Ecopetrol: Piedemonte, Chuchupa-Ballena y el Caribe abastecen actualmente de gas a Colombia

Ecopetrol señaló que el país cuenta con recursos descubiertos, pero advirtió que uno de los principales retos sigue siendo desarrollar la infraestructura.

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La vicepresidente de Exploración de Ecopetrol, Elsa Jaimes, afirmó que las principales fuentes de abastecimiento de gas natural en Colombia provienen actualmente del Piedemonte Llanero, Chuchupa-Ballena, en La Guajira, y los yacimientos del Caribe.

La directiva explicó que el país también cuenta con importantes recursos descubiertos en el yacimiento Sirius, así como en los proyectos Copoazú y KGG, ubicados en el Caribe. A esto se suma la continuidad de las actividades exploratorias en el Piedemonte.

Imagen: Ecopetrol 
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“Tenemos fuentes de gas, y dentro de lo que ya está descubierto, contamos con entre seis y 12 terapies cúbicos de gas. Si se observan las reservas del país, hay una cantidad importante de recursos descubiertos”, afirmó.

También indicó que el gas de Sirius ingresaría al sistema nacional a través del punto de Ballena, en La Guajira. Sin embargo, dijo que para materializar este proyecto será indispensable culminar las consultas previas con las comunidades y obtener las licencias ambientales correspondientes.

Según ella, los principales desafíos para incorporar estos recursos al mercado son alcanzar acuerdos con las comunidades, avanzar en los procesos de consulta previa y agilizar el licenciamiento ambiental.

“Necesitamos la infraestructura necesaria y analizar el sistema para garantizar que podamos distribuir el gas hacia el interior del país, porque tanto el gas de nuevas fuentes nacionales como el importado llegará por la costa Caribe. Tenemos que resolver ese tema y no podemos quedar sujetos a que no tengamos cómo distribuirlo”, señaló.

Imagen: Ecopetrol 
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Explicó que, hacia 2030, el abastecimiento del mercado colombiano provendría de una combinación entre el proyecto de regasificación de Buenaventura, las importaciones de gas, los descubrimientos en el Caribe y la producción del Piedemonte.

Es decir, la década de 2030 y hasta 2044, el suministro estaría soportado principalmente por los desarrollos offshore (en el mar) del Caribe, incluidos Sirius, KGG, Copoazú y el Piedemonte, complementados con gas importado.

“Claro que seguimos trabajando en los campos maduros y en la exploración de otros proyectos offshore. Son fundamentales para cerrar la brecha, pero no alcanzan. Necesitamos volúmenes más grandes. Debemos tomar las decisiones para que ese gas llegue, y eso no depende únicamente de los productores, sino de muchas otras instituciones”, agregó.

Jaimes reveló que Ecopetrol enfrenta dificultades con comunidades de Taganga para avanzar en algunos procesos de licenciamiento ambiental.

Ecopetrol: Piedemonte, Chuchupa-Ballena y el Caribe abastecen actualmente de gas a Colombia

Por su parte, Carlos Machado, presidente de Maurel & Prom, afirmó que el principal riesgo para la seguridad energética del país es que no se desarrollen oportunamente las reservas de gas. En el corto plazo, agregó, también será necesario ampliar la capacidad de importación.

“En eso juegan un papel clave los licenciamientos ambientales y la racionalización de los procesos. Los problemas del sector energético siempre se enfrentan en el corto plazo, pero sus soluciones son de largo plazo y requieren inversiones cuantiosas”, afirmó.

Sostuvo que el país debe ofrecer condiciones que faciliten la inversión en nuevos proyectos, en lugar de generar obstáculos que retrasen su ejecución.

“Lo importante es que pensemos como país que debemos tener un propósito común: una matriz energética diversificada, confiable y con soberanía energética. Colombia tiene todos los recursos para lograrlo”, aseguró.

En la misma línea, Alcindo Moritz, presidente de Petrobras, manifestó que el principal desafío del país está en la política pública necesaria para garantizar el abastecimiento de gas en los próximos años.

Entretanto, Manuel Naranjo, vicepresidente de Energía de Drummond Energy, indicó que la compañía ha desarrollado una campaña de perforación de 16 pozos y aseguró que la cuenca Cesar-Ranchería representa una oportunidad para desarrollar yacimientos no convencionales mediante fracking.

“En Colombia existe un ambiente propicio para que esto se desarrolle. Lo que hace falta es que la decisión del nuevo gobierno sea avanzar con los proyectos de yacimientos no convencionales”, afirmó.

Naranjo recordó que Colombia cuenta con un marco regulatorio para el desarrollo de yacimientos no convencionales desde 2014, y sostuvo que la industria dispone de la capacidad técnica y de un régimen ambiental robusto para desarrollar este tipo de proyectos.

“El país ha construido durante muchos años un patrimonio institucional para evaluar la información ambiental. Hemos mejorado bastante. Lo que tenemos que hacer ahora es empezar a perforar”, afirmó.

Desarrollo del bloque Sinú-9

Sobre este campo, el presidente de Maurel & Prom señaló que el proyecto cuenta con tecnología, capital y capacidad operativa, pero enfrenta dificultades relacionadas con las condiciones del entorno y los procesos para ejecutar la infraestructura requerida.

“¿Cómo puede ser que un gasoducto submarino tenga una comunidad por kilómetro? Debemos respetar a las comunidades, pero no podemos supeditar proyectos de necesidad nacional a obstáculos que pueden resolverse”, indicó.

El directivo agregó que el licenciamiento ambiental en Colombia cuenta con reglas claras, aunque considera que los procedimientos pueden hacerse más ágiles para facilitar la ejecución de proyectos estratégicos.

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Por su parte, Moritz afirmó que es fundamental fortalecer el diálogo con las comunidades para que comprendan los beneficios que generan estos proyectos, particularmente a través de las regalías. Jaimes concluyó que el desarrollo de nuevos campos de gas debe ir acompañado de la construcción de la infraestructura necesaria para transportar el energético hacia los centros de consumo.