La Secretaría Distrital de Hacienda de Bogotá avanza en diferentes estrategias para fortalecer las finanzas de la capital y ampliar las alternativas de financiación para proyectos de infraestructura y desarrollo.
Entre ellas se encuentra la posibilidad de que la ciudad sea piloto de un programa del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que permitiría a las entidades territoriales acceder a endeudamiento sin contar con una garantía de la Nación.
En entrevista con Valora Analitik, la secretaria de Hacienda de Bogotá, Ana María Cadena, explicó los avances de esta iniciativa y señaló que la administración distrital espera tener próximamente noticias sobre la posibilidad de convertirse en la primera ciudad piloto del programa.
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Durante la conversación, Cadena también habló sobre el comportamiento del recaudo tributario, el nivel de endeudamiento de Bogotá, la estrategia de bonos verdes, los recursos para el Metro de Bogotá y el proyecto de Ciudad Inteligente que se encuentra en discusión en el Concejo de Bogotá.
¿Cómo están actualmente las cuentas de Bogotá y cómo avanza el recaudo tributario?
Nuestra meta va muy bien. Incluso estamos un poquito por encima del 100 % en el cumplimiento de la meta de recaudo tributario, lo que es un mensaje muy positivo.
Por ejemplo, ya tenemos el nivel más alto de aportes voluntarios que ha tenido Bogotá en los últimos 18 años, incluida la pandemia, que fue un momento tan difícil para la ciudad y para el mundo. En ese momento hubo una solidaridad muy grande: la ciudad tuvo más de 29.000 aportes voluntarios y este año, en lo que llevamos, ya tenemos más de 30.000.
Recibimos esto como un mensaje de confianza, pero también de gran responsabilidad para seguir trabajando y lograr que los recursos provenientes de los impuestos de los bogotanos se conviertan en bienes, servicios y bienestar para la ciudad.
¿Cómo está el nivel de endeudamiento de Bogotá?
En este momento tenemos alrededor de $15 billones de deuda para la ciudad. Es un nivel cercano al 3 % del PIB de Bogotá.
Es una deuda que nosotros consideramos sostenible, que cumple con los indicadores de sostenibilidad y que le ha permitido a la ciudad transformarse. Y eso creemos que es lo más importante: no cuánto nos endeudamos, sino para qué nos endeudamos.
Bogotá se ha transformado a través de este mecanismo que la ciudad ha utilizado de manera responsable.
¿Cómo avanza el trabajo que están adelantando con el BID? ¿En qué proyectos están trabajando actualmente?
Con el BID tenemos una relación muy cercana. Hemos trabajado múltiples proyectos con ellos, desde nuestras líneas de Metro.
Pero en este momento, en particular, estamos avanzando en la posibilidad de ser una ciudad piloto en un programa que están implementando para el endeudamiento de entidades territoriales sin garantía de la Nación.
Hemos avanzado para buscar materializar ese proyecto, que para las ciudades es muy importante.

¿Qué implicaría para Bogotá acceder a este tipo de financiación sin una garantía de la Nación?
Se trata de que la Nación ya no tenga que garantizar esos créditos. Por supuesto, el Ministerio de Hacienda revisa el proceso, pero ya no se trataría de que la Nación garantice los créditos, sino de que nosotros podamos acceder a ellos de manera independiente.
Bogotá sería la primera ciudad. Estamos trabajando para ser el piloto.
Estamos muy avanzados y esperamos poder tener buenas noticias pronto.
Bogotá también ha avanzado en la emisión de bonos verdes. ¿Cómo ha funcionado esta estrategia y contemplan realizar nuevas emisiones?
Ha sido realmente un camino muy interesante que Bogotá ha abierto, no solo para sus propias finanzas, sino también para muchas otras ciudades.
Bogotá ya ha ganado dos premios por el bono verde que emitimos el año pasado. Lo que veo es que esto no es un punto de llegada ni un objetivo en sí mismo, sino un camino que queremos seguir abonando.
Nosotros tenemos nuestro Marco de Referencia de Bonos Verdes, Sociales y Sostenibles. El bono verde del año pasado fue una forma de implementar y ejecutar una operación dentro de ese marco, pero creemos que la ciudad debe y puede seguir avanzando con nuevas operaciones innovadoras.
¿Cómo avanza el proyecto de Ciudad Inteligente que está en discusión en el Concejo de Bogotá?
Queremos darle un mensaje al Concejo de Bogotá de que avancemos en el debate, que demos la discusión y que entendamos que es un proyecto que la ciudad necesita.
Además, permite que la ciudad se transforme y que esas discusiones de fondo son las que estamos llamados a dar. El mensaje es, sobre todo, que se permita avanzar en la discusión.
Hemos calculado un potencial de recaudo de $1,26 billones con las diferentes estrategias que plantea el proyecto.

De ese monto, aproximadamente $363.000 millones corresponderían al tema de alumbrado y la gran mayoría del resto corresponde a modificaciones en el ICA.
En gran proporción, lo que hacemos es simplificar el ICA, que creemos que es muy importante. Hoy Bogotá tiene 13 tarifas de ICA con uno o dos decimales y estamos proponiendo pasar a siete tarifas en números enteros. Es decir, hacer un redondeo en la gran mayoría de actividades económicas.
Buscamos que ese redondeo sea hacia abajo. El 62 % de las tarifas se redondearían hacia abajo.
Hay tres sectores en particular donde buscamos tarifas mayores: el sector financiero, con excepción de los fondos de empleados, a los que, por el contrario, les reducimos la tarifa; el comercio de vehículos y motocicletas; y, finalmente, el comercio de bebidas alcohólicas y tabaco.
¿Por qué se plantea un ajuste en la tarifa del comercio de vehículos y motocicletas?
Por ninguna razón diferente a que creemos que es un sector que debería estar en la tarifa general del comercio.
Hoy, por ejemplo, el comercio de computadores y de papelería paga una tarifa mayor que el comercio de vehículos y motos. Nosotros no encontramos una razón técnica para eso.
Lo que estamos proponiendo es que sea un sector que se ajuste a la tarifa general.
¿Y qué plantea la propuesta frente al comercio de bebidas alcohólicas y tabaco?
Ana María Cadena: No estamos hablando de la tarifa de los restaurantes ni de los bares, que, por el contrario, se reduce. Se trata de un incremento específico para el comercio de esas sustancias.
Estamos dispuestos y listos para dar la discusión, escuchar lo que el Concejo tenga que decir y seguramente mejorar nuestra propuesta con base en el debate.
¿La Secretaría está abierta a modificar la propuesta si durante la discusión en el Concejo surgen nuevos planteamientos?
Nosotros llevamos más de un año pensando esto y la propuesta que hemos presentado recoge muchos de los comentarios que recibimos en su momento.
Es una propuesta madura que ha sido revisada con expertos y técnicos de diferentes niveles. Tuvimos una comisión de expertos acompañándonos durante 10 meses para trabajar en ella.
Así que esto no es algo improvisado. La ciudad merece que lo discutamos y estamos dispuestos a escuchar y, si es necesario, cambiar la propuesta.


