La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) confirmó que continúa el avance en el proceso de contratación de las interventorías que estarán encargadas de supervisar las obras de adecuación e intervención en los corredores férreos Bogotá–Belencito y Tren del Pacífico.
La entidad informó que recibió un total de 39 ofertas presentadas por grupos empresariales interesados en asumir la supervisión integral de ambos contratos. Las propuestas iniciarán ahora la etapa de evaluación técnica, financiera y jurídica, proceso mediante el cual se seleccionarán las firmas responsables de ejercer el control y seguimiento a la ejecución de las obras.
Para estos contratos de interventoría, el Gobierno Nacional destinará una inversión de $47.787 millones. La entidad destacó que, de este monto, $22.749.054.166 serán asignados al corredor férreo Bogotá–Belencito y $25.048 millones al proyecto del Tren del Pacífico.
Los contratos tendrán un plazo de ejecución de 44 meses. Durante este periodo, las interventorías deberán realizar seguimiento permanente a las obras de adecuación, mantenimiento e intervención previstas en ambos corredores, con el propósito de garantizar la continuidad de la operación ferroviaria, verificar el cumplimiento de los compromisos contractuales y contribuir al fortalecimiento de la infraestructura destinada al transporte de mercancías.

Interventorías supervisarán aspectos técnicos, financieros y ambientales
De acuerdo con la ANI, las interventorías desempeñarán un papel determinante en el desarrollo de los proyectos, ya que tendrán la responsabilidad de verificar que todas las actividades contratadas se ejecuten conforme a las especificaciones técnicas, los cronogramas establecidos y las condiciones definidas en los contratos.
Asimismo, ejercerán funciones de control y vigilancia durante todas las fases de ejecución de las obras, con el fin de asegurar el cumplimiento de los estándares de calidad, el uso adecuado de los recursos públicos y la ejecución de las actividades dentro de los plazos previstos.
Las firmas que resulten adjudicatarias deberán realizar un seguimiento integral a los componentes técnicos, económicos, financieros, contables, jurídicos, administrativos, sociales, logísticos, prediales, ambientales y operativos de cada proyecto. Esta labor permitirá verificar el cumplimiento de las obligaciones contractuales y detectar oportunamente posibles desviaciones que puedan afectar el desarrollo de las intervenciones.
Entre sus responsabilidades también estará la supervisión de la gestión de redes de servicios públicos, el seguimiento a las pólizas de seguros, la administración de riesgos, el mantenimiento de la infraestructura férrea, las condiciones de seguridad operacional, los sistemas de gestión de calidad y los demás aspectos requeridos para garantizar la correcta ejecución de las obras.




