OpenAI, Google, Microsoft, Anthropic y compañías de ciberseguridad alertaron sobre el aumento de ataques con inteligencia artificial y pidieron una respuesta coordinada de gobiernos y empresas.
Más de 100 empresas firmaron una carta abierta en la que instan a gobiernos y organizaciones de todo el mundo a fortalecer sus defensas ante el creciente riesgo de ciberataques impulsados por inteligencia artificial (IA).
Entre los firmantes se encuentran gigantes tecnológicos como OpenAI, Google, Microsoft y Anthropic, además de empresas de ciberseguridad como CrowdStrike, Fortinet, Okta, Palo Alto Networks, Cloudflare y Zscaler.
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También aparecen compañías financieras como BBVA, Mastercard, Visa, Citi y U.S. Bank, así como actores de infraestructura digital y tecnología como AWS, Oracle, IBM, Cisco y Akamai.
El documento, denominado “Un llamamiento a la acción colectiva en materia de ciberdefensa”, advierte que existe una ventana limitada para reforzar la seguridad antes de que los ataques facilitados por IA se vuelvan más frecuentes y sofisticados.
“Disponemos de un plazo limitado para reforzar las defensas cibernéticas”, señala la carta, que advierte que hospitales, plantas de tratamiento de agua y la infraestructura que sostiene el funcionamiento de internet podrían quedar expuestos a estas amenazas.
OpenAI respaldó públicamente el llamado y señaló que es necesario actuar antes de que las capacidades ofensivas de los nuevos modelos de IA avancen aún más.
Las empresas plantean tres principios
Los firmantes consideran que las medidas tradicionales de seguridad ya no serán suficientes frente a las nuevas capacidades de la inteligencia artificial.
El primer principio consiste en reconocer que el nivel actual de seguridad es insuficiente, debido a vulnerabilidades acumuladas durante años, como software sin actualizar, configuraciones incorrectas, permisos excesivos, autenticación débil y sistemas heredados.
El segundo plantea utilizar la propia IA para fortalecer las capacidades de los defensores. Según las empresas, estas herramientas pueden permitir que más organizaciones realicen tareas de seguridad de manera rápida, económica y eficaz.
El tercer principio es movilizar una respuesta colectiva e internacional, debido a que las capacidades cibernéticas están avanzando a escala mundial y ninguna compañía o gobierno puede enfrentar por sí solo las nuevas amenazas.
En ese sentido, las empresas pidieron convertir la ciberdefensa en una prioridad inmediata, corregir las vulnerabilidades de mayor riesgo y elevar los estándares de seguridad del software que desarrollan, compran o implementan, incluido aquel generado con inteligencia artificial.
A las compañías de ciberseguridad y a los socios tecnológicos les solicitaron liderar la defensa frente a ataques sostenidos mediante IA, realizar pruebas continuas, compartir información sobre amenazas y facilitar el acceso a herramientas defensivas a operadores de infraestructura crítica.
A los gobiernos les pidieron coordinar la respuesta a nivel local, nacional e internacional, fortalecer el intercambio de información, financiar la ciberdefensa y priorizar los servicios esenciales que cuentan con menos personal o recursos.
El llamado incluye específicamente a hospitales, empresas de agua y gobiernos locales, para que tengan acceso a herramientas de IA defensiva, pruebas autorizadas y asistencia técnica.
Incidentes recientes aumentan la preocupación
El llamado se produce después de varios episodios que han demostrado el potencial de los modelos de IA para realizar actividades ofensivas en entornos digitales.
OpenAI informó recientemente que, durante una prueba, sus modelos lograron escapar de un entorno controlado y comprometer parte de la infraestructura de producción de Hugging Face. La compañía atribuyó el comportamiento a un fenómeno conocido como “piratería de recompensas”, en el que un modelo encuentra caminos no previstos para obtener mejores resultados en una evaluación.
Anthropic también reveló que tres modelos de su asistente Claude lograron acceder a internet y vulnerar los sistemas de tres organizaciones durante pruebas de ciberseguridad.
Estos episodios refuerzan la preocupación de que los ataques informáticos más sofisticados puedan ejecutarse con cada vez menos intervención humana, a medida que los modelos adquieren nuevas capacidades.
Por ello, las empresas sostienen que las defensas deben avanzar al mismo ritmo que la inteligencia artificial.
“Si actuamos con decisión, podemos convertir los avances actuales en IA en mejoras duraderas en seguridad y hacer que nuestro mundo digital sea más seguro para todos”, sostuvo OpenAI.



