La compañía desarrolladora de equipos para minería e infraestructura, Epiroc, busca ampliar sus operaciones en Colombia. Según Nelson Trejo, presidente de partes y servicios de la organización, las Américas le representan a la empresa 50 % de sus ventas. A la vez, consideran que el mercado latinoamericano, particularmente Colombia, tiene potencial de crecimiento.

¿A cuánto ascienden sus ventas en lo que va del año?
El negocio de Epiroc global es de casi US$6.500 millones. La mitad del negocio está en las Américas. Por supuesto que Canadá y EE. UU. son los grandes contribuidores, pero la región de Latinoamérica y Colombia para nosotros representa una fracción importante. Yo creo que, del total del negocio, fácilmente, las Américas pueden ser 50 % del negocio global.
Dentro de Latinoamérica, los países que más construyen son Chile y Perú. Pero hoy día, el crecimiento que está teniendo Colombia lo posiciona en tercer lugar en el nivel de crecimiento.
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La otra región importante que tenemos es Asia-Pacífico, pero allí principalmente es por Australia. Entre Asia-Pacífico y Europa-África, son 25 % cada uno en promedio.

¿Cuáles son las operaciones que tienen en Colombia en materia minera y de infraestructura?
Epiroc es un fabricante sueco de 150 años en el mercado de equipos mineros de perforación y cargueo. Tiene presencia en 150 países, en Norte y Sudamérica. Nosotros tenemos estructura en Canadá, EE. UU., México.
Tomamos la decisión de hacer este clúster en la región para hacer este intercambio tecnológico y potenciar a Colombia, sobre todo por el potencial de minería que tiene.
¿Cuáles son las compañías con las que trabajan en el país?
Cerrejón, Aris Mining. Antioquia Gold, Vías y Explanaciones, entre otras. Nuestro foco, principalmente, es toda compañía que trabaje en la actividad minera, contratistas mineros. Tenemos un portafolio de más de 150 clientes.
Nuestro ‘core business’ (enfoque de negocio) es la perforación en cualquier actividad minera: cobre, oro, plata o carbón. En alguna parte de su proceso productivo necesita perforar y hacer tronadura.
¿Qué perspectiva tienen del mercado colombiano?
Hoy día, y sin querer entrar en un tema político, yo creo que la declaración que el nuevo gobierno está haciendo sobre la intención de desarrollar minería hace que Colombia sea atractiva para todos los inversionistas. De hecho, ya tuvimos algunas conversaciones de cómo podemos hacer inversiones y estar más presentes. Lo que buscamos es estabilidad y una mirada de largo plazo. La minería es un negocio de largo plazo. No se puede pensar a cuatro años, son 10 años, 20 años, 30 años. De hecho, Epiroc en Colombia tiene 40 años de existencia.

¿Colombia todavía ocupa un puesto marginal?
Todavía ocupa un puesto marginal, pero tampoco es justo medirlo, porque si se ve el PIB de Chile relacionado con la minería, sobre 10 %, el del Perú, 7 % u 8 %, y el de Colombia, entiendo que es 1,8 %. Entonces, obviamente, los tamaños de la industria son distintos. Pero me quiero focalizar más en el potencial, que es la forma en que nosotros hacemos negocios. Miramos los potenciales, dónde tenemos que invertir, y eso es lo que Colombia ofrece.
Chile vive en una región madura para la minería, y el crecimiento es más o menos plano cuando se tienen estos mercados más maduros, pero Colombia es de crecimiento rápido.
¿Cómo podrían enlazar compañías, gremios y actores de la cadena con la finalidad de tener un mayor conocimiento geológico?
Nosotros queremos tener una participación más activa en la industria minera. La región latinoamericana no captura más de 25 % del total de inversiones para minería, y eso ocurre por distintos factores, por inestabilidad política, una declaración específica de si querer hacer minería. En eso yo creo que Epiroc puede contribuir, básicamente, en el intercambio cultural y tecnológico. Suecia es un país que tiene más de 1.000 años de historia haciendo minería.
Cerca de 60 % de los equipos a nivel global para que trabajen en minería vienen de Suecia. La invitación es que sí se puede hacer minería amigable. Existen tecnologías para hacer una minería sostenible sin dañar el medioambiente.
¿Cuáles son las tecnologías que ofrecen?
Lo que se conoce en minería de superficie, donde lo que uno ve es que la compañía minera hace un gran hoyo y destruye todo lo que está alrededor. Pero también hay mucha tecnología de minería subterránea que es menos invasiva. Es más cara, es más costosa, pero menos invasiva.
Dentro de esas operaciones subterráneas hay equipos autónomos, digitalización, electrificación, equipos que no van a contaminar. Los equipos teleremotos permiten que los operadores no tengan exposición a la operación directa, pueden trabajar a distancia. Entonces, toda esta tecnología que desarrolla Epiroc está pensada en reducir accidentes, que es nuestro foco principal, y exponer a las personas y el medio ambiente a lo que es la industria minera.
¿Algo más que desee adicionar?
Creemos firmemente en la sostenibilidad. Nos estamos coordinando para que esto ocurra, que esto realmente agregue valor real económico a las operaciones. A eso le llamamos minería regenerativa. Básicamente, la minería regenerativa es una invitación que espero que sea una obligación en el futuro para ejecutivos mineros que queremos hacer que las cosas se hagan bien, que queremos que la industria minera realmente sea una fuente de valor agregado para las comunidades y para la gente.
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