Movistar se despide de Colombia: esta es la historia de la marca

Movistar dice adiós a Colombia: esta es la historia de una de las marcas que transformó el sector de telecomunicaciones

La compañía llegó al país hace más de 20 años, creció con Telefónica y ahora queda en manos de Millicom tras su integración con Tigo.

Compártelo en:

A comienzos de 2026, las piezas del mercado de telecomunicaciones en Colombia se reacomodaron tras concretarse la adquisición de Movistar por parte de Millicom, casa matriz del operador Tigo. La integración puso fin a una era y abrió una nueva etapa para la industria local.

Pero para entender cómo se llegó a este punto y qué implica este cambio, es necesario rebobinar el casete unos 20 años atrás, cuando el país comenzó a vivir una reconfiguración en el sector móvil. 

El capítulo de Movistar 

Con la entrada del nuevo milenio, Colombia comenzó a consolidar la apertura de su sector de telecomunicaciones, impulsada por la llegada de capital privado que había empezado a abrirse paso en los años 90. En ese escenario apareció un nuevo competidor: una multinacional española llamada Telefónica.

Recibe nuestro boletín en tu correo

Listo, ya estás dentro
Recibirás el próximo boletín en tu correo.

En 2004, la compañía estadounidense Bellsouth anunció el fin de sus operaciones en el país tras ser adquirida por Movistar, la filial de telefonía móvil de Telefónica. Esta transacción se tradujo en un despliegue masivo de servicios y nuevas tecnologías que permitieron ampliar el acceso a la telefonía en el territorio nacional. 

Dos años después, la marca apostó por ampliar su operación al mercado de telefonía fija e internet al obtener una participación mayoritaria en la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Telecom). 

Aquí hay que hacer una breve pausa en la historia para entender el trasfondo de este negocio. En 2003, durante el gobierno de Álvaro Uribe, Telecom fue liquidada y, en su lugar, nació Colombia Telecomunicaciones (Coltel). La nueva compañía quedó en manos del Estado, pero su situación financiera seguía siendo un desafío.

Tres años más tarde, en 2006, el Gobierno abrió la puerta a un socio estratégico que ayudara a fortalecer la empresa. Ahí es donde aparece nuevamente Telefónica. 

Con el tiempo, la empresa se hizo un nombre dentro del tablero de las telecomunicaciones por cuenta de sus dos verticales: la de telefonía móvil y la fija. Y para 2012 decidió ir un paso más allá, integrando ambos servicios en una sola compañía bajo la marca Movistar, consolidando así un portafolio en el que también se incluía internet y televisión. 

Destacado: BeatHub adquiere el 50 % restante del Movistar Arena y consolida el 100 % de su operación

Un cambio en el juego 

Pero el camino no fue siempre hacia adelante. A pesar del lugar que Telefónica había conseguido en el sector colombiano, la compañía también tuvo que sortear dificultades financieras. Para hacerse una idea, en 2023, sus ingresos alcanzaron los $7,12 billones, pero el ejercicio terminó con una pérdida neta de $689.666 millones.

En ese escenario, 2024 trajo un nuevo jugador a la historia. Millicom anunció su intención de adquirir Movistar en Colombia y unir su operación con la de Tigo, con el objetivo de ampliar su participación y fortalecer su posición en el país.

La operación, además, no era un hecho aislado. Hacía parte de una decisión más amplia de Telefónica de desprenderse de sus negocios en América Latina, en medio de los retos de rentabilidad y regulación que enfrentaba la compañía en la región.

Un año después, se anunció el acuerdo en el que el conglomerado español buscaba vender su participación mayoritaria (aproximadamente el 67,5 %) a Millicom por un valor cercano a los US$400 millones. En noviembre de 2025, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) dio su bendición al negocio.

Con ese aval, a principios de enero de 2026, Millicom Colombia Holding lanzó oficialmente una Oferta Pública de Adquisición (OPA) en la Bolsa de Valores de Colombia para asegurar el control accionario, el cual concluyó con éxito a inicios de febrero de 2026.

La operación finalmente quedó en firme en abril, luego de que la casa matriz de Tigo completara la compra tras obtener el 32,5 % restante que poseía el Gobierno Nacional por un valor aproximado de $856.000 millones, alcanzando así el 100 % de la propiedad de ColTel.

Destacado: Primicia | Lulo Bank entra de lleno en la banca empresarial: ofrecerá factoring y más servicios corporativos

Beneficios de la unión entre Tigo y Movistar
Unión entre Tigo y Movistar. Foto: Suministro telefonica.co

Se despide un jugador 

Con esta adquisición, la operación de Movistar pasa a ser absorbida por Tigo y con eso la marca se despide oficialmente del mercado colombiano.

La integración, como han explicado las empresas, permitirá crear un operador de mayor escala para acelerar el despliegue de la red 5G y optimizar la calidad del servicio en el territorio nacional. Otro cambio importante es que con esta unión el tablero se concentrará en dos grandes competidores: la compañía resultante de la fusión y Claro Colombia. 

La desaparición progresiva de Movistar también podría verse reflejada en el sector de entretenimiento. Según pudo conocer Valora Analitik, el Movistar Arena podría pasar a llamarse el Tigo Arena, dejando atrás el nombre asociado a este escenario capitalino. 

Movistar Arena
El escenario multipropósito de Bogotá. Foto: Movistar Arena

Esta salida no solo modifica la estructura empresarial de las telecomunicaciones en Colombia. También deja atrás una marca que durante más de dos décadas acompañó la evolución del sector, desde la expansión de la telefonía móvil hasta la llegada de nuevas tecnologías y servicios.

Ahora, el nombre de Movistar queda fuera del tablero colombiano y la operación que durante años llevó esa marca pasa a formar parte de la nueva etapa de Tigo.