Febrero cierra con mayor salida de fondos de bolsa de España en 10 años

Febrero se ha convertido en un mes negro para los fondos españoles de renta variable, al sufrir salidas de dinero por valor de 1.000 millones de euros, el mayor volumen de reembolsos netos en estas categorías de fondos en una década, según los datos de Morningstar.

Ni siquiera en diciembre del año pasado, cuando las caídas de la bolsa eran palpables, hubo tanta desbandada de inversores, ya que solo salieron 473 millones de euros netos de los fondos españoles de acciones. Y en enero parecía que la tendencia se daba decididamente la vuelta, ya que únicamente se produjeron 54,6 millones de euros.

El recuerdo de los vaivenes bursátiles del año pasado, y la acumulación de pérdidas con que cerraron el ejercicio los inversores en fondos más arriesgados, han sido fuerzas más poderosas que las subidas del 8,11% que está experimentado el Ibex 35 hasta el momento, o el 10,85% del Stoxx50 o el 11,45% del S&P 500.

De hecho, estos inversores se han perdido la recuperación de las bolsas desde los mínimos con que cerraron en 2018 y están más preocupados en conservar su dinero en productos supuestamente más seguros, como fondos de renta fija o fondos hucha como monetarios o garantizados.

La incertidumbre política en asuntos como el Brexit, las elecciones en España, la guerra comercial entre Estados Unidos y China siguen pesando en la mente de los inversores, que no olvidan la vuelta que se dieron los mercados el año pasado por estas fechas y todo lo que supuso de pérdidas en sus carteras.

Ni siquiera en los peores años de la crisis, los fondos españoles de renta variable habían sufrido unas salidas netas de dinero tan profundas. En marzo de 2009, por ejemplo, solo se esfumaron 285,7 millones de euros netos y en mayo de 2010 se fueron casi 199 millones. En agosto del año siguiente se esfumaron 235 millones y en septiembre, casi 294 millones.

Una cifra mayor salió en octubre de 2014, de casi 460 millones de euros. Y en junio de 2016 se retiraron 322,8 millones de euros netos de los fondos de acciones, según los datos de Morningstar. Y febrero se ha convertido en un punto de inflexión, incluso respecto al mismo mes del año pasado, cuando se produjeron suscripciones netas por un importe de 1.818 millones de euros, el mayor volumen de entrada de dinero también en una década.

Este miedo exarcebado de los inversores españoles se corresponde con una recuperación de la industria de gestión de activos española, que había visto peligrar su tendencia de incremento patrimonial de los últimos años. Aun así, ha cerrado febrero con un volumen de 264.264 millones de euros, más por revalorización de las carteras que por entradas netas de dinero, según los datos adelantados por Inverco.

Datos que reflejan además una sobreexposición a fondos monetarios, con 449 millones de euros, de gestión pasiva (313,4 millones) y garantizados (121 millones) en estos dos primeros meses del año, sobre todo porque el entorno de bajos tipos de interés impide una revalorización acorde con las expectativas de rentabilidad que buscan los inversores en los monetarios y las condiciones leoninas que imponen los garantizados a sus partícipes.

Pese a que los riesgos de una desaceleración económica siguen vigentes y aunque la mayoría de analistas hace tiempo que advierte del final del ciclo expansivo de la economía, lo cierto es que los asesores financieros siempre recomiendan los activos de bolsa a largo plazo para obtener una remuneración adecuada, en función de los objetivos de cada inversor.

El riesgo de las elecciones generales en España puede haber servido para infundir más temor a los inversores. “El riesgo principal al que se enfrenta la bolsa española es un resultado electoral que comporte cierta inestabilidad en el Gobierno con una mayoría apoyada en partidos antisistema e independentistas que ocasionaría falta de confianza para los actores económicos, desempleo y menor velocidad en la recuperación del sector inmobiliario, una de las variables clave de nuestro PIB que está en estos momentos tomando tracción”, advierte Guillermos Santos, socio de iCapital.

Esta salida de dinero de los fondos españoles de bolsa no es un fenómeno exclusivamente local. De hecho, la recuperación de las bolsas se ha producido casi sin que los inversores internacionales se hayan beneficiado de las subidas de los mercados.

En otros países

Según los datos de la consultora EPFR, recogidos por Bernstein, en 2019 han salido unos 36.000 millones de euros de fondos de bolsa de EEUU, mientras, que de Europa han huido unos 13.000 millones y en los fondos globales casi 9.000 millones.

El miedo de los inversores coincide también con la estrategia de las entidades financieras con la gestión discrecional de carteras, un segmento que se ha convertido en la punta de lanza del sector para seguir aumentando su volumen de activos en fondos de inversión, bajo el paraguas de la directiva Mifid II, y que permite diversificar la exposición a renta variable en función del perfil de riesgo.

De hecho, algunos bancos se han visto en la necesidad de recuperar el formato de los garantizados para no perder a sus clientes más miedosos, pese a no poder ofrecer rentabilidades adecuadas.

(Tomado de El Economista)

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