Trecsa, filial del GEB en Guatemala, avanza en construcción de líneas de transmisión y nuevas subestaciones

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Trecsa

 

El Grupo Energía Bogotá (GEB), por medio de su filial Trecsa en Guatemala, avanza en el Plan de Expansión de Transporte de Energía (PET) del país con la construcción de más de 850 kilómetros de líneas de transmisión, 12 subestaciones nuevas y la ampliación de 12 más, con una cobertura en 15 de los 22 departamentos, 74 municipios y 340 comunidades.

Astrid Álvarez, presidenta del GEB, en entrevista con el portal Estrategia y Negocios, explicó que es optimista cuando se refiere a la trayectoria de la empresa pues “cuando llegamos a Guatemala en 2009, luego de haber ganado una licitación estatal, (lo hicimos) con la idea de expandirnos hacia el sur en Centroamérica y hacia el norte en México, pero esa expansión solo es posible si se concluye el PET 2008-2018 y el anillo de transmisión alrededor del país”.

El GEB está allí en el negocio de la generación, transmisión, distribución y comercialización de electricidad, y el transporte y distribución de gas natural. “Tenemos todos los negocios de la cadena energética: electricidad y gas. Podemos hacer todo tipo de negocios en Centroamérica mientras exista mercado”, dice Álvarez, sin entrar en detalles de las posibilidades, pues su principal derrotero en la región es terminar el proyecto transmisión en Guatemala.

A la fecha y en una década ha invertido más de US$500 millones, lleva completado el 74% del PET un porcentaje que equivale e a 526 km de líneas y 700 km de servidumbres construidas y 19 de 23 subestaciones terminadas para transportar el 52% del total de energía previsto por la licitación.

Al concluir el PET y desarrollar infraestructura eléctrica en los municipios del interior del país, se espera una reducción de apagones y la posibilidad de incorporar nuevas centrales de generación de energía hidráulica, solar, geotérmica, con carbón y biomasa, entre otras. Reducir el precio del servicio de electricidad será otro de los beneficios. Trecsa también puso en funcionamiento del Anillo Periférico Sur (APS) que conecta seis ingenios en la costa sur del país que juntos tienen capacidad para generar energía equivalente al 20% de la demanda nacional de electricidad.

Álvarez explicó el reto: “se requiere mayor coordinación por parte del gobierno nacional y leyes que den mayor seguridad a inversionistas como nosotros”. Se refirió a legislación relacionada con expropiación y manejo de tierras, por mencionar dos ejemplos: “en los proyectos nacionales, la gestión de servidumbres ante propietarios privados debería facilitarse. Son proyectos de interés general y no particular, pretenden mejorar la calidad de energía y que su distribución en las ciudades sea más eficiente, para que la tarifa de electricidad también baje”, indicó.

(Con información de Estrategia y Negocios)

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