FMI: Política monetaria expansiva puede debilitar a las monedas frente al dólar

Fondo Monetario Internacional - FMI

 

El blog del Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó un documento en el cual asegura que las políticas monetarias expansivas que han implementado varios países como consecuencia de la guerra comercial entre China y Estados Unidos, puede debilitar las monedas frente al dólar de EE.UU.

“La aplicación de una política monetaria más expansiva puede contribuir a estimular la demanda interna, lo que, a su vez, beneficia a otros países al aumentar la demanda de sus productos. La cuestión, sin embargo, es que la distensión monetaria también debilita el tipo de cambio del país, lo que mejora la competitividad de sus exportaciones y reduce la demanda de importaciones de otros países al ser estas más caras”, dice el documento.

Añade que no se puede confiar demasiado en que la aplicación de una política monetaria más expansiva debilite lo suficiente la moneda de un país como para provocar una mejora permanente de su balanza comercial a través de la reorientación del gasto.

“Es poco probable que la política monetaria por sí sola consiga inducir las importantes y continuadas devaluaciones que se necesitan para provocar ese resultado”, resaltó.

El texto explica que, en promedio, una depreciación del 10 % (frente a todas las monedas) mejora la balanza comercial del país en alrededor de un 0,3 % del PIB en el corto plazo, y la mayoría de los efectos proceden de la contracción de las importaciones.

“Con el tiempo el ajuste es más equilibrado a medida que las exportaciones responden de forma más significativa a los movimientos del tipo de cambio, aunque el efecto total de reorientación del gasto sigue siendo relativamente modesto: una depreciación del 10 % conlleva, en promedio, una mejora de la balanza comercial del 1, 2% del PIB en un espacio de tres años”, indica.

Aunque los tipos de cambio facilitan un ajuste externo duradero, no debe exagerarse demasiado el efecto de reorientación del gasto del debilitamiento de una moneda, o su impacto negativo sobre los socios comerciales.

“Aunque las posiciones externas no presentan un peligro inminente para la estabilidad mundial, se necesitan medidas adecuadas para sostener el progreso realizado en la reducción de los desequilibrios a lo largo de la última década y, también, para fortalecer el crecimiento mundial. Tanto los países con déficit como con superávit deben abordar las fuentes macroeconómicas y estructurales subyacentes de los desequilibrios, en lugar de adoptar medidas ineficaces, o incluso contraproducentes, como son los aranceles”, finaliza el texto.

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