El presidente de Camacol, Guillermo Herrera, aseguró que la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto será uno de los principales desafíos del gobierno de Abelardo de la Espriella.
En entrevista con Valora Analitik, Herrera destacó el cambio en la relación entre el sector empresarial y el nuevo Gobierno y aseguró que existe disposición para trabajar conjuntamente.
“Ahora sí hay conversación entre el Gobierno, el sector empresarial, las autoridades departamentales y municipales, y eso nos llena de mucha alegría y de muchas expectativas”, afirmó el dirigente gremial.
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Para Herrera, uno de los principales retos será recuperar la actividad económica y el empleo asociado a la construcción, un sector que, según explicó, viene de tres años de contracciones.
“Hay mucha inversión que recuperar y mucho empleo que recuperar en los próximos cuatro años”, señaló.
El presidente de Camacol explicó que el terremoto representa un desafío de una magnitud considerable para el país. Según las cifras que maneja el gremio, 496 municipios de 16 departamentos resultaron afectados y entre 220.000 y 230.000 viviendas deberán ser reconstruidas, rehabilitadas o reparadas.
Herrera comparó la dimensión de la emergencia con el parque habitacional de una ciudad como Bucaramanga y sostuvo que la respuesta requiere mecanismos que vayan más allá de los programas tradicionales de vivienda del Estado.
“Hay que tener un plan de reconstrucción con reglas especiales que desbordan la capacidad de programas como Mi Casa Ya”, explicó.
Además, advirtió que la atención no puede concentrarse exclusivamente en los hogares de menores ingresos. A su juicio, la emergencia también afectó a familias de clase media y de mayores ingresos que necesitan alternativas para recuperar sus viviendas y patrimonio.

“La obligación del Estado es darles una alternativa para recuperar su patrimonio”, indicó.
Camacol ya comenzó a participar en las labores de atención de la emergencia. A través de sus regionales en Caldas, Quindío, Risaralda y Valle del Cauca, el gremio desplegó capacidades técnicas y operativas para acompañar a las autoridades en labores de salvamento, recolección de escombros, disposición de maquinaria y evaluación de los inmuebles afectados.
Déficit habitacional también preocupa al sector
Aunque la reconstrucción es una prioridad, el dirigente gremial insistió en que el Gobierno no puede concentrar toda la política de vivienda en los municipios afectados por el terremoto.
Colombia mantiene un déficit habitacional cercano a cinco millones de hogares, de acuerdo con las cifras citadas por Herrera. A esto se suma la necesidad de construir cerca de 2,5 millones de viviendas durante los próximos 10 años, especialmente para reducir la informalidad.
“Hay que mantener la política ordinaria de vivienda y no concentrar todo el esfuerzo en estos años solamente en los municipios afectados”, señaló.
Para el presidente de Camacol, uno de los principales riesgos está precisamente en que la necesidad de vivienda termine impulsando construcciones informales que no cumplan con las normas de sismorresistencia.

“La informalidad es el peor enemigo. La construcción informal va contra la sismorresistencia”, advirtió.
Herrera también señaló que el sector viene de un periodo complejo. Según explicó, la actividad acumuló 12 trimestres consecutivos de contracción, equivalentes a tres años de caídas, principalmente por la reducción en la producción de vivienda residencial.
Ante este escenario, Camacol considera que el Gobierno deberá avanzar simultáneamente en dos frentes: un esquema extraordinario para la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto y una política ordinaria que permita reactivar la construcción de vivienda en todo el país.
“Esto hay que hacerlo entre todos, porque entre todos es mejor”, concluyó Herrera.



