Opinión | ¿Gestión Humana está en la agenda de los líderes?

El equipo de gestión humana consolida algo que no se declara, se construye: la confianza.

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Por: Felipe Montoya Calle, vicepresidente de Gestión Humana de Postobón

Inicio con una pregunta que, bien respondida, define el papel de toda un área: ¿Gestión Humana está en la agenda de los líderes?

Mi respuesta es clara. Gestión humana solo estará en la agenda de los demás cuando el valor que genera se convierte en un habilitador necesario para el funcionamiento del negocio, el logro de los objetivos y la articulación efectiva entre áreas.

Ese punto de partida exige que quienes trabajamos en gestión humana estemos al servicio del negocio en toda su dimensión. Eso significa entender que el desarrollo y el bienestar de las personas, y los resultados y la sostenibilidad de la organización, no son fuerzas opuestas. Son complementarias y necesarias.

Ahora bien, ¿tenemos la capacidad de ser ese aliado clave que las áreas necesitan? Me atrevo a decir que sí, siempre y cuando seamos capaces de hacer una inmersión total en la estrategia de la empresa, en los retos operativos y comerciales, en la lectura del balance de resultados, pero también —y esto es igualmente importante— en la vida de los equipos, donde conviven tensiones, motivaciones, sueños y desafíos. Ese es el verdadero fondo para ganarse un lugar en la agenda de los demás.

Cuando esto se comprende, el equipo de gestión humana consolida algo que no se declara, se construye: la confianza. Y esa confianza se traduce en puertas abiertas, en disposición real de cooperar, en la certeza de que cualquier nivel de la organización puede recurrir al área sabiendo que encontrará apertura, criterio y acompañamiento. De eso se trata ser un buen aliado: caminar al lado de quienes servimos, asumir sus retos como propios y actuar con optimismo y empatía ante sus necesidades.

Esta visión también es una herramienta poderosa para los líderes. Cuando un líder se siente respaldado por gestión humana, tiene más recursos para cuidar a su equipo; y cuando cuida a su equipo, desarrolla con mayor convicción una de las capacidades más importantes de su función: ser el principal multiplicador del bienestar.

En Postobón así lo entendemos. Desde gestión humana trabajamos para potenciar permanentemente la relación con los líderes, con el fin de que sean abanderados del bienestar, embajadores de la visión organizacional y movilizadores de la propuesta de valor que nos hemos comprometido a entregar.

Un principio que ha sido determinante en nuestro trabajo es este: gestión humana no crea obstáculos, los remueve. Nuestro propósito es que todo el que toque las puertas del área sienta que aquí le facilitamos las cosas, porque servir al equipo es, en últimas, servir a los objetivos de la organización.

Para llegar a ese nivel de confianza, el conocimiento del terreno es innegociable. En Postobón hemos fortalecido la convicción de que el territorio, la calle y la operación son nuestra verdadera oficina: los vendedores en ruta, los operarios en planta, los centros de distribución. Solo quien entiende el pulso real del negocio tiene la voz legítima para acompañar su transformación.

El interés genuino por las personas no es un valor agregado. Es la base. Es lo que le permite al equipo de gestión humana conectar con el propósito de la organización, al tiempo que contribuye de forma concreta al logro de los resultados. Esa es, en definitiva, la mejor forma de hacer que gestión humana esté en la agenda de todos: no por decreto, sino por derecho propio.