Inflación se mantendrá dentro de rango meta, mientras se contengan riesgos

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La inflación en Colombia está cera del equilibrio entre la oferta y la demanda, y se mantendrá así mientras los riesgos sigan contenidos, afirmó el jefe de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, Camilo Pérez. Esta se encuentra presionada por el crecimiento y el petróleo.

El analista advirtió la ocurrencia de un fenómeno de El Niño, pero aclaró que sería suave, pues hay una diferencia grande entra la sequía próxima y la precedente. Un clima más seco se vería en el próximo trimestre del año próximo. El Niño tendría una intensidad menor a 1, con desviaciones estándar.

Con respecto a las cuentas externas, dijo que se ajustaron de forma importante y dieron soporte a la tasa de cambio, pero una mejora adicional sería reducida. Hay riesgos por flujos de capital y un cambio en la percepción de los inversionistas internacionales.

La tasa de cambio está cerca del equilibrio, pero sería sensible a eventos en emergentes. “Hay riesgos de devaluación latentes”, precisó.

El equipo de investigaciones Banco de Bogotá pronostica que la tasa de cambio cerrará 2018 en 3.000 pesos, frente a los 2.984 pesos de 2017. 

Pronostica una subida en el corto plazo del precio de la gasolina. 

Tormentas globales

Mencionó, por otro lado, una tormenta geopolítica. Irán produce entre unos 3,5 millones y 4 millones de barriles de petróleo al día. Ante el anuncio de las sanciones de Estados Unidos a las exportaciones de ese país, el crudo está en máximos de varios años.

Se refirió a la tormenta de vulnerabilidades en economías emergentes, clasificando a Turquía, Argentina y Sudáfrica entre los países más vulnerables, en contraste con los estables Perú y Chile.

En ese sentido, las economías emergentes restan soporte al crecimiento global, que mantiene una dinámica positiva, pero que empieza a perder fuerza y sincronía.

Solo en Latinoamérica, observa vulnerabilidades en materia fiscal, en especial, en Brasil, donde el déficit es del 8 %, y tiene una deuda pública de casi el 85 %. “Con Brasil podría venir algo complejo”, comentó.

En Colombia, el déficit fiscal es del 3,1 % del Producto Interno Bruto (PIB) y hay un faltante del 3,4 % en la cuenta corriente, mucho menos significativo que en las economías turca y argentina.

No obstante, Pérez dijo que la situación es compleja: la Regla Fiscal implícitamente limita el endeudamiento, hay bajo recaudo tributario (incumplimiento de meta de impuestos), así como inflexibilidad del gasto.

Las operaciones de manejo de la deuda por 15 billones de pesos en el corto plazo ayudarán.

Añadió que viene una “reforma tributaria bajo la modalidad de la ley de financiamiento”, que podría mejorar los ingresos del Gobierno, y que la reforma pensional es necesaria, pero su impopularidad ralentiza su trámite.

“Los temas críticos son el tema fiscal y el de las cuentas externas, lo favorable es que están tomando medidas para tratar de solventar en el corto plazo la situación. En cuanto los flujos de dólares que llegan y salen de la economía, los niveles actuales del petróleo ayudan a que sea menos necesaria la solución del problema, aunque eso implica no atacar frontalmente el problema”, resumió.

Hacia adelante, otras fuentes de entrada de dólares, como la Inversión Extranjera Directa (IED), las remesas y el turismo, ayudan a que esa cuenta se balancee un poco más y no sea tan vulnerable.

Por otro lado, concluyó que no hay fronteras para el potencial en turismo y la inversión extranjera evidencia confianza externa en el país. 

Tasas de interés

Ochos veces aumentaría la Fed, entre 2018 y 2019, las tasas de interés en Estados Unidos, dice el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Es decir, el otro año no habría más expansión de liquidez. En las economías desarrolladas, EE. UU.  lidera los aumentos de tasas.

“Los mercados reaccionan por las expectativas de que la Reserva Federal aumentará en diciembre y el próximo año las tasas. Ya la reacción de esa subida está incorporada en la tasa de cambio local como en el precio de los activos”, explicó Pérez. 

En cambio, añadió, sí generaría un impacto grande en la salida de flujos de capital que sean cuatro alzas más el año entrante, como ha mencionado el FMI, en lugar de tres. Lo que podría hacer el Banco de la República, según Pérez, es incrementar la tasa de interés, prevista por el Banco de Bogotá hacia mediados de 2019.  

Este año, el emisor colombiano se mantendría estable en su tasa de intervención.