Ocde recorta previsión de crecimiento mundial, pero mejora la de Colombia

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El martes, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) redujo su pronóstico para la economía mundial, instando a los gobiernos a resolver sus disputas comerciales, ya que el último estallido de la guerra comercial entre China y Estados Unidos amenaza con frenar el crecimiento mundial.

“Los gobiernos deben actuar con urgencia para revitalizar el crecimiento que beneficia a todos”, dijo la Organización al reducir su pronóstico de crecimiento mundial a 3,2 por ciento este año, desde el 3,3 por ciento anterior.

“Resolver las disputas comerciales a través de una mayor cooperación internacional mientras se arregla el sistema internacional basado en normas”, dijo la entidad.

“Invierta en infraestructura, transformación digital y habilidades para enfrentar los desafíos del mañana. En la zona del euro, combine las políticas estructurales con las fiscales para estimular la actividad”, detalló en su reporte semestral.

Las previsiones actualizadas de la OCDE no tuvieron en cuenta directamente el último estallido en la prolongada guerra comercial entre Washington y Pekín, “en la medida en que aún exista una gran incertidumbre sobre la cantidad de tiempo (aranceles) que seguirá vigente” y la evolución futura de la relación comercial entre los dos países “, dijo una fuente de la OCDE.

Sin embargo, las proyecciones “incorporaron” la creciente incertidumbre generada por las tensiones comerciales, dijo la fuente.

Mientras tanto Washington como Beijing imponen aranceles comerciales a cada vez más bienes mutuos, el presidente Donald Trump ha prohibido a las empresas estadounidenses participar en el comercio de telecomunicaciones con compañías extranjeras que se dice amenazan la seguridad nacional estadounidense.

El gigante estadounidense de internet Google, cuyo sistema operativo móvil Android funciona con la mayoría de los teléfonos inteligentes del mundo, anunció que estaba empezando a cortar lazos con el Huawei de China, que Washington considera una amenaza para la seguridad nacional.

Si bien la OCDE redujo su pronóstico de crecimiento global para el año en curso, pronosticó un repunte en la actividad del 3,4 por ciento el año próximo.

Aumentó su pronóstico para el crecimiento de Estados Unidos este año en 0.2 puntos porcentuales a 2.8 por ciento, pero pronosticó una desaceleración a 2.3 por ciento el año próximo.

Se proyectó que el crecimiento de China se desacelerará a 6.2 por ciento este año y 6.0 por ciento el próximo año.

Las perspectivas para el crecimiento de la zona del euro se mantuvieron sin cambios en 1.2 por ciento este año.

Colombia

El informe semestral de la entidad apunta a que el incremento del PIB en Colombia evolucionará hasta el 3,4 % en 2019 y el 3,6 % en 2020 (tras el 2,7 % en 2018), seis y tres décimas más de lo anunciado hace seis meses.

Pronostica una aceleración del crecimiento de la economía colombiana este año y el próximo, gracias al impulso de las inversiones y a los bajos niveles de inflación, aunque prevé un mayor déficit comercial por los malos datos en las exportaciones.

El llamado “club de los países ricos” considera que la política monetaria del país es “apropiada” y la fiscal “prudente” para permitir que el déficit público siga reduciéndose, pero recomienda mayor apertura al comercio y a la competitividad para impulsar la productividad.

Según el organismo, Colombia seguirá beneficiándose del crecimiento económico, respaldado por más confianza de los consumidores, las empresas y los mercados de crédito.

Sin embargo, destaca la ampliación del agujero comercial pues los flujos migratorios desde Venezuela están aumentando la demanda (+4 % en 2019 y +3,5 % en 2020) lo que lleva al alza las importaciones de bienes y servicios (+7,4 % en 2019 y 3,6 % en 2020), mientras que las exportaciones progresan a otro ritmo (+3 % y +4,2 %).

“El déficit por cuenta corriente sigue siendo financiado en gran parte por la estable inversión extranjera. El desempleo ha aumentado y la creación de empleo sigue siendo floja con una mano de obra al alza por la inmigración”, constata.

En este sentido, indica que el flujo migratorio desde Venezuela supone un desafío social y económico de primer orden pues podría ayudar a potenciar el “decaído crecimiento de los últimos años debido a la deslucida productividad”, siempre y cuando se implanten políticas de integración en el mercado laboral y se garantice el acceso de esos venezolanos al sistema sanitario y educativo.

(Con información de la Ocde, El Espectador y France 24)

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