Fitch mantiene a EPM y subsidiarias en observación negativa

La calificadora Fitch Ratings mantiene en observación negativa las calificaciones de ‘AAA(col)’ de emisor a largo plazo y de las emisiones locales de Empresas Públicas de Medellín E.S.P. (EPM).

Asimismo, la firma mantuvo en observación negativa las calificaciones de EPM Inversiones, Centrales Eléctricas del Norte de Santander y Electrificadora de Santander; y situó en observación negativa las calificaciones de Empresa de Energía de Quindío y de Central Hidroeléctrica de Caldas.

La decisión afirmar y mantener la calificación de EPM en observación negativa refleja la incertidumbre sobre la causa inicial de los deslizamientos que bloquearon los sistemas auxiliares de desviación del proyecto Ituango en Abril 28 de 2018 y los sobrecostos finales asociados a la inundación anticipada de la casa de máquinas.

Para la calificadora “aún no es posible determinar complicaciones adicionales de infraestructura o técnicas que potencialmente pudieran atrasar el inicio de las operaciones más allá de tres años. Asimismo, las materializaciones de contingencias adicionales no previstas podrían presionar las calificaciones. El monto de los pagos por la cobertura de seguros y la oportunidad del pago aún se mantiene incierto y dependerá de los hallazgos del análisis de varios expertos”.

La agencia estima que los retrasos en la construcción del proyecto resultarán en una métrica de apalancamiento de 3,6 veces (x) en 2019, 3,5x en 2020 y 3,4x en 2021 según metodología empleada por Fitch, de realizarse las ventas de activos en 2019. Atrasos en la monetización de los activos seleccionados, o la ausencia de medidas adicionales de soporte para mejorar la liquidez de EPM, podrían mantener las métricas de apalancamiento por encima de las 4x y representaría un evento de crédito para una acción negativa de calificación.

En su caso base de proyección Fitch contempla un retraso de tres años en la entrada en operación del proyecto hidroeléctrico Ituango de 2.400 MW, debido a los deslizamientos presentados en el proyecto, que aplaza la fecha de operación comercial (COD por sus siglas en inglés) más allá de 2022. La importancia estratégica de Ituango para EPM crea fuertes incentivos para apoyar el proyecto e incurrir en gastos mayores y contingencias mientras que, el objetivo de la empresa de preservar su calificación, es consistente con sus esfuerzos por monetizar activos seleccionados.

Fitch esperaba que EPM utilizara el grueso de la generación de flujo de caja de Ituango para fondear su programa de inversiones entre 2019 y 2021. Esto habría apoyado el crecimiento de Ebitda proveniente de proyectos nuevos de generación de electricidad y el fortalecimiento de su portafolio de negocios regulados, con una tendencia de desapalancamiento natural por el crecimiento consolidado durante este periodo.

Sin embargo, debido al retraso esperado de tres años, el desapalancamiento dependerá de la venta de activos y otras medidas para la protección de la caja, estas últimas aún no consideradas en las proyecciones de Fitch. De materializarse la venta de Adasa en 2019 EPM tendría menores requerimientos de deuda para fondear su plan de inversiones y le permitirían reducir su apalancamiento por debajo de las 4x.

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