Iniciativa del Papa Francisco en Colombia, liderada por Elsa Noguera, ha beneficiado a 30 mil niños y jóvenes

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En 2001, cuando el San Lorenzo de Almagro se alzaba con el Torneo Clausura, el arzobispo de Buenos Aires Jorge Bergoglio ponía en marcha “Escuela de Vecinos” y “Escuelas Hermanas”, iniciativas para integrar a estudiantes de escuelas públicas y privadas de todas las religiones.

Hoy, el proyecto que el “pata dura”, bajo la figura del Papa Francisco, concretó en la fundación Scholas Occurrentes trabaja por medio de sus redes aliadas con 190 países y une a más de 445.000 redes educativas del mundo.

Desde mayo de este año, se abrió una sede de Scholas en Barranquilla, desde la que se coordina la presencia en Bogotá, Antioquia y, próximamente, en Cartagena, afirmó la directora de la fundación en Colombia, Elsa Noguera, exministra de Vivienda y excaldase de Barranquilla.

“Lo que busca es complementar la educación tradicional. Para nadie es un secreto la crisis que estamos atravesando con los jóvenes, se sienten excluidos y buscan un escape. El consumo de drogas ha crecido del 8 % al 12 % en el país durante los últimos cinco años. Los estudios consumo de alcohol del ICBF, por ejemplo, arrojan que el 20 % de los niños entre 12 años y 13 años ha consumido alcohol en el último mes. Tenemos seis suicidios de niños que van de 5 a jóvenes de 17 años al día en Colombia”, mencionó.

Noguera añadió que vinculan a los gobiernos locales en el proceso, como la Alcaldía de Medellín, que hace unos aportes en especie (transporte y alimentación).

“Es muy importante el trabajo con las entidades territoriales. Lo primero que hacemos es visitar a los alcaldes y ver si tienen interés en este ejercicio. Apenas nos abren las puertas de las entidades educativas, ellos se comunican con sus rectores, porque no trabajamos con una sola institución. Por cada ejercicio, se unen por lo menos unas 35 instituciones, 10 estudiantes de cada una”, precisó.

Otros aliados son Ministerio de Educación, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), alcaldías de las ciudades donde tienen presencia y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Este último ha permitido la estandarización de la metodología usada, así como de la elaboración de todos los manuales.

La entidad liderada por el Papa Francisco depende de donaciones del sector privado.

En este primer año, han trabajado programas con 30.000 niños y jóvenes en Colombia.

“No podemos ser indiferentes frente una realidad, por eso estamos tan ilusionados con poder tocar el corazón de los jóvenes a través de una metodología que está completamente probada”, agregó.

En los resultados arrojados por las evaluaciones a través del BID, se ha identificado que con Scholas se baja la deserción “de los estudiantes grandes”, de noveno, décimo y once grados.

Además, aumenta la motivación de los estudiantes para asistir a la escuela, mejora los comportamientos al interior de las instituciones y logra la implementación de la jornada única a un menor costo.

Fases de la metodología

El programa bandera y primera fase es Scholas Ciudadanía, que tiene como objetivo alentar a estudiantes de secundaria a fortalecer el compromiso ciudadano y entre pares, empezando por aquellos asuntos que más les preocupan, generando transformaciones en ellos mismos y en su entorno.

Trabaja con estudiantes de escuelas de distintos barrios y religiones, de entre 15 años y 17.

“Allí debaten y realizan diferentes actividades con el objetivo final de proponer soluciones concretas a las problemáticas de su comunidad y entorno educativo”, resaltó Noguera.

Añadió que lo realizan durante seis días hábiles en jornada escolar. El número aproximado de alumnos que se reúnen es de 350, de unas 35 escuelas.

El día de cierre, le muestran sus investigaciones y propuestas de mejora a las problemáticas escogidas y trabajadas, a las autoridades locales.

En Paraguay, Scholas Ciudadanía es política de Estado y México está trabajando por ello.  

“Cuando los jóvenes y los niños usan esta metodología pedagógica, sienten algo mágico y quieren continuar. Siguen armando esta gran red por medio de la cual consultan, interactúan, proponen, escuchan. Y de hecho ha logrado transformaciones importantes no solo en sus vidas, sino en sus comunidades educativas”, expresó Noguera.

Le sigue programa Escuelas, un llamado a comenzar un camino como educadores, “compartiendo sus pasiones y aprendizajes con los niños de sus escuelas”.

A través de tres escuelas, arte, juego y pensamiento, los jóvenes descubren la mirada pedagógica de Scholas, aprenden metodologías educativas que ponen en prácticas en sus colegios y comunidades. Dura cuatro días, en jornada escolar también.

Aclaró que Scholas puede estar en todo el mundo, pero con experiencias ocasionales: “La buena noticia es que estamos de lleno en el país”, indicó.  

Luego, procede a hacer una evaluación. Colombia todavía no ha llegado a esa etapa, se haría el próximo año.

Expectativas

Señaló Noguera que la proyección es de 30.000 mil niños y jóvenes para el próximo año y cerca de 42.000 durante el tercer año.

“Sin embargo, para que se logre algo masivo y que se logre continuidad al interior de las instituciones educativas, lo ideal es ver de qué manera nos articulamos con la política de educación nacional”, afirmó.

Busca que Scholas sea un complemento, “que se ocupe más de la parte humanística del ser”, que no nos quedemos solamente en formarlos académicamente, sino que desarrollemos sus vínculos afectivos, sus capacidades lúdicas, artísticas y solidarias y que los ayude a ser niños y jóvenes felices, prepararlos para la vida, ayudarlos a vivir con alegría en sus corazones, no solamente entregarle un diploma de formación académica”, puntualizó.

Sobre la posibilidad de expandirse, dijo que un poco ambicioso llegar a todo el país, “pero si logramos que en los próximos años se vuelva política de estado como está pasando en otros países, los resultados serían increíbles”.