Nuevo decreto libera inversiones pensionales en el exterior: ¿qué cambia para los fondos en medio de la volatilidad global?

La eliminación del límite del 30 % a las inversiones internacionales amplía las alternativas de las AFP en Colombia para diversificar sus portafolios.

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El ahorro pensional de millones de colombianos tendrá un marco de inversión más flexible tras la expedición del Decreto 1490 de 2026, que eliminó el límite global del 30 % para las inversiones en activos del exterior de los fondos de pensiones obligatorias. La decisión modifica las condiciones bajo las cuales las administradoras de fondos de pensiones (AFP) distribuyen los recursos de sus afiliados entre Colombia y los mercados internacionales, en un momento en el que las diferencias entre las economías y los cambios en las tasas de interés están redefiniendo las oportunidades de inversión.

El cambio es relevante porque amplía el margen de decisión de las administradoras para determinar dónde invertir, con base en criterios como la rentabilidad esperada, la diversificación, la liquidez y el riesgo. Sin embargo, esto no significa que los fondos deban trasladar automáticamente una mayor proporción de sus recursos al exterior ni que los afiliados vayan a recibir mejores rendimientos de inmediato. El resultado dependerá de las estrategias de cada administradora, de la composición de sus portafolios y del comportamiento de los mercados.

Para Colfondos, “la principal ventaja es una mayor capacidad de diversificación. Al poder acceder a un universo más amplio de mercados, sectores, monedas y tipos de activos, los portafolios pueden distribuir mejor los riesgos y reducir la dependencia de un solo mercado o economía”.

Además, destaca que esta flexibilidad brinda más herramientas para adaptarse a diferentes entornos económicos y aprovechar oportunidades de inversión de largo plazo en distintas regiones del mundo. En consecuencia, se fortalece la capacidad de gestionar los riesgos y de buscar rendimientos competitivos que contribuyan al crecimiento del ahorro pensional de nuestros afiliados.

Para entender el alcance de la medida, es necesario recordar que, mediante el Decreto 369 de 2026, el Gobierno anterior había establecido un límite global del 30 % para las inversiones en el exterior, calculado sobre el valor agregado de los cuatro tipos de fondos de pensiones obligatorias administrados por cada AFP. La regulación contemplaba una implementación gradual para reducir la exposición internacional y favorecer la canalización de recursos hacia inversiones nacionales.

Ahora, con el Decreto 1490, el Gobierno derogó las disposiciones que habían incorporado ese límite al Decreto 2555 de 2010. De esta manera, desaparece el techo global específico que condicionaba la participación de activos extranjeros en los portafolios pensionales. Esto no significa que se hayan eliminado todas las restricciones de inversión: las administradoras deben continuar cumpliendo las reglas aplicables a cada tipo de fondo, así como sus obligaciones de administrar los recursos bajo criterios de seguridad, rentabilidad, liquidez y diversificación.

En la práctica, la modificación permite que las decisiones de inversión respondan en mayor medida a las oportunidades y los riesgos identificados por los equipos financieros. Si una administradora encuentra oportunidades atractivas en bonos, acciones u otros activos internacionales, tendrá mayor margen regulatorio para incorporarlos, siempre que se ajuste a las disposiciones vigentes y a los objetivos de cada portafolio.

La diversificación internacional gana relevancia ante los cambios de tasas en Estados Unidos, Europa y Asia

Uno de los principales argumentos a favor de la medida es la posibilidad de distribuir el ahorro pensional entre un universo más amplio de mercados, sectores, monedas y clases de activos. La diversificación busca reducir la dependencia de una sola economía y evitar que el desempeño de todo un portafolio esté demasiado condicionado por los mismos factores.

Por ejemplo, una cartera concentrada en activos colombianos puede verse afectada por el crecimiento económico nacional, las decisiones del Banco de la República, la evolución del peso y la percepción de riesgo fiscal. Al incorporar inversiones internacionales, una administradora puede acceder a mercados con dinámicas económicas diferentes y encontrar fuentes adicionales de retorno.

Esta posibilidad cobra importancia en el contexto internacional analizado en el Informe Estrategia Mensual de septiembre de Colfondos. En Estados Unidos, la Reserva Federal retomó el ciclo de alzas de tasas de interés, mientras el repunte del petróleo y de los rendimientos de los bonos del Tesoro fortaleció al dólar y endureció las condiciones financieras. En Europa, el Banco Central Europeo también elevó sus tasas ante nuevas presiones inflacionarias, aunque los indicadores de actividad económica continuaron mostrando resiliencia.

En Asia, Japón sorprendió con una nueva subida de tasas y medidas para respaldar al yen, mientras China mantuvo señales mixtas entre la fortaleza de sus exportaciones y una demanda interna todavía débil. Estas diferencias entre regiones pueden generar oportunidades para los inversionistas, pero también obligan a evaluar con cuidado las valoraciones, las perspectivas de crecimiento y los riesgos asociados a cada mercado.

Entender esto es clave pues las tasas de interés son especialmente importantes para los fondos de pensiones porque influyen en el precio de los instrumentos de renta fija. Cuando las tasas suben, los bonos que ya están en circulación generalmente pierden valor en el mercado, aunque las nuevas inversiones puedan ofrecer rendimientos más altos. Por eso, una mayor exposición internacional no garantiza ganancias: su efecto depende, entre otros factores, de los activos elegidos, sus precios de compra, los plazos y la evolución posterior de las tasas.

El dólar también desempeña un papel importante: una inversión denominada en esa moneda puede valorizarse en su mercado de origen, pero su rendimiento medido en pesos colombianos dependerá igualmente de la tasa de cambio. La depreciación del peso puede aumentar el valor en moneda local de ciertos activos extranjeros, mientras una apreciación puede reducirlo. El efecto final dependerá de la composición del portafolio y de las estrategias de cobertura cambiaria que se utilicen.

En ese sentido, la eliminación del límite global del 30 % amplía las herramientas de gestión de las AFP, pero también exige que las decisiones consideren de manera integral los riesgos de mercado, cambiarios y de liquidez. La clave no consiste simplemente en invertir más en el exterior, sino en determinar qué combinación de activos contribuye mejor a los objetivos de cada fondo.

Desde Colfondos se considera positiva la actualización regulatoria porque brinda mayor flexibilidad para administrar los recursos pensionales con criterios técnicos y de largo plazo. La administradora destaca que acceder a más mercados, sectores, monedas y tipos de activos permite distribuir mejor los riesgos y reducir la dependencia de una sola economía.

La entidad también señala que esta flexibilidad puede facilitar la adaptación de los portafolios a diferentes escenarios económicos y permitir aprovechar oportunidades de inversión de largo plazo en distintas regiones. Según Colfondos, el propósito es fortalecer la capacidad de gestionar los riesgos y buscar rendimientos competitivos que contribuyan al crecimiento del ahorro de sus afiliados.

En cuanto a su estrategia, la administradora sostiene que continuará buscando una combinación adecuada entre oportunidades en Colombia y en los mercados internacionales, manteniendo una gestión rigurosa de los riesgos y una amplia diversificación. El objetivo, afirma, sigue siendo proteger y hacer crecer el ahorro de los afiliados a lo largo del tiempo, dentro de los niveles de riesgo definidos para cada portafolio.

Colombia también enfrenta presiones fiscales y monetarias que influyen en las decisiones de inversión

La modificación regulatoria coincide con un panorama local marcado por mayores presiones inflacionarias, desaceleración económica y preocupaciones sobre las cuentas fiscales. De acuerdo con el informe mensual suministrado para este análisis, el Banco de la República volvió a incrementar la tasa de intervención, mientras el peso colombiano se depreció y los títulos de deuda pública TES registraron desvalorizaciones. En contraste, el índice MSCI COLCAP alcanzó nuevos máximos históricos.

Estos movimientos muestran que los activos nacionales pueden tener comportamientos diferentes según sus características. El aumento de las tasas de interés puede reducir el precio de los bonos existentes, mientras que las preocupaciones fiscales pueden elevar la percepción de riesgo de la deuda pública y presionar los rendimientos exigidos por los inversionistas. Al mismo tiempo, el mercado accionario puede avanzar por factores como las expectativas empresariales, las valoraciones o el comportamiento de sectores específicos.

Para las AFP, el reto consiste en comparar las oportunidades que ofrece Colombia con las disponibles en otras economías. La inversión nacional puede aportar exposición a proyectos productivos, empresas e instrumentos de deuda locales, mientras que los mercados internacionales amplían las alternativas para distribuir los riesgos y buscar retornos en diferentes regiones.

El cambio regulatorio no supone abandonar la inversión en Colombia ni establece una obligación de aumentar automáticamente la exposición internacional. Su principal efecto es devolver a las administradoras mayor flexibilidad para decidir cómo distribuir los recursos, de acuerdo con sus análisis y dentro de las reglas que continúan vigentes.

¿Qué significa el cambio para los afiliados?

Para los trabajadores, la discusión tiene una consecuencia directa: las decisiones de inversión influyen en la evolución del ahorro acumulado para financiar su pensión futura. Una mayor diversificación puede ayudar a distribuir los riesgos y aprovechar oportunidades en distintos mercados, pero no elimina las pérdidas potenciales ni garantiza mejores resultados.

Además, no todos los fondos tienen los mismos objetivos. Las estrategias deben considerar factores como el horizonte de inversión, las necesidades de liquidez y el nivel de riesgo correspondiente a cada portafolio. Por eso, la eliminación del límite no implica que todas las AFP deban adoptar la misma distribución entre activos nacionales e internacionales.

En adelante, uno de los aspectos relevantes será observar cómo las administradoras ajustan sus portafolios y cómo evolucionan sus resultados frente a las condiciones de los mercados. La evaluación deberá considerar periodos suficientemente amplios, la exposición al riesgo y la composición de las inversiones, en lugar de concentrarse únicamente en las rentabilidades de corto plazo.

En conclusión, el Decreto 1490 de 2026 amplía las posibilidades de inversión y abre espacio para diversificar los portafolios en un entorno internacional marcado por cambios en las tasas de interés, movimientos cambiarios y diferencias en el desempeño de las economías. En tanto, para los afiliados, el punto central no será cuánto dinero se invierte fuera de Colombia por sí solo, sino cómo se administra el conjunto de sus recursos para buscar una combinación adecuada entre riesgo, liquidez y rentabilidad de largo plazo.