Colombia enfrenta un déficit energético que no responde únicamente a la llegada del Fenómeno de El Niño, sino a un rezago estructural en la incorporación de nueva capacidad de generación.
Esa fue una de las principales conclusiones de los voceros que participaron en un panel en el ENRG Summit de Erco, realizado en Medellín, quienes coincidieron en la necesidad de acelerar proyectos, fortalecer la confiabilidad del sistema y generar condiciones para nuevas inversiones.
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Camilo Marulanda, presidente de Isagen, señaló que el problema viene de varios años atrás y está relacionado con retrasos en proyectos estratégicos y con la incertidumbre que ha afectado las inversiones del sector.
“El tema de la entrada tardía, insuficiente de recursos nuevos no es de este año, yo creo que uno de los problemas es que venimos cargando como con un rezago estructural”.
Según Marulanda, el déficit seguirá aumentando ante las condiciones que enfrentará el sistema durante el cierre de 2026. “Ya tenemos un déficit. El déficit es creciente y digamos que se exacerba con situaciones como la que vamos a vivir en este cierre del año”.
El presidente de Isagen advirtió que Colombia debe acelerar la incorporación de nuevas fuentes de generación y utilizar todas las alternativas disponibles. “De lo que se viene yo creo que hay que expandir aceleradamente y eso incluye todas las fuentes posibles desde gas natural, renovables, hidro, todo lo que se pueda porque vamos tarde”, sostuvo.

Otro de los invitados al panel, Ricardo Lara, director de la región Andina de la división de Infraestructura y Energía de IDB Invest, señaló que el principal obstáculo no está en la disponibilidad de capital.
Para él, uno de los principales retos es generar confianza y llevar más iniciativas a una etapa en la que puedan ser financiadas y construidas. Entre los obstáculos mencionó los permisos, la gestión social, las conexiones y la incertidumbre alrededor del déficit tarifario y los retrasos en el pago de subsidios.
Agregó que Colombia mantiene interés de inversionistas locales e internacionales y que el país cuenta con recursos renovables y acceso a capital para cerrar la brecha.

Por su parte, Jorge Valencia, gerente de Asproen, coincidió en que la situación no puede explicarse únicamente por el fenómeno de El Niño y advirtió que el país podría enfrentar episodios de presión sobre el sistema de manera recurrente.
También llamó la atención sobre el reto que implica aumentar rápidamente la generación solar sin resolver al mismo tiempo la capacidad de almacenamiento y la operación del sistema. “Llega más solar pero entonces ya vamos a empezar a tener otros problemas, nos sobra energía en el día y nos falta en la noche”, planteó.
Para el gerente de Asproen, el desafío energético también es un problema de precios y de competitividad. En su opinión, la transición energética debe estar acompañada de una estrategia que permita garantizar confiabilidad y costos competitivos para la industria.
Finalmente, Valencia advirtió que superar el próximo periodo de estrechez energética tendrá un costo para los distintos actores del sistema.



