Para 2026, las probabilidades de un aumento en las tarifas de energía y gas son considerables. El equipo de investigaciones económicas del Grupo Cibest señaló que variables como el fenómeno de El Niño y una mayor dependencia del gas importado serían algunos de los factores que impulsarían estos incrementos.
Durante el Foro del Gas 2026, organizado por la Bolsa Mercantil de Colombia (BMC) en Bogotá, Nicolás Pineda, integrante del equipo de investigaciones del grupo, presentó sus proyecciones sobre el comportamiento de la inflación en la canasta energética de los hogares y su incidencia en la inflación total.
“Es claro que lo va a haber (inflación en gas y electricidad). Eso lo tenemos que asumir todos los hogares, y obviamente, la demanda no regulada. Ese incremento se va a dar por dos o tres razones. Vamos a generar más energía con plantas térmicas, que son más costosas que las hidroeléctricas. Y en el caso del gas, habrá un mayor consumo de gas importado, cuyo precio es el doble del gas local”, expresó.
De esta manera, si el fenómeno de El Niño se presenta con alta intensidad, disminuiría la generación de energía hidráulica, obligando al sistema a depender en mayor medida de las plantas térmicas; estas utilizan el gas como uno de sus principales insumos, por lo que una mayor participación del gas importado crearía presiones alcistas sobre las tarifas de electricidad para los hogares.
Pineda añadió que las plantas térmicas ya están operando con mayor intensidad, lo que incrementa el costo de generación de energía. Asimismo, señaló que la participación del gas importado aumentó 17 %, consolidando una mayor presencia de este energético en el consumo nacional.
Estas proyecciones contrastan con los datos divulgados inicialmente por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), que hasta mayo no reflejaban presiones significativas en los precios de la electricidad y el gas. Sin embargo, Pineda afirmó que el comportamiento cambió durante junio de 2026.

“No había impactado tanto hasta mayo, pero en junio empezamos a ver un impacto importante en el incremento de los precios del gas. Solamente de mayo a junio fue de 1,19 %. El IPC (Índice de Precios al Consumidor) en junio creció 0,39 %. Es decir, el gas aumentó tres veces lo que subió el IPC. En el caso de la energía, creció 0,91 %, es decir, 2,3 veces la inflación. Ya estamos empezando a ver esos efectos”, señaló.
A este panorama se suma que un fenómeno de El Niño intenso también podría generar aumentos en los precios de alimentos, como el arroz, debido a que las altas temperaturas afectan los cultivos de ciclo corto, uno de los componentes de mayor peso dentro de la canasta básica.
Más allá de la canasta energética, el Grupo Cibest proyectó que la inflación cerrará 2026 en 6,4 %, por encima del 5,1 % registrado en 2025. Posteriormente, el indicador descendería gradualmente hasta ubicarse en 3,3 % en 2030.
Estas proyecciones son consistentes con las estimaciones del grupo sobre la tasa de intervención del Banco de la República. Mientras que en 2025 cerró en 9,25 %, para 2026 se proyecta un aumento hasta 12,75 %, antes de descender gradualmente a 7 % en 2030. En varias oportunidades, Leonardo Villar, gerente del Banco de la República, ha señalado que la persistencia de la inflación limita el margen de la Junta Directiva para reducir las tasas de interés.

Otro de los análisis del grupo mostró que el mayor precio del gas, derivado de una creciente participación de las importaciones, ha desincentivado el consumo de este combustible en el sector industrial durante los últimos dos años. Como consecuencia, varias empresas han sustituido parte de su demanda por otros energéticos.

De esta forma, la disponibilidad y el costo del gas se consolidan como uno de los principales desafíos para la industria colombiana. Pese a ello, una de las conclusiones del Foro del Gas 2026 es que las importaciones seguirán teniendo un papel relevante en el abastecimiento nacional. Incluso la entrada en operación del yacimiento Sirius, considerado el más importante de Colombia, no eliminaría por completo la necesidad de importar gas para abastecer al mercado.

Por ello, en el país se avanza en varios proyectos de regasificación. Uno de los principales se desarrolla en Buenaventura (Valle del Cauca) y será operado por Ecopetrol, con entrada prevista para finales de 2026. Otro corresponde al proyecto de Puerto Bahía, en Cartagena, impulsado por Frontera Energy y que también será operado por Ecopetrol. Adicionalmente, el Grupo Energía Bogotá (GEB), a través de su filial la Transportadora de Gas Internacional (TGI), desarrolla un proyecto de importación de gas en Ballena (La Guajira), que se sumará a la actual infraestructura de SPEC (Sociedad Portuaria el Cayao), ubicada en Cartagena.
Finalmente, Pineda concluyó que en el escenario base se contempla que el precio internacional del petróleo Brent se mantenga en cerca de US$73,6 por barril hasta 2027, nivel superior al observado en 2025, cuando la referencia se ubicó por debajo de US$70 por barril.





