nuevo Gobierno, uno de los principales desafíos será determinar qué hacer con los contratos tecnológicos que tienen compromisos hasta 2028, mientras intenta recuperar la capacidad de la DIAN para cumplir sus funciones.

La dificultad está en que no se trata simplemente de reemplazar un software. Los contratos ya fueron suscritos y comprometen recursos públicos durante los próximos años, mientras que la entidad necesita mantener funcionando sus sistemas actuales y, al mismo tiempo, avanzar en su transformación tecnológica.
Quiñonez considera que la prioridad debe estar en recuperar esa capacidad y fortalecer el control sobre quienes no cumplen sus obligaciones tributarias.
“La prioridad del nuevo Gobierno debe ser recuperar la capacidad tecnológica de la entidad, enfrentar en serio la evasión y el contrabando, y devolverle previsibilidad al contribuyente formal”, sostuvo.
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Por ahora, el diagnóstico deja una de las primeras tareas para el Gobierno De la Espriella: destrabar la modernización tecnológica de una DIAN que necesita recaudar más, perseguir mejor la evasión y ofrecer mayor capacidad de respuesta a empresas y contribuyentes, pero que recibe contratos millonarios que todavía no están funcionando




