Gerente BanRep identifica nuevos riesgos “cuya inminencia y consecuencias aún no son claras”

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El gerente del Banco de la República, Juan José Echavarría, dijo en un informe sobre la actualidad económica del país que la demanda interna (consumo más inversión) muestra una dinámica positiva, al repuntar entre los dos primeros trimestres del año, al pasar de crecer 1,6% anual en el primero a hacerlo a una tasa de 2,6% en el segundo.

Consideró que este comportamiento refleja el fortalecimiento ya anotado en el consumo, y la dinámica que empieza a notarse en otro tipo de inversiones como maquinaria y equipo, “como se evidencia en el comportamiento de las importaciones de bienes de capital para la industria”.

El funcionario detalló que las cifras del PIB muestran una economía que ha empezado a ganar dinamismo de manera sostenida, “pero en la cual subsisten diferencias importantes en el desempeño de sus componentes, tanto de demanda como de oferta. Esta heterogeneidad requiere atención por parte de las autoridades para identificar las razones que impiden un mejor desempeño de los sectores rezagados”.

Como se ha mostrado en diversos estudios, dijo, la capacidad potencial de crecimiento de la economía colombiana se estima en alrededor de 3,5% anual. El ritmo registrado hasta el momento, según Echavarría, se ubica por debajo de ese nivel, y parece apuntar hacia el pronóstico de crecimiento de 2,7% para 2018, en el cual coinciden el Banco de la República, el Gobierno y entidades multilaterales como el FMI y la Cepal.

Los analistas también coinciden en afirmar que el dinamismo de la economía colombiana continuará mejorando, de tal forma que en 2019 el crecimiento económico del país se acercará a su nivel potencial, entre 3,3% y 3,5%. “Existen factores objetivos para considerar esa posibilidad”, aseguró.

Con respecto a los precios de las materias primas, dijo que se han recuperado parcialmente los precios del petróleo y del carbón, luego de la abrupta caída de los precios internacionales del petróleo entre mediados de 2014 y comienzos de 2016 (que también ocurrió con los precios del carbón, aunque en menor medida).

Recordó que el equipo técnico del Banco pronostica un precio promedio del petróleo cercano a los US$70 y US$67 por barril en 2018 y 2019, respectivamente.

En este contexto, el gerente del banco central señaló que la inflación converge a la meta de 3% en tanto las expectativas de inflación han logrado estabilizarse. Sin embargo, advirtió, “aún se mantienen levemente por encima de la inflación observada”.

Ello, consideró, es señal de que el público y los mercados aún prevén ligeros repuntes que podrían provenir de los precios de los alimentos, los combustibles, o de presiones relacionadas con una devaluación de la tasa de cambio.

De acuerdo con la más reciente encuesta mensual realizada a analistas financieros por el Banco de la República, las expectativas de inflación a diciembre de este año se ubican en 3,20% y para 2019 en 3,32%.

En este entorno, recordó el funcionario, la Junta Directiva del Banco de la República ha mantenido la tasa de política inalterada en un nivel de 4,25% desde su reunión de abril pasado.

Regla Fiscal
En el informe del gerente del emisor se considera que las finanzas del Gobierno Nacional lograron ajustarse a la caída de ingresos por cerca de 3,0% del PIB entre 2013 y 2017 que provenían de las rentas petroleras.

“Sin embargo, durante este período la deuda neta del Gobierno pasó de 34,6% a 43,1% del PIB, producto de la caída de los ingresos y de la devaluación del tipo de cambio. De esa forma, para cumplir con la regla fiscal, retomar la senda decreciente de la deuda pública y garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas el Gobierno va a requerir un ajuste adicional”, advirtió en su documento.

“Es fundamental no bajar la guardia y monitorear las vulnerabilidades de la economía ante nuevas contingencias externas que puedan generar riesgos para el desempeño macroeconómico del país”, aseveró Echavarría.

Actualmente, dijo, “se identifican nuevas fuentes de riesgo, cuya inminencia y posibles consecuencias aún no son claras”.

Entre ellas, destacó la subida de tasas de interés en los Estados Unidos y la guerra comercial entre ese país y varios de sus socios comerciales.

Concluyó diciendo que el ajuste internacional “apenas comienza y los capitales internacionales castigarán a aquellos países que aún presenten vulnerabilidades importantes en el futuro”.