El incremento del salario mínimo en Colombia ha generado efectos en diversos sectores económicos, entre ellos el funcionamiento financiero de los conjuntos residenciales. En particular, los costos asociados a la vigilancia privada han elevado las expectativas y preocupaciones de las copropiedades, que deben ajustar sus presupuestos para garantizar la seguridad de los residentes sin comprometer su sostenibilidad.
En este contexto, varias administraciones han comenzado a evaluar posibles modificaciones en sus esquemas de seguridad. Estas revisiones contemplan la incorporación de soluciones tecnológicas y sistemas automatizados como complemento a los modelos tradicionales de vigilancia. La tendencia apunta a integrar herramientas que permitan optimizar recursos y mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo en el marco de la propiedad horizontal.
En línea con este proceso, al país han comenzado a llegar desarrollos tecnológicos orientados al fortalecimiento de la seguridad, tanto en conjuntos residenciales como en centros comerciales. Recientemente se han introducido en el mercado colombiano robots de vigilancia provenientes de China, diseñados para apoyar las labores de monitoreo y control en distintos entornos urbanos.
La implementación de estos dispositivos está siendo liderada por la empresa Andiseg, que ha promovido su uso como una alternativa para reforzar la seguridad en espacios de alta circulación. De acuerdo con Pablo Díaz, responsable de la llegada de esta tecnología a Bogotá, estos equipos buscan complementar el trabajo humano mediante soluciones móviles capaces de operar en diferentes puntos y facilitar la identificación de riesgos.
“Esto potencializará al hombre porque es una seguridad móvil que puede estar en diferentes centrales, la cual permite identificación de riesgos y mejor toma de decisiones en cuestiones de seguridad”, afirmó Díaz en entrevista con Noticias Caracol.

¿Cómo funcionarían estos robots en materia de seguridad?
Desde la perspectiva del sector, la adopción de estas herramientas podría traducirse en una mayor eficiencia en los sistemas de vigilancia. Asimismo, abre la puerta a que las empresas del sector integren nuevas estrategias basadas en innovación tecnológica, con el objetivo de fortalecer la confianza de los ciudadanos y optimizar la gestión de la seguridad.
Por su parte, Miguel Ángel Díaz, presidente de Andiseg, explicó que estos robots incorporan sistemas de inteligencia artificial que permiten la detección de alertas tempranas. Según indicó en diálogo con Noticias Caracol, los dispositivos pueden notificar a los centros de comando ante situaciones de riesgo, lo que facilita la activación oportuna de las autoridades cuando se identifican posibles hechos delictivos.
En términos técnicos, los robots cuentan con mecanismos de estabilidad que les permiten mantener su funcionamiento incluso ante golpes o movimientos bruscos. Además, están equipados con cámaras de monitoreo continuo que transmiten información en tiempo real a las centrales de vigilancia, donde se toman las decisiones correspondientes. A esto se suma la capacidad de interacción con las personas, lo que amplía su utilidad en escenarios donde se requiere orientación o atención básica a los usuarios.




