Venezuela estaría por quedarse sin gasolina: Pdvsa suspendió suministro a estaciones

1413

La pretolera estatal de Venezuela Pdvsa casi ha agotado sus reservas de combustible para vehículos, lo que obligó al 80 % de las más de 2.700 estaciones de servicio a suspender las ventas hasta nuevo aviso, según cuatro altos funcionarios de Federación Unitaria de Trabajadores y Trabajadoras del Petróleo, del Gas, sus Similares y Derivados de Venezuela (Futpv).

“El déficit nacional de gasolina es lo peor que ha habido (…) Venezuela podría estar completamente sin gasolina y diésel para vehículos en tan solo una semana”, dijo uno de los funcionarios.

La agencia inglesa Argus dijo que fue testigo de cientos de vehículos que en línea se extendían más de una milla en seis estaciones de servicio en el este de Caracas desde ayer. Los operadores de la estación dijeron que Pdvsa detuvo por completo las entregas de gasolina y diésel en las últimas 72 horas.

Las estaciones de servicio en la región de la capital normalmente se reabastecen hasta tres veces por semana.

Los operadores de la estación contactados por Argus en 12 de los 23 estados de Venezuela, incluyendo Anzoátegui, Aragua, Barinas, Bolívar, Carabobo, Cojedes, Lara, Miranda, Portuguesa, Táchira, Yaracuy y Zulia confirmaron que la pertrolera también suspendió el suministro de combustible a sus ubicaciones desde el 29 de octubre.

Los altos funcionarios del sindicato petrolero en la capital y los estados de Anzoátegui y Zulia dijeron que la escasez de combustible se debe al cierre casi completo de las refinerías de Pdvsa, a la suspensión de las importaciones de combustible por razones financieras y al colapso de todos menos 250 de los más de 1.400 camiones cisterna usados para la distribución local.

La gasolina y el diésel venezolanos han sido vendidos por casi nada. Con las refinerías de Pdvsa cerradas en gran medida, ese país depende cada vez más de las importaciones y ya no puede permitirse seguir abasteciendo el mercado local.

En los últimos meses, el gobierno se comprometió a cobrar precios internacionales por el combustible vendido a los venezolanos sin una tarjeta de identidad nacional emitida por el gobierno, como una forma de racionalizar el consumo y frenar el contrabando a los países vecinos, principalmente Colombia. Pero muchos venezolanos se resistieron y los nuevos sistemas de lectura de tarjetas en las estaciones de servicio nunca se instalaron correctamente.

Las refinerías locales, que tienen una capacidad total de 1,3 millones de b/d, están apenas operando, de acuerdo con los funcionarios del sindicato petrolero en el lugar en algunas de las instalaciones, incluido el complejo de refinación Centro Refinador Paraguaná (CRP) de 940.000 b/d, que comprende la refinería Amuay de 635.000 b/d y la refinería cercana de 305.000 b/d Cardón.

La refinería El Palito de 140.000 b/d en la costa del estado de Carabobo y la refinería Puerto La Cruz de 190.000 b/d en Anzoátegui se detuvieron efectivamente debido a los déficits de suministro de crudo y las averías de las unidades.

El crudo que se dirigía a las refinerías ahora se está exportando para pagar deuda y generar ingresos del petróleo, dijo el secretario general del sindicato petrolero Futpv, José Bodas.

Desde principios de octubre, Pdvsa también ha comenzado a recortar las importaciones de gasolina y componentes terminados y no terminados utilizados para fabricar gasolina, dijeron los funcionarios del sindicato.

Pdvsa redujo las importaciones de algunos productos el mes pasado antes de pagar cerca de 1 billones de dólares en capital de bonos e intereses debidos el 27 de octubre.

“Pero las importaciones del Nafta parecen haber aumentado desde septiembre para que Pdvsa pueda producir más crudo diluido para la exportación para pagar sus deudas con China y otros socios”, agregó Bodas.

Desde principios de octubre, Pdvsa también ha estado desviando los suministros de crudo que habían sido destinados a sus refinerías locales en un esfuerzo por reducir las deudas.

El Ministerio de Energía y Pdvsa no han comentado sobre el creciente déficit de combustible en Venezuela.