Aguacate colombiano creció 46 % en exportaciones, pero enfrenta precios a la baja y posible desaceleración

Las oportunidades de Colombia en el mercado del aguacate Hass.

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Las exportaciones colombianas de aguacate Hass crecieron 46 % en volumen durante 2025, un desempeño que supera al de sus principales competidores, pero que viene acompañado de una caída significativa en los precios.

El precio implícito de exportación del aguacate colombiano promedió US$1,86 por kilogramo el año pasado, casi 17% por debajo del registrado en 2024. Así lo expone el Grupo Cibest en un informe sobre las oportunidades y riesgos del sector en un mercado de alta volatilidad.

Perú, el gran perturbador del mercado

El principal factor detrás de la presión sobre los precios fue el salto exportador de Perú, que incrementó su volumen exportado 38 % en 2025, con una cosecha concentrada entre abril y agosto.

México, el mayor productor y exportador global, creció 2 %, y California lo hizo 5 %. Ese aumento simultáneo de la oferta global golpeó los precios de exportación en todos los orígenes, incluido Colombia.

El informe advierte que, si bien Colombia sigue expandiendo su área sembrada —actualmente cerca de 55.000 hectáreas, de las cuales 40.700 están en producción para exportación— el ritmo de nuevas siembras se está desacelerando y el porcentaje de área en etapa productiva es cada vez mayor. Esto, sumado a posibles renovaciones de plantaciones, lleva a Cibest a estimar que la velocidad de crecimiento de las exportaciones debería moderarse en los próximos años.

Comportamiento del aguacate Hass
Comportamiento del aguacate Hass

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China, el mercado que no despega

En medio del exceso de oferta global, China recuperó en 2025 el volumen importado de aguacate registrado en 2023, alrededor de 65.000 toneladas, una cifra que los analistas consideran baja frente al potencial del mercado.

Para dimensionar la brecha: Japón, con una población muy inferior, importa volúmenes similares procedentes de México y Perú. El informe señala que el Puerto de Chancay, en Perú, podría ser la clave para desbloquear ese mercado, al reducir los tiempos de tránsito y conectar al consumidor chino con la fruta de manera más eficiente. Si Perú logra expandir el consumo en China, podría beneficiar al conjunto de exportadores, o al menos liberar espacio en los mercados de la Unión Europea y Estados Unidos para los demás competidores.

Latinoamérica, una válvula de escape emergente

El informe destaca que las exportaciones colombianas hacia Sur y Centroamérica crecieron 39 % en volumen en 2025. Aunque este mercado representa apenas el 0,7 % de las ventas totales, Cibest lo señala como una alternativa de diversificación por su menor distancia logística y menores exigencias de entrada comparadas con EE. UU. y la Unión Europea. La sorpresa del año la dio Argentina, cuyas importaciones globales de aguacate superaron las 57.000 toneladas, más del doble de lo registrado en 2024.

Cibest prevé que el mercado tienda hacia un mayor equilibrio en el mediano plazo, dado que las nuevas siembras en México y Perú también se han desacelerado.

Sin embargo, los altibajos en precios continuarán por los efectos estacionales en la cosecha y el traslape de ventanas de producción entre países.

Para Colombia, la ecuación también estará condicionada por factores macroeconómicos locales: menor tasa de cambio y mayores tasas de interés son variables que el sector deberá monitorear de cerca en 2026.