La discusión por el soterramiento de cables en Bogotá subió de tono luego de que Enel Colombia respondiera a las críticas de concejales que cuestionan las observaciones que la empresa hizo al proyecto que busca ordenar las redes aéreas de la ciudad.
Lea también: Metro de Bogotá logró importante avance: Supera el 75 % y trenes ya realizan pruebas
El debate tiene dos caras. Por un lado, el Concejo de Bogotá impulsa que las redes nuevas sean instaladas bajo tierra, que las existentes sean soterradas progresivamente y que las empresas retiren los cables que ya no están en uso. Por otro, Enel advierte que llevar el 100 % de las redes eléctricas actuales al subsuelo implica retos técnicos, regulatorios y financieros que deben ser considerados antes de establecer una obligación general.
Recibe nuestro boletín en tu correo
La polémica aumentó porque el concejal Juan David Quintero cuestionó públicamente que Enel participe en la discusión de la norma y señaló que la posición de la empresa podría terminar trasladando costos a los usuarios.
¿Qué dice Enel sobre el soterramiento de cables?
Enel Colombia aclaró que no se opone al objetivo de Bogotá de ordenar las redes y avanzar hacia el soterramiento. La compañía aseguró que reconoce la importancia de esta transformación urbana y manifestó su disposición a contribuir de manera progresiva, siempre que el proceso sea técnicamente viable y coordinado con la planeación de la ciudad.
La diferencia está en la forma y en el alcance de la medida. De acuerdo con la posición de la compañía, una obligación general para soterrar el 100 % de las redes requiere armonizar aspectos técnicos, regulatorios y normativos. Además, plantea que debe existir un mecanismo que permita reconocer los costos de esas inversiones dentro de los límites regulatorios y garantice la sostenibilidad económica de la infraestructura en el mediano y largo plazo.
Enel también propuso modificar la redacción de la iniciativa para que el proceso se adelante progresivamente y en concordancia con el Plan de Ordenamiento Territorial vigente, establecido mediante el Decreto Distrital 555 de 2021, además de tener en cuenta las competencias relacionadas con las redes de telecomunicaciones.

¿Cuánto costaría soterrar todas las redes?
Uno de los puntos que mayor discusión genera es el costo. En la evaluación económica presentada por Enel a los concejales, el soterramiento del 100 % de las redes eléctricas de Bogotá tendría un impacto superior a $20,5 billones, considerando infraestructura de alta, media y baja tensión.
Puede interesarle: Bogotá no tendrá racionamiento de agua durante fenómeno de El Niño: alcalde Galán
La cifra corresponde a un ejercicio de referencia y no a un presupuesto definitivo de ejecución. El costo podría aumentar dependiendo de los diseños, permisos, licencias, gestión predial y condiciones particulares que aparezcan durante una eventual ejecución.
Además, la adaptación de la infraestructura asociada a transformadores y otros equipos podría representar una inversión adicional cercana a $15 billones, según la información presentada por la empresa.
Estas cifras son importantes para entender la discusión, pero no significan que Enel haya dicho que la factura de energía de los bogotanos vaya a triplicarse. Lo que la compañía plantea es que una intervención de esta magnitud necesita definir cómo se financiará y cómo se reconocerán regulatoriamente las inversiones.
Concejal acusa a Enel de querer intervenir en la norma
Precisamente este punto provocó una reacción del concejal Juan David Quintero, quien ha cuestionado que Enel participe en la discusión de las reglas que regularían el manejo del cableado en Bogotá.
En una nueva declaración, Quintero afirmó: “Los señores de @EnelColombia queriendo meterse en las decisiones de la ciudad… Un contratista busca crear o modificar una norma a su conveniencia, solo para no quitar los cables que no sirven en Bogotá o si no le cobrara a los ciudadanos en la factura. ¿Eso no es pánico económico? Bogotá se respeta”. La afirmación corresponde a la posición del concejal y no implica que esté demostrado que Enel pretenda cobrar a los usuarios el costo del soterramiento.
Por su parte, el presidente del Concejo de Bogotá, Papo Amín, manifestó su preocupación por la posición de Enel: «El soterramiento de cables es una necesidad y será progresivo. Genera desconfianza la actitud de @EnelColombia que envía una carta cerrando la puerta para que ya no veamos cables por todo lado. Hay que pensar en Bogotá».
Lo que sí ocurrió es que la compañía presentó al Distrito y al Concejo consideraciones técnicas, financieras, regulatorias y normativas sobre la propuesta que se estaba discutiendo. En ese marco, Enel planteó una redacción alternativa para el artículo relacionado con el soterramiento y el aprovechamiento compartido de la infraestructura subterránea.
La controversia ocurre mientras el Concejo de Bogotá avanza en una iniciativa para reducir progresivamente el cableado aéreo. El 9 de septiembre, el Concejo informó que fue aprobada una proposición aditiva presentada por los concejales Julián Sastoque y Juan David Quintero para que el Distrito avance en el soterramiento progresivo de las redes aéreas de energía y telecomunicaciones instaladas en el espacio público. La propuesta contempla que las redes nuevas se instalen bajo tierra y que se construya un inventario de cables en desuso.
En otra iniciativa divulgada por el Concejo, Quintero planteó que las redes que ya no prestan ningún servicio sean retiradas progresivamente y que las empresas responsables asuman los costos cuando el Distrito tenga que intervenir por el abandono de esos elementos.
El problema que busca atender la medida es visible en diferentes sectores de la ciudad: postes y fachadas con grandes cantidades de cables, redes superpuestas y elementos que pueden afectar el espacio público.
El propio Concejo señaló que 72,36 % de la red de alumbrado público de Bogotá, equivalente a más de 6.100 kilómetros, permanece instalada de forma aérea, y reportó 99 fallas clasificadas como riesgo eléctrico durante 2025.
¿Por qué Enel dice que no todo puede soterrarse?
La empresa también advierte que trasladar las redes al subsuelo no consiste simplemente en retirar cables de los postes y enterrarlos. La intervención requiere excavaciones, obras civiles, ductos, cámaras, nuevos sistemas de conexión y adecuaciones de infraestructura. Además, las condiciones de las vías y andenes no son iguales en toda Bogotá.
También puede leer: Gobierno De la Espriella dará prioridad a megaproyecto que mejorará la movilidad entre Bogotá y Cundinamarca
En su posición técnica, Enel señala que existen sectores con vías consolidadas, andenes demasiado estrechos, interferencias con otras redes de servicios públicos, terrenos con pendientes y zonas donde existen reservas viales u otras condiciones que dificultarían una intervención generalizada.
También plantea que las redes subterráneas pueden presentar dificultades distintas para la operación y el mantenimiento. Cuando ocurre una falla, localizarla y repararla puede resultar más complejo, especialmente en zonas donde existen problemas de humedad, inundaciones o deterioro de cámaras y ductos. Por eso, la empresa sostiene que el soterramiento debe hacerse de manera progresiva y con criterios técnicos.



