Un incendio forestal que comenzó en la tarde del sábado 19 de septiembre mantiene en máxima alerta al municipio de Villa de Leyva, Boyacá, tras haber consumido más de 70 hectáreas de bosque andino en el cerro San Marcos.
Ante la gravedad de la conflagración, las autoridades departamentales y locales declararon la urgencia manifiesta y la alerta roja en la zona. El balance de la Alcaldía de anoche señalaba que el incendio solo había sido mitigado en un 30 %, siendo catalogado por el Gobierno Nacional como el incendio activo de mayor magnitud en todo el país.
De acuerdo con las autoridades, el avance de las llamas se ha visto favorecido por los fuertes y constantes vientos en el área, lo que ha complicado severamente las labores de extinción que adelantan los organismos de socorro en tierra.
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Debido a la intensidad del fuego y a la amenaza directa de su propagación, cuatro familias de la zona tuvieron que ser reubicadas de manera preventiva, de acuerdo con La FM. También fue evacuado el Hotel Duruelo, donde se llevaba a cabo el Seminario de periodistas del Banco de la República. Del mismo modo, tuvo que ser cancelada la Carrera del amor, programada para este domingo en el municipio por la celebración de Amor y amistad.
Informes preliminares de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), que coordina la atención con Bomberos de Boyacá, Cundinamarca y la Defensa Civil, señalan que la conflagración habría sido provocada. «Las autoridades competentes adelantantan las verificaciones correspondientes», escribió la entidad en X.
Despliegue de socorristas y operativo aéreo
Frente a este escenario, se instaló un Puesto de Mando Unificado (PMU) y se activó el Consejo Departamental de Gestión del Riesgo para coordinar las operaciones de respuesta.
Según reportes del Gobierno Nacional, el contingente desplegado en el terreno cuenta con 220 personas luchando contra el fuego, con la meta de alcanzar los 350 efectivos en las próximas horas, reuniendo a bomberos de Villa de Leyva, Tunja, Cundinamarca y un equipo enviado desde Bogotá, así como a voluntarios de la Defensa Civil y la Fuerza Pública.
El ministro del Interior, Rodrigo Lara, calificó la conflagración como la de mayor dimensión en el país e informó sobre una ventana de oportunidad climatológica en la mañana del domingo: “Hay buenas noticias. Bajó la velocidad del fuego. La temperatura de la mañana ayuda y el sol no está intenso. Vamos a aprovechar esta ventana”.
Carlos Amaya, gobernador de Boyacá, confirmó esta mañana la llegada del apoyo helicoportado y manifestó que la administración departamental seguirá trabajando “con todos los recursos disponibles y en coordinación con los organismos de socorro y alcaldía” para mitigar la emergencia.
Así, a las labores terrestres se sumó la operación de tres aeronaves de apoyo aéreo durante la mañana del domingo 20 de septiembre: dos helicópteros contratados por la Gobernación de Boyacá y una unidad de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) proveniente del Tolima, los cuales efectúan descargas de agua en circuitos cada 15 minutos.
La Gobernación de Boyacá y los organismos de socorro hicieron un llamado urgente a la comunidad para no ingresar a la línea de fuego, enfatizando que las labores de mitigación corresponden exclusivamente a los cuerpos de socorro y a la Fuerza Pública debidamente capacitada.
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