Colombia analiza abandonar referencia de precios del café de la bolsa de Nueva York

El presidente de la Federación Nacional de Cafeteros, Roberto Vélez, estimó hoy que la producción del grano será de 6,1 millones de sacos para los primeros seis meses del 2019, arrojando un total de 14 millones de sacos para el final del año.

Estaría en línea con la producción del año pasado, dijo, a la espera de una mejor floración en las plantas de café gracias que el fenómeno de El Niño moderado que ha tenido el país.

Agregó que la estimación para la cosecha de café de para Brasil es de 55 millones de sacos en el 2019 y para 2020 podría ser de entre 62 y 67 millones de sacos si nada extremo sucede con el clima.

Especulación en Nueva York
Vélez criticó que al mercado de Nueva York regresaron los fondos de especulación sobre los precios del café con posiciones cortas sobre alrededor de 80 mil contratos. Eso, dijo, tiene deprimido el precio del café que reciben los productores colombianos.

Los bajos precios actuales del café, dijo el directivo, no serían de corto plazo y eso ha obligado a pensar a la Federación en cambiar la manera de comercializar el café en el exterior.

Tradicionalmente, explicó, la comercialización se hace con base en el precio del mercado de Nueva York.

Pero recordó que, hace unos años, la bolsa reflejada los precios del café suave lavado y, antes de eso, se cotizaba el café de referencia de Brasil.

Su conclusión es que la cotización actual en Nueva York está mucho más influenciada por el precio de Brasil y no por los productores de café suave lavado.

Vélez advirtió que Colombia está en desventaja frente a otros países de la región como Honduras y otros.

“Se llega el tiempo de pensar de manera distinta” como, por ejemplo, desvincular el precio del café colombiano de la cotización del mercado de Nueva York.

La idea es tener como base el costo de producción más una rentabilidad para que los compradores decidan si quieren tener el café de calidad que en el país se produce.

Es decir, si los compradores están dispuestos a pagarles a los productores colombianos el costo de producción más una rentabilidad o, “de lo contrario no se les vende café”.

Puede ser una decisión dura, pero es una idea para hacer viable a la caficultura. Sin embargo, aclaró que la idea no se ha consultado con los cafeteros nacionales.

Finalizó proponiendo una cumbre de presidentes de países productores en el seno de las Naciones Unidas para hacer un llamado global a los mercados para soportar los precios del grano.

Compartir:

Convierta a ValoraAnalitik en su fuente de noticias