Colombia acaba de atravesar uno de los momentos políticos más relevantes de su calendario democrático: la jornada electoral del pasado 8 de marzo, en la que se realizaron las elecciones legislativas y consultas interpartidistas.
Ese proceso marcó el inicio formal del tramo decisivo hacia la elección presidencial, cuya primera vuelta se celebrará el 31 de mayo y, de ser necesario, una segunda vuelta el 21 de junio.
En este contexto político, el ambiente de incertidumbre suele trasladarse a otros ámbitos de la economía cotidiana, especialmente a la forma en que las personas manejan sus ahorros.
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Cuando el país se encuentra a la expectativa de un cambio de gobierno o de un nuevo rumbo económico, muchos ciudadanos prefieren postergar decisiones financieras importantes hasta que el panorama político sea más claro.

Carlos Correa, director ejecutivo de MejorCDT, señala que el clima político actual está influyendo directamente en la forma en que los ciudadanos toman decisiones sobre sus ahorros y puede terminar generando que pierdan dinero.
Según el directivo, el Índice de Arrepentimiento Financiero, un estudio en el que participaron miles de colombianos de distintas regiones del país, permitió identificar cómo las personas toman decisiones sobre su dinero en momentos de incertidumbre y cómo esas decisiones pueden terminar afectando sus finanzas.
El riesgo de dejar el dinero quieto debido a la época electoral
De acuerdo con el informe, el 46 % de los colombianos asegura que la cercanía de las elecciones los ha hecho más prudentes a la hora de ahorrar o invertir.
No obstante, esa prudencia puede transformarse en un fenómeno distinto: la parálisis financiera. “El problema no es solo ese, sino que esa prudencia se está traduciendo en parálisis para tomar decisiones”, explica Correa.
“Esa espera también se traduce en otra pérdida de dinero porque las cosas se ponen más caras”, advierte el directivo.
El estudio revela que el 76 % de las personas reconoce haber perdido oportunidades de ganar más dinero por haber esperado demasiado antes de tomar una decisión financiera.
Este fenómeno está directamente relacionado con la inflación. Según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la inflación anual en Colombia ha rondado niveles cercanos al 5 %, lo que significa que el poder adquisitivo del dinero se reduce si permanece inmóvil.
Correa lo explica con ejemplos cotidianos: “El Chocorramo está más caro que el año pasado, el TransMilenio está más caro que el año pasado, los huevos, la leche, todo está más caro que el año pasado”.

Esto implica que si una persona mantiene su dinero sin generar rentabilidad, cada año podrá comprar menos bienes y servicios con la misma cantidad de dinero.
“Si yo no pongo mi plata en algo, significa que cada vez me va a alcanzar para menos”, señala.
Ante ese escenario, algunos instrumentos financieros tradicionales vuelven a captar atención entre los ahorradores colombianos: “Una de esas opciones para invertirlo son los CDT, que son productos de inversión que ofrecen los bancos”, explica Correa.
En Colombia operan más de 20 bancos, supervisados por la Superintendencia Financiera, lo que brinda un marco regulatorio para este tipo de productos.
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Según el directivo, las tasas actuales hacen que estos instrumentos resulten atractivos. “En estos momentos tenemos varias entidades que están ofreciendo más del 12 % por el dinero que las personas lleven al banco”, asegura.
“Ojo, no todas las entidades ofrecen las mismas tasas y como tenemos más de 20 bancos en Colombia, pues hay que compararlos”, agrega Correa.
Con el país encaminándose hacia las elecciones presidenciales, la forma en que los ciudadanos manejan su ahorro e inversión seguirá siendo un indicador clave del clima económico, ya que las decisiones que tomen sobre su dinero pueden tener un impacto significativo en sus finanzas.




