El gobierno mexicano estudiará la posibilidad de extraer gas a través de la fracturación hidráulica (fracking), con la finalidad de reducir sus importaciones desde EE. UU.
Según lo manifestó el Ejecutivo, la política energética del país se está orientando hacia la producción del gas que demanda, lo que podría concretarse hacia la década de 2030.
Víctor Rodríguez, director de Petróleos Mexicanos (Pemex), la compañía energética estatal de México, dijo que el país cuenta con recursos gasíferos que podrían ofrecer la capacidad de alcanzar soberanía energética. Por ello señaló que estos deben aprovecharse.
A lo anterior añadió que México tendría un potencial de hasta 83 billones de pies cúbicos de gas con técnicas de explotación convencional. Sin embargo, en caso de que se aplicara la técnica del fracking, la cifra podría llegar a 141 billones de pies cúbicos.

Otros funcionarios del gobierno de Claudia Sheinbaum manifestaron que, al menos en materia de gas, las importaciones tienen actualmente un mayor peso en la satisfacción de la demanda energética frente a la producción local.
El gas que se consume en el país proviene principalmente de Texas, en EE. UU., donde se utiliza el fracking para explotar este energético. Según indicó Forbes, cerca de 75 % del gas que consume México proviene del exterior.
Desde el gobierno mexicano se advierte que esta dependencia no solo genera una pérdida de soberanía energética, sino que también expone al mercado a los precios internacionales, a riesgos en el suministro y a la vulnerabilidad del sistema en medio de tensiones geopolíticas y fenómenos climáticos.
Según lo señaló Sheinbaum, es posible que la técnica mencionada ocasione impactos medioambientales. Sin embargo, indicó que existen nuevas tecnologías que pueden reducir estos efectos. La mandataria también afirmó que las decisiones que se adopten estarán basadas en criterios técnicos y orientadas al autoabastecimiento energético.
La nueva postura del gobierno mexicano contrasta con lo dicho y hecho en el pasado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), quien cerró definitivamente la puerta a esta técnica de extracción de crudo y gas.




