El Festival Cordillera, uno de los eventos musicales más grandes de Bogotá, llega con una apuesta de patrocinio que crece año tras año. Según cifras del propio festival, 29 marcas aliadas acompañan esta edición, con un crecimiento del 16 % en la inversión de patrocinadores frente al año anterior y cuatro escenarios principales.
La asistencia, que en 2025 llegó a 82.000 personas, se proyecta en 85.000 para 2026.
Entre las compañías que respaldan el festival están Pepsico, KFC, Durex, Gatorlit Recover, Mastercard, Afelius Oil Free, Compensar, Latam Airlines, Bulova, Asoporkcolombia, Terpel, Buchanan’s Scotland, Grupo Aval, Nissan, Koaj y Chocoramo, entre otras.
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Pero más allá del logo en pantalla, varias de estas marcas han convertido su presencia en experiencias diseñadas para conectar directamente con los asistentes.
Nissan estará al frente del Escenario Cordillera, mientras que Grupo Aval presentará el Escenario Aconcagua. Por su parte, Bulova asumirá el Escenario Cotopaxi, acompañado de shows especiales. En el caso de la marca de relojes, la apuesta se amplía a un ecosistema de 360 grados que incluye el escenario, suites, la previa oficial de Cordillera y presencia digital en los canales del festival.
Mastercard, en tanto, convierte su presencia en una experiencia de mayor exclusividad con las Terrazas Mastercard, una nueva localidad VIP ubicada frente al escenario principal que incluye comida, licor premium, vista preferencial y acceso a parqueadero.
La marca también presenta las Suites de Cordillera, con lo cual amplía su participación más allá de la publicidad tradicional.

El bienestar como experiencia: la apuesta de Compensar
Compensar, otra de las marcas aliadas, construyó para esta edición una zona pensada íntegramente alrededor del concepto de bienestar, con cuatro estaciones dentro del festival. L
a Estación del Brillo permite a los asistentes personalizar su look festivalero con brillantina, pedrería y otros elementos. La estación de fotografía invita al público a capturar el momento y guardarlo, según la marca, «en la galería y en el corazón». Una tercera estación, «a qué sabe tu bienestar», propone asociar el bienestar con experiencias cotidianas —un parche con amigos, un viaje, una tarde en familia— y ofrece opciones de sabor a los visitantes. Finalmente, la estación de «batería baja» ofrece un punto de carga para celulares, pensado como una pausa para recargar energía en medio del festival.
Coke Studio y «La Tierra del Olvido»
Coca-Cola, a través de su plataforma musical Coke Studio, llega al Festival Cordillera 2026 con una experiencia inspirada en los sonidos que representan la diversidad cultural de Colombia. Bajo el concepto «La Tierra del Olvido», una propuesta curada por Carlos Vives, la marca rendirá homenaje a la riqueza musical del país con una programación que reúne distintas generaciones, géneros y expresiones artísticas en un mismo escenario.
Durante el sábado 12 y el domingo 13 de septiembre, el escenario Coke Studio será punto de encuentro entre ritmos tradicionales, fusiones contemporáneas y nuevas propuestas musicales que reflejan la evolución de la escena nacional, desde los sonidos del Pacífico hasta las nuevas generaciones de artistas que mezclan géneros y estilos.
La apuesta de Coca-Cola no se limita al escenario. Como parte de su compromiso con la sostenibilidad, la compañía apoyará la instalación de 150 puntos ecológicos y cuatro centros de acopio, espacios diseñados para facilitar la separación y el aprovechamiento de residuos durante el evento. La marca también busca visibilizar el trabajo de los recicladores, Ecoguardianes y equipos de limpieza que hacen posible una experiencia más responsable.
En materia energética, gracias a la alianza entre Páramo Impacta, Coca-Cola y SETIE, el escenario Coke Studio contará con un sistema híbrido compuesto por una granja solar, almacenamiento en baterías y respaldo energético, lo que refuerza el uso de soluciones renovables dentro del festival.
El crecimiento en la inversión publicitaria dentro de Festival Cordillera confirma una tendencia que se consolida en la industria de los eventos masivos: las marcas ya no buscan solo visibilidad, sino construir experiencias que generen recordación y conexión emocional con el público.



