El Ministerio de Agricultura y la Federación Colombiana de Productores de Papa (Fedepapa) acordaron una agenda de trabajo para reducir los costos de producción y mejorar la rentabilidad de los productores de papa en Colombia.
El ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, y el gerente general de Fedepapa, Richard Augusto Sánchez Bernal, definieron cuatro frentes de trabajo: sistemas de riego eficientes, semillas certificadas, transferencia de conocimiento y mecanización de los cultivos.
La estrategia también contempla explorar alternativas de maquinaria que podrían reducir hasta en 50 % los costos de los pequeños productores, así como fortalecer la transformación y comercialización del producto para disminuir la intermediación.
Según estimaciones y estudios sectoriales, Colombia cuenta con cerca de 90.000 productores directos de papa, distribuidos en más de 39.000 unidades de producción agropecuaria. Además, las estimaciones de Fedepapa indican que esta actividad y su cadena productiva benefician a más de 350.000 familias.
¿Cómo buscan mejorar la comercialización de la papa?
Uno de los objetivos de la agenda es facilitar que los productores lleguen directamente a las grandes superficies comerciales y reduzcan su dependencia de intermediarios.
“Los intermediarios están acabando con este negocio y necesitamos concentrarnos en las grandes superficies de alimentos, para que Fedepapa pueda recibir la materia prima, lavarla, empacar y llevarla directamente a estos mercados”, afirmó el ministro Dangond.
El funcionario agregó que el Ministerio de Agricultura buscará organizar un paquete de recursos que incluya créditos con tasas favorables y plazos largos, seguro agrario e incentivos para fortalecer la actividad.
La propuesta busca que Fedepapa avance en sistemas de transformación y comercialización que permitan recibir la papa, prepararla y distribuirla directamente a los grandes canales de venta, con el propósito de mejorar los ingresos de los productores.
Como parte de esta agenda, el próximo 25 de octubre comenzarán las jornadas de trabajo con productores de Villapinzón, Cundinamarca, para identificar soluciones que permitan mejorar la productividad y rentabilidad del sector papero.




