Toyota anuncia acuerdo con EE. UU. antes de cerrar tratos con China

Toyota Motor Corp. anunció el mes pasado dos acuerdos en China de reducido tamaño pero gran importancia a nivel estratégico. Pero antes de que se decidiera a hacer públicos esos planes, también trabajó durante meses para alcanzar compromisos de nuevas inversiones en Estados Unidos.

El intercambio de tecnología representa un gesto de buena voluntad hacia Pekín por parte de la automovilística japonesa, que quiere “pisar el acelerador en China”, como dijo su consejero delegado Akio Toyoda a un grupo de directivos de la empresa, según consta en las actas de las reuniones celebradas entre el 19 de marzo y el 23 de abril consultadas por Reuters.

Anunciar primero las inversiones en Estados Unidos fue una estrategia que Toyoda consideró necesaria para evitar la ira del presidente estadounidense, Donald Trump, según reflejan las actas. El contenido de estos documentos ofrece la posibilidad de comprobar cómo la firma japonesa ha tratado de andar con pies de plomo en un escenario en el que Estados Unidos y China luchan por ganar inversiones, empleos e influencia en la economía mundial.

“Para que Toyota opere globalmente, necesitamos encontrar un buen equilibrio entre China y Estados Unidos”, dijo Toyoda el 19 de marzo. “Es imperativo evitar hacer enemigos.”

Según las actas del 23 de abril, el fabricante de automóviles está haciendo lo que un alto ejecutivo anónimo describió como un “movimiento significativo para orientar su foco hacia China”, un mercado en el que está muy por detrás de los líderes de la industria Volkswagen AG y General Motors Co.

Toyota anunció el 14 de marzo una nueva inversión de 749 millones de dólares en capacidad de producción y en empleos en Estados Unidos, lo cual eleva la promesa de inversión a cinco años hecha en 2017 a casi 13.000 millones de dólares, desde los 10.000 millones originales. Al día siguiente de anunciar este aumento, Toyoda prometió ante el Club Económico de Washington que “Toyota no se irá de Estados Unidos.”

Aunque muchos otros fabricantes de automóviles, incluidos los estadounidenses, han anunciado inversiones en Estados Unidos desde que Trump llegó al poder en 2017, los casi 13.000 millones de dólares prometidos por Toyota suponen la mayor cantidad con diferencia.

(Con información de Reuters)

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