El incremento del salario mínimo en Colombia ha comenzado a generar efectos en distintos sectores de la economía, entre ellos el funcionamiento financiero de los conjuntos residenciales. En este contexto, varias copropiedades analizan posibles modificaciones en sus esquemas de seguridad, lo que ha abierto el debate sobre la implementación de sistemas automatizados de vigilancia como alternativa para reducir costos operativos.
En la mayoría de las unidades residenciales del país, las decisiones relacionadas con el presupuesto anual se toman durante las asambleas de copropietarios. En estos encuentros se define, entre otros aspectos, el valor de las cuotas de administración que deben pagar los residentes. Estos recursos se destinan al sostenimiento de los servicios comunes, dentro de los cuales la vigilancia suele representar uno de los rubros más significativos.
De acuerdo con estimaciones del sector de propiedad horizontal, los gastos asociados a vigilancia y mantenimiento pueden llegar a representar cerca del 70 % del presupuesto total de un conjunto residencial. Por esta razón, los incrementos en el salario mínimo y los posibles ajustes derivados de reformas laborales tienen un impacto directo en los costos que deben asumir las copropiedades para garantizar la seguridad de sus residentes.
Ante este panorama, algunos administradores y consejos de administración han comenzado a evaluar la posibilidad de incorporar herramientas tecnológicas que permitan optimizar el servicio de seguridad. La automatización contempla la implementación de sistemas que integren cámaras de videovigilancia con analítica basada en inteligencia artificial, dispositivos de identificación vehicular mediante etiquetas electrónicas (tags), controles de acceso automatizados y citofonía digital conectada a aplicaciones móviles.
Estas soluciones permiten que los residentes gestionen distintos procesos desde sus teléfonos inteligentes, como la autorización de visitantes, el acceso de vehículos o la supervisión de cámaras en tiempo real. De esta manera, se busca fortalecer los mecanismos de control sin depender exclusivamente de la presencia permanente de personal de vigilancia.

¿Cómo se podría generar la transición de automatización de vigilancia en conjuntos?
No obstante, la transición hacia sistemas automatizados no se produce de manera inmediata. La adopción de estas tecnologías requiere un proceso de evaluación técnica y financiera que debe ser aprobado por la asamblea de copropietarios. En términos de inversión, especialistas del sector señalan que la instalación de sistemas básicos de cámaras y alarmas puede requerir una inversión inicial cercana a $1,5 millones por punto o módulo, dependiendo de las características del conjunto residencial y del alcance del proyecto tecnológico.
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El debate también ha generado inquietud en el sector de la seguridad privada. Actualmente, esta industria genera alrededor de 350.000 empleos formales en Colombia, lo que la convierte en una fuente importante de trabajo para miles de familias. Por esta razón, una eventual adopción masiva de sistemas automatizados podría tener implicaciones laborales si reduce la demanda de personal de vigilancia tradicional.




