Anthropic, desarrolladora del modelo de inteligencia artificial Claude, presentó ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) la documentación para avanzar con su salida al mercado bursátil.
La compañía planea cotizar en el Nasdaq bajo el nemotécnico ANT, en una operación que podría convertirse en una de las ofertas públicas iniciales más relevantes del sector tecnológico.
La empresa había presentado confidencialmente sus documentos ante el regulador en junio, lo que permitió a la SEC revisar su información financiera antes de hacerla pública.
Anthropic fue fundada en 2021 por Dario Amodei y un grupo de investigadores que dejaron OpenAI, compañía que actualmente figura entre sus principales competidores.
El crecimiento de Anthropic se ha acelerado durante 2026, impulsado en buena medida por la demanda de Claude Code, su herramienta de programación asistida por inteligencia artificial, y por el desarrollo de sus modelos.
La compañía compite con OpenAI y Google por ampliar su participación en el mercado empresarial, donde las herramientas de IA se utilizan para automatizar tareas, mejorar procesos y desarrollar nuevas aplicaciones.
Anthropic y compromisos de inversión en infraestructura
Uno de los puntos relevantes del documento presentado ante la SEC son los compromisos financieros asociados con la capacidad de cómputo.
Anthropic reportó obligaciones futuras de pago por aproximadamente US$417.000 millones con proveedores de centros de datos, equipos de computación y servicios en la nube. Los acuerdos comienzan entre 2026 y 2027 y tienen plazos que van desde menos de un año hasta 20 años.
La compañía también indicó que contrató capacidad adicional de cómputo que se entregaría entre 2028 y 2031. Aunque los precios de esos acuerdos todavía no están definidos, Anthropic estima que podrían sumar entre US$125.000 millones y US$150.000 millones a sus compromisos de pago, reveló CNBC.
En su documentación, Anthropic también destacó el potencial de Claude para contribuir al avance de la investigación científica, en particular en el descubrimiento de medicamentos. El modelo ya se utiliza para automatizar tareas de investigación y analizar grandes conjuntos de datos.
La compañía plantea que los agentes de inteligencia artificial podrían operar equipos de laboratorio y manufactura, incluidos microscopios, sistemas de manipulación de líquidos y brazos robóticos comerciales.
Esta aplicación podría ampliar el uso de la IA en la industria farmacéutica, en un mercado para el que se proyecta un gasto global anual de US$2.000 millones durante 2026.




