Recuperar la vía al llano tardaría tres meses y dependerá del clima

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La ministra de Transporte, Ángela Orozco, afirmó que la reapertura de la vía Bogotá-Villavicencio podría tomar hasta tres meses, pero aclaró que ese tiempo es relativo, pues depende del comportamiento climático que se presente.

De igual forma mencionó un estudio que concluye que la afectación de la montaña, en parte, se debe a intervenciones humanas.

Este lunes, a las cinco de la tarde, se completaron ocho días del cierre de la principal vía que conecta a Bogotá con los Llanos Orientales.

Desde entonces se ha intentado adelantar labores de remoción de escombros para habilitar la vía, pero, según la concesión encargada del tramo, Coviandes, los esfuerzos han sido obstaculizados por las condiciones climáticas.

Hoy, por ejemplo, Coviandes comunicó que no han podido realizar labores debido a una neblina que afectó la visibilidad del tramo en la mañana, además de la caída constante de material y piedras, lo que hace que no existan “condiciones de seguridad” para avanzar en la remoción de escombros.

Una estimación aportada este lunes por la ministra de transporte, Ángela María Orozco, da cuenta de que la movilidad de la vía sería restaurada hasta dentro de tres meses. La jefe de la cartera explicó que dicho cálculo no es preciso, ya que depende del comportamiento climático que se presente en los próximos días.

“Esta es una obra grande, porque se deben hacer diez terrazas para contener los aludes y cambiar la hidrología y el manejo de aguas en la montaña”, mencionó Orozco.

De la misma manera, la ministra mencionó un estudio que concluye que la afectación de la montaña, es decir, lo que ha generado los desprendimientos de la misma y los respectivos bloqueos en la vía, se debe a diferentes factores, como los de tipo climático; sin embargo, llamó la atención un comentario en el que parte de esas afectaciones obedecen a obras humanas.

En concreto Orozco mencionó que el deterioro de la montaña, es decir, la erosión de la misma que genera los aludes, en parte de debe a un cambio en la hidrografía de la misma, ya que la presencia de un galpón y la construcción de una carretera hicieron que el cause del agua, al momento de llover, cambiara generando así el desgaste. 

Por su parte, el director del Invías, Juan Esteban Gil, recalcó el esfuerzo adelantado para garantizar el tránsito por las vías alternas, como por ejemplo la vía Sogamoso – Aguazul – Villavicencio, en el que se destinarán $50.000 millones para atender tramos críticos en esa carretera.

La Federación Colombiana de Transportadores de Carga y su Logística (Colfecar) estima que las pérdidas económicas que ha representado la afectación de la vía al Llano ya supera los $32.000 millones.

 

 

 

 

(Con información de El Espectador)

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