Scania revela cómo busca reducir 50 % de las emisiones de CO₂ de sus operaciones industriales

Mariana Reis, ingeniera ambiental de Scania, habló con Valora Analitik desde la planta de Brasil sobre los resultados ambientales de Scania.

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La transición hacia un transporte más sostenible enfrenta a la industria automotriz y de vehículos pesados a un doble desafío: reducir su dependencia de los combustibles fósiles y, al mismo tiempo, mantener la eficiencia de sus operaciones.

En América Latina, este proceso avanza a través de diferentes tecnologías, entre ellas la electrificación, el biodiésel, el biogás y el biometano. Una de las empresas que viene implementando medidas para disminuir el impacto ambiental es Scania.

Mariana Reis, ingeniera ambiental de Scania, habló con Valora Analitik desde la planta de Brasil sobre los resultados de estas estrategias, entre ellos una reducción del 50 % de las emisiones de CO₂ de sus operaciones industriales asociada a la implementación de biometano, además de sus metas en reducción de residuos, energía y consumo de agua.

¿Qué acciones está tomando actualmente Scania para reducir su impacto ambiental y cuáles han sido los resultados?

Desde el año pasado tenemos la implementación de biometano, que contribuye a reducir en 50 % las emisiones de CO₂ de nuestras operaciones industriales.

También tenemos muchas acciones relacionadas con la reducción de residuos. Este es uno de los objetivos que tenemos como compañía y trabajamos para reducir la generación de todo tipo de residuos, no solamente los que pueden ser reciclados.

Todo esto nos permitió obtener la certificación Zero Waste desde 2023. Para nosotros, este reconocimiento representa el resultado de muchos años de trabajo en materia de gestión de residuos.

Desde 1990 contamos con la certificación ISO 14001, relacionada con nuestro sistema de gestión ambiental, y desde entonces hemos implementado diferentes acciones para reducir los residuos. Por eso, la certificación Zero Waste es como un gran reconocimiento a todo ese trabajo.

Camiones Scania
Camiones Scania. Foto: Valora Analitik.

¿Cuáles son las principales metas ambientales que tiene Scania?

Tenemos objetivos en diferentes áreas. Contamos con metas de reducción del consumo de energía, de residuos y de agua.

Nuestro objetivo es ser cada vez más sostenibles. Este enfoque no está solamente relacionado con nuestros productos y servicios, sino también con nuestros procesos industriales.

La sostenibilidad de nuestras operaciones es muy importante. Queremos eliminar los residuos, pero al mismo tiempo mantener la producción y continuar siendo eficientes en nuestros servicios y soluciones.

¿Qué necesita América Latina para avanzar en materia ambiental y acelerar esta transformación?

En América Latina tenemos características que podemos aprovechar. Por ejemplo, podemos enfocarnos en los vehículos a gas e implementar biocombustibles.

También podemos probar y utilizar biodiésel en una mayor proporción que algunos países europeos, porque tenemos una mayor disponibilidad de estos combustibles.

Creo que el desafío en América Latina es hacer que estas alternativas estén más disponibles y sean más rentables para todo el mercado.

¿Qué tan preparada está América Latina en infraestructura de carga, suministro de biometano y otras tecnologías para soportar la transición energética?

Es un camino. En América Latina hablamos principalmente de Brasil, que es el mercado que conozco mejor. Allí tenemos una matriz eléctrica con una importante participación de generación hidroeléctrica.

Por eso, cuando cargamos nuestros vehículos eléctricos en Brasil, no estamos utilizando combustibles fósiles para producir esa electricidad, lo que representa una ventaja desde el punto de vista ambiental.

Equipo de Scania Brasil.
Equipo de Scania Brasil. Foto: Valora Analitik.

En cuanto al gas, es un combustible que hemos utilizado durante muchos años, pero ahora tenemos el desafío de hacer disponible el biogás, así como el gas natural y otras alternativas.

Creo que es un proceso. Necesitamos desarrollar más infraestructura en América Latina, aunque ya tenemos estas tecnologías disponibles en diferentes lugares y podemos comenzar a implementarlas.

¿Cómo explicar a los clientes qué tecnología es la más adecuada para sus necesidades?

Nosotros no decimos cuál es la mejor opción. Decimos cuál es la mejor opción para cada cliente.

Por ejemplo, tenemos empresas agrícolas que utilizan vehículos a gas porque tienen biometano disponible a partir de su propia producción. En ese caso, esa puede ser la mejor alternativa para ese cliente.

Es importante comparar las diferentes opciones: biodiésel, diésel con diferentes porcentajes de biodiésel, gas y biometano, y analizar qué porcentaje de reducción de emisiones de CO₂ puede obtenerse con cada una.

A partir de esa realidad, el cliente puede decidir qué quiere implementar. Puede continuar utilizando diésel con una determinada reducción de emisiones o implementar una solución de gas y biometano.

Tenemos diferentes opciones para hacer una solución a la medida de las necesidades de cada cliente.

¿Cómo se evalúa el costo de implementar tecnologías más sostenibles?

Tenemos muchas de estas discusiones cuando queremos implementar proyectos, porque algunas inversiones pueden tener un periodo de retorno muy largo.

Pero analizamos tanto los beneficios como los costos. Cuando hablamos de dinero, por supuesto que el periodo de retorno es importante, pero también lo son los beneficios ambientales.

No tomamos decisiones solamente con base en cuánto cuesta un proyecto, sino también en cómo ese proyecto puede hacer nuestros procesos más sostenibles.

Por ejemplo, para implementar el biometano tuvimos que realizar algunas inversiones para tenerlo disponible internamente, pero sabíamos que iba a reducir una cantidad importante de emisiones de CO₂ y que tendría un impacto real en el medio ambiente.

Ese es el concepto que llamamos nuestro business case. Analizamos el proyecto, sus costos, sus beneficios y sus aspectos positivos y negativos para tomar una decisión.

¿Qué papel juegan los incentivos fiscales y las políticas públicas en esta transición?

Es un tema realmente relevante. Tenemos diferentes programas gubernamentales que se están desarrollando.

Por ejemplo, ‘Combustível do Futuro’ es uno de los programas que busca impulsar el uso de biocombustibles y contempla incentivos fiscales para las empresas que producen vehículos y equipos que pueden utilizar estos combustibles.

El Gobierno está contando con nosotros para desarrollar conjuntamente las mejores prácticas y políticas.

¿Cómo imagina Scania el futuro del transporte?

Creo que el futuro no será solamente eléctrico, sino que será ecléctico.

Necesitamos contar no solamente con vehículos eléctricos, sino también con biocombustibles, porque tenemos diferentes realidades entre países y culturas.

Si hacemos que el futuro sea ecléctico, podemos incluir diferentes contextos y niveles de desarrollo.

Por eso es muy importante que nos enfoquemos en la electrificación, pero también en otras alternativas. De esta manera podemos responder a las diferentes necesidades que existen alrededor del mundo.

Buses Scania.
Buses Scania. Foto: Scania.

¿Qué debe cambiar para acelerar la transición hacia un transporte más sostenible en América Latina?

Los combustibles fósiles siguen teniendo una presencia muy fuerte. Actualmente, la disponibilidad de diésel es mayor que la de biodiésel, vehículos eléctricos y otras alternativas.

Todavía nos movemos mucho con combustibles fósiles y creo que eso necesita cambiar.

Tenemos que enfocarnos en los biocombustibles y en la movilidad eléctrica. Necesitamos pensar en el futuro, porque los combustibles fósiles no son renovables.

Por eso, el foco debe cambiar: pasar del diésel al biodiésel, a los biocombustibles y a la movilidad eléctrica.