¿Por qué las microalgas son claves para la captura de CO2?

En el mundo existe una gran preocupación por el acelerado proceso del calentamiento global, ocasionado especialmente por el aumento en la concentración del CO2 en la atmósfera, considerándose como uno de los retos de este siglo debido a los graves daños que genera al medioambiente, incluyendo la fusión del hielo ártico, el aumento del nivel del mar, las condiciones climáticas extremas y la desertificación.

Como revela una publicación de la Universidad Eafit, ​​​​cerca de 375.000 millones de toneladas de carbono en forma de CO2 se han emitido a la atmósfera desde el comienzo de la era industrial en 1750, causando un importante impacto al medio ambiente pues es el más abundante de los gases de efecto invernadero de larga duración, el cual puede ser mitigado con la ayuda de microalgas, las cuales son adaptables, fotosintéticas y altamente eficientes en la absorción de dióxido de carbono (CO2) y la captación de energía solar.

Esto se soporta en que una microalga puede capturar 10 veces más CO2 que las plantas convencionales y realizan un proceso más rápido que lo que es capaz de hacer cualquier bosque en el mundo. Además, 75% del oxígeno que se respira en el planeta proviene de las microalgas que habitan el planeta, especialmente en los océanos. Este es uno de los procesos más eficientes que se ha desarrollado aún más con la biotecnología, la cual explota las condiciones naturales de estas plantas y se ha podido aprovechar así en diversos sectores industriales.

Para potenciar la captura de CO2, se debe determinar la especie de microalga ideal para este proceso y posteriormente se procede a inyectarle gases ricos en dióxido de carbono en los fotobiorreactores (sistemas propios para el crecimiento de las microalgas). Una vez se alcanza las condiciones de recolección, se separa la biomasa generada y, como una de las posibles aplicaciones, se somete a presión y temperatura para descomponer su estructura y transformarla en un biocrudo que puede sustituir al petróleo fósil como fuente de combustibles.

Cementos Argos inició recientemente en su planta de Cartagena una prueba piloto para validar bajo condiciones industriales reales el proceso de captura de CO2 a partir de microalgas y su posterior transformación en biocrudo para la obtención de un diésel renovable o GreenDiesel.

Este proyecto evalúa tecnología desarrollada por Clean Energy (Chile) y la compara con el desarrollo realizado entre Cementos Argos y la Universidad Eafit para temas de captura de CO2 con microalgas, así como la transformación de la biomasa en combustibles, en conjunto con la Universidad de Antioquia, y la cofinanciación de Ruta N.

Se proyecta que sea una iniciativa estratégica pues se estima que cerca de un 5% del CO2 del planeta es atribuible a la industria cementera y se requieren acciones para mitigarlo.

En diálogo con Valora Analitik, Daniel Duque, gerente de I+D de Cementos Argos, explicó que esta iniciativa en conjunto con otros desarrollos hace parte de la política de sostenibilidad de la compañía, una de las más relevantes para la empresa, pues “tenemos que desarrollar tecnologías para reducir estas emisiones, el cual es un tema prioritario para Argos”.

En el Centro Argos para la Innovación, se lograron definir las mejores condiciones para captura de CO2, a través de un sistema de fotobiorreactores en los que investigadores experimentaron con diferentes especies de microalgas. Con la biomasa generada en el proceso de Captura de CO2 ya se han obtenido diferentes tipos de biocrudo y se están evaluando las condiciones para producir combustibles comerciales a partir de este. En cinco o 10 años se prevén soluciones comerciales a gran escala, pues también se buscarían capturar las emisiones de la generación eléctrica y de otras industrias.

Hoy en día, Argos resalta como la única compañía cementera en Latinoamérica y una de la pocas en el mundo en avanzar con esta solución que aporta al cumplimiento de la Agenda 2030 establecida por la Organización de Naciones Unidas y las iniciativas de mitigación del cambio climático en el planeta.

El gerente de I+D de Cementos Argos indicó que, hacia 2025, la empresa busca reducir las emisiones específicas netas a 544 kg de CO2 por tonelada de material cementante, lo que equivale a reducir en un 25% las emisiones de la línea base de 2006, marcando así una evolución para impactar positivamente el medio ambiente y aportar al cambio climático.

Duque concluyó que “para lograr esta meta se hará con varios procesos como el uso de combustibles alternativos y materiales cementantes suplementarios”, lo cual consolida la misión y liderazgo sostenible de la compañía en Colombia y los países donde opera.

Compartir:

Convierta a ValoraAnalitik en su fuente de noticias