Estructura del IVA profundiza efectos no deseados: MinHacienda

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“Si bien el IVA tiene ventajas como herramienta impositiva, la estructura actual, la incorporación de tarifas diferenciadas, tratos desiguales entre bienes y el cobro a los bienes de capital, profundizan algunos efectos no deseados”, afirmó el viceministro técnico de Hacienda, Luis Alberto Rodríguez Ospino.

Agregó, durante una conferencia en desarrollo del Observatorio de Reformas Económicas y Fiscales, de la Universidad Externado de Colombia, que los retos del nuevo Gobierno están enfocados en mejorar los principios de eficiencia, equidad y certeza, dado que el IVA es más generalizado y tiene el mayor peso en el recaudo.

En un panel, en el que se discutió la regresividad del Impuesto al Valor Agregado (IVA), el viceministro detalló los tres principales retos que tiene el sistema tributario colombiano: la ineficiencia en el recaudo, la inequidad en la distribución del ingreso y su complejidad.

De acuerdo con Rodríguez Ospino, los pares de Colombia en la región tienen un mayor recaudo del IVA, a pesar de ser países con más impuestos directos.

Esto como consecuencia de la menor base gravable, el alto costo fiscal que tiene y la distorsión de los precios. Debido a ello, explicó que Colombia es el país que más deja de recaudar por esta vía.

Frente a la complejidad del sistema tributario colombiano, señaló que Colombia tiene necesidad de mejorar su normatividad. Entre 2000 y 2016, se han emitido 94 mil normas. Lo anterior dificulta mucho la comprensión de la regulación, lo cual aplica también para el sistema tributario.

“El IVA se usa porque tiene un potencial de recaudo mayor, porque generalmente no distorsiona las decisiones de consumo, ahorro e inversión, no grava las exportaciones y tiene facilidad de fiscalización gracias al registro de facturas”, afirmó.

Sin embargo, la gran cantidad de exclusiones y exenciones ha terminado por profundizar problemas de distribución del ingreso, aseguró Rodríguez Ospino, quien añadió que, de cada 100 pesos que se ahorra la sociedad en no gravar los bienes excluidos, los hogares más ricos se benefician en 29 pesos y los más pobres en 4 pesos, mientras que, en los bienes exentos, los hogares más ricos se ahorran 17 pesos y los más pobres, 5 pesos.