Entrevista | Littio alista expansión: habla su CPTO

Entrevista | Littio alista expansión a nuevos mercados desde Dubai: habla su cofundador y CPTO

"Lo que falta no es talento, es distribución", dice Óscar Flórez, que opera desde Dubai tras pasar por Revolut, Rappi, Habi y Huspy.

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Littio sumó a Óscar Flórez como cofundador y CPTO, con mandato además sobre la expansión de mercados. Flórez opera desde Dubái y llega tras pasar por Rappi, Habi, Huspy y Revolut.

La plataforma conecta hoy cinco mercados a través de los sistemas de pago locales de cada país y reporta más de medio millón de usuarios, con más de US$1.300 millones movilizados. A finales de agosto habilitó el acceso al Mercado de Acciones y ETFs de Estados Unidos en alianza con Dinari.

Esta es la conversación que sostuvo con Valora Analitik en el marco del Go Fest 2026.

¿Qué significa en la práctica su rol como cofundador y CPTO?

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Mi responsabilidad como cofundador y CPTO es liderar dos cosas que están profundamente conectadas, qué producto construimos y a qué mercados somos capaces de llevarlo. Tengo el mandato sobre producto, tecnología y expansión de mercados, y sobre todo la tarea de asegurar que esas tres dimensiones respondan a una misma visión.

Littio ya construyó una infraestructura que permite a una persona gestionar su patrimonio entre diferentes monedas, activos y fronteras. Hoy conecta cinco mercados a través de los sistemas de pago locales de cada país, tiene más de medio millón de usuarios y ha movilizado más de US$1.300 millones. Mi trabajo no es venir a demostrar que el producto funciona, eso ya está demostrado. Mi trabajo es definir cómo hacemos que funcione a una escala mucho mayor.

Eso implica decidir qué problemas priorizamos, qué productos desarrollamos, cómo diseñamos la experiencia del usuario, qué capacidades tecnológicas necesitamos para operar en nuevos mercados y cómo construimos una plataforma que pueda adaptarse a diferentes geografías sin empezar de cero cada vez.

Hay además un componente que para nosotros es fundamental. La expansión no puede ser simplemente abrir países. Tenemos que entender qué infraestructura de pagos necesita cada mercado y construir sobre ella una experiencia sencilla para el usuario, aunque detrás exista una operación tecnológica cada vez más sofisticada. Permanecer basado en Dubái responde a esa lógica, porque es uno de los principales puntos de conexión financiera entre Asia, Europa y África.

¿Qué necesita Littio para pasar a su siguiente etapa de crecimiento?

Littio está pasando de una etapa de demostrar que el modelo funciona a una etapa de demostrar hasta dónde puede escalar.

Cuando llegué encontré una compañía que ya había resuelto la parte más difícil, construir una infraestructura capaz de conectar cinco mercados y conseguir una adopción significativa. Más de medio millón de usuarios han movilizado más de US$1.300 millones a través de la plataforma. Eso cambia por completo la naturaleza del reto. Ya no nos preguntamos si existe una necesidad, nos preguntamos qué tan grande es esa necesidad y en cuántos mercados podemos resolverla.

Para la siguiente etapa necesitamos tres cosas. Primero, seguir mejorando el producto para que una infraestructura cada vez más sofisticada se traduzca en una experiencia cada vez más sencilla. Segundo, construir tecnología y operaciones que sean replicables en nuevas geografías. Y tercero, distribución.

Imagen: cortesía Littio.
Imagen: cortesía Littio.

Pasé los últimos años construyendo producto en los mercados más competitivos, en Rappi, Habi, Huspy y Revolut, y la conclusión fue la contraria a la que esperaba encontrar. Lo que hacemos en América Latina está a la altura de lo que se hace en los mejores lugares del mundo. Lo que falta no es talento, es distribución.

Por eso mi llegada tiene mucho que ver con esa transición, tomar algo que ya funciona y convertirlo en una plataforma capaz de escalar regional y globalmente.

¿Cuál es el principal reto tecnológico que enfrenta hoy Littio?

El principal reto tecnológico es convertir una infraestructura que ya conecta distintos mercados en una plataforma capaz de escalar a muchas más geografías sin aumentar proporcionalmente la complejidad para el usuario.

Cada mercado tiene sus propios sistemas de pagos, monedas, regulaciones y particularidades operativas. El usuario, sin embargo, no debería tener que entender toda esa complejidad. Desde su perspectiva la experiencia debería seguir siendo sencilla.

Por eso estamos construyendo una arquitectura cada vez más modular y replicable. Littio ya conecta cinco mercados a través de los sistemas de pago locales de cada país, que son el equivalente de lo que aquí es Bre-B, y la visión es extender esa infraestructura a nuevos mercados. Esa arquitectura no es colombiana, es replicable en cualquier economía donde una persona necesite mover su patrimonio entre monedas y entre fronteras.

Hay un segundo reto que considero igual de importante, que la confianza perdure. Cuando una persona confía su patrimonio a una plataforma, escalar no significa únicamente procesar más transacciones o incorporar más usuarios. Significa hacerlo manteniendo seguridad, transparencia y consistencia en la experiencia.

La tecnología tiene que permitirnos escalar mucho más rápido sin que el usuario sienta que el producto se vuelve más complejo.

¿Cuáles son las metas para los próximos 12 a 24 meses?

La meta principal es llevar la infraestructura que ya construimos a más personas y más mercados, y al mismo tiempo profundizar lo que una persona puede hacer dentro de Littio.

Hoy alguien gestiona dólares, euros y pesos digitales desde una sola aplicación, paga con su tarjeta Mastercard dentro y fuera del país sin comisión de Littio por compras internacionales, envía dinero por WhatsApp usando solo el número de teléfono del destinatario y accede a oro digital, bitcoin y al Mercado de Acciones y ETFs de Estados Unidos desde un dólar digital. La oportunidad está en que esa experiencia sea cada vez más completa y esté disponible para muchas más personas.

En términos de expansión, queremos establecer en cuántos mercados adicionales funciona la arquitectura que ya desarrollamos. En términos de producto, queremos acompañar la evolución de las necesidades del usuario, que pueda pasar de gestionar una moneda a hacer operaciones internacionales y después buscar alternativas para distribuir su patrimonio, sin tener que saltar entre plataformas.

El comportamiento de la base ya muestra ese movimiento. Entre abril y agosto de 2026, el monto promedio mensual de compra de dólares digitales entre los usuarios que realizaron ese tipo de operación pasó de US$100 a US$170, un aumento cercano al 70 %.

¿Cuál es el diferencial de Littio frente a otros jugadores digitales y frente a la banca tradicional?

Nuestro diferencial es que no estamos pensando en Littio como una colección de productos sueltos, sino como una experiencia para construir y gestionar patrimonio sin fronteras.

Una persona puede comenzar gestionando dólares o euros digitales, usarlos para recibir ingresos del exterior o pagar con su tarjeta Mastercard en comercios dentro y fuera del país y en plataformas que cobran en dólares y, cuando sus necesidades evolucionan, acceder a alternativas como oro digital, bitcoin o el Mercado de Acciones y ETFs de Estados Unidos. Todo ocurre dentro de la misma experiencia.

Fintech Littio
Fintech Littio. Foto: Cortesía

Eso también nos diferencia frente a la forma tradicional de llegar a los mercados de Estados Unidos. Históricamente, una persona que quería distribuir su exposición fuera de Colombia tenía que abrir productos en plataformas externas, mover recursos internacionalmente y atravesar procesos adicionales. Nuestra apuesta es reducir esas barreras desde la aplicación que el usuario ya utiliza.

La magnitud de esa brecha se ve en las cifras. En Estados Unidos participan 62 de cada 100 adultos en el mercado accionario, según Gallup, y en Colombia lo hace uno de cada cien, de acuerdo con la Superintendencia Financiera. Esa diferencia no es falta de interés, es falta de acceso.

¿Qué lanzamiento podríamos ver próximamente? ¿Alguna apuesta para 2027?

La novedad más reciente es el Mercado de Acciones y ETFs de Estados Unidos, que habilitamos en alianza con Dinari. La funcionalidad permite obtener exposición al resultado económico de 18 empresas y de seis fondos cotizados en bolsa, también llamados ETFs, que son fondos que reúnen muchas empresas en una sola posición, directamente desde la aplicación y a partir de un dólar digital.

El catálogo reúne compañías como Apple, Microsoft, Amazon, Sony y Shell, y seis fondos que siguen índices como el S&P 500 y el Dow Jones. El costo es de 0,25 % al abrir la posición y de 0,25 % al cerrarla, y el usuario ve ese costo exacto antes de confirmar la operación.

Es importante explicar qué significa exactamente participar en el resultado económico. El usuario no adquiere directamente el título ni se convierte en accionista y, por lo tanto, no tiene derechos de voto. Lo que obtiene es una posición de participación económica referenciada al activo subyacente, que sube cuando sube el valor de la empresa o del fondo y baja cuando ese valor baja. La funcionalidad opera a través de Dinari Securities, LLC, broker dealer registrado ante la Securities and Exchange Commission y miembro de FINRA, con custodia en Alpaca Securities LLC, también miembro de FINRA.

Destacado: Fintech Littio habilita acceso a acciones y ETF de Estados Unidos desde Colombia; se podrá comprar desde US$1.

Sobre 2027 prefiero no adelantar nombres de producto antes de tiempo. Lo que sí puedo decir es la dirección. Todo lo que construyamos va a responder a la misma pregunta, en cuántos mercados más funciona lo que ya funciona acá y qué más puede hacer una persona sin salir de la misma experiencia.

¿Cuál es la conversación sobre el futuro de los servicios financieros que todavía no estamos teniendo en Colombia?

Aún se sigue pensando desde un país, una plataforma y una moneda, cuando la vida de mucha gente dejó de funcionar así.

Hoy hay alguien que vive en Bogotá y le factura a una compañía en Estados Unidos. Alguien que estudia afuera y necesita que la tarjeta le sirva sin sorpresas. Alguien que tiene media familia en otro país y le manda dinero todos los meses. Esas personas ya se comportan como ciudadanos globales, y la infraestructura con la que interactúan todavía asume que no se mueven.

El mejor ejemplo son los modelos tradicionales de análisis de riesgo. Si alguien no aparece reportado durante un tiempo en el sistema local, el modelo concluye que esa persona no existe, aunque tenga una vida activa en otro lugar. El problema no es que la persona haya cambiado, es que la forma de evaluarla se quedó quieta.

Esa es la conversación que falta, y no pasa por comparar categorías entre sí. Pasa por preguntarnos cómo se construye infraestructura tecnológica para personas cuya vida ya cruzó las fronteras. Littio nació de esa necesidad, y lo que viene es que la frontera pese cada vez menos en la experiencia. No van a desaparecer las diferencias regulatorias ni los sistemas locales. Lo que puede pasar es que la tecnología se encargue de esa complejidad para que la persona no tenga que hacerlo.