La inflación interanual bajó a 3,94% en México

La inflación del IPC continuó desacelerándose en febrero en México, llegando a 3,94% interanualmente, como lo esperaba el mercado, informó el jueves la oficina de estadísticas INEGI. La desaceleración se produjo prácticamente en todos los ámbitos.

La inflación subyacente se desaceleró a 3,54% desde el 3,60% interanual publicado en enero; por lo tanto, este componente ahora se ha reducido en tres meses consecutivos, mostrando una mejora en la tendencia a largo plazo de la inflación. Sin embargo, la mayor parte se debió a que los precios de la energía y la agricultura siguen perdiendo impulso.

La inflación de bienes y servicios incluida en el componente central también se desaceleró. Sin embargo, los alimentos, las bebidas, el tabaco, la vivienda y la educación registraron una aceleración durante el mes, mostrando tendencias opuestas dentro del componente. Esta divergencia es consistente con las expectativas de los analistas de fin de año, ya que anticipan que la inflación subyacente se desacelerará solo modestamente durante el resto del año a 3,50%.

Por su parte, la inflación no subyacente que se ha desacelerado en 3,15% en lo que va de 2019 es el resultado de una presión más débil en el sector energético, que registró una inflación de 11,62% a 2018 y ahora está en 6,57%. Es probable que esta tendencia positiva continúe, ya que el componente se ve favorecido por una base de comparación alta y una estrategia del gobierno para controlar los precios de los combustibles y la electricidad de los hogares.

La inflación agrícola es el componente que más explica la mejora de febrero, con una deflación de 4,28%. Especialmente se acentuó en frutas y verduras, que registró una deflación de 9,13%. Esta caída fue suficiente para que la inflación del IPC total se moviera a la baja en febrero.

En general, se espera que la inflación del IPC se mantenga bajo poca presión al alza en los próximos meses, ya que la economía continúa desacelerándose. La débil demanda y una alta base de comparación, en particular para el componente de energía, permitirán que la inflación del IPC converja lentamente hacia el objetivo de fin de año de 3% del Banco Central.

Sin embargo, el mercado espera que la tendencia a la baja pierda impulso en los próximos meses, cerrando el año muy por encima del objetivo. Además, los riesgos al alza están de hecho en el contexto, especialmente dada la posibilidad de depreciación de la moneda como resultado de las políticas erróneas emprendidas por la administración presidencial.

(Reporte especial de CEEMarketWatch para Valora Analitik)

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