Crisis política en América Latina tras renuncia de presidente en Bolivia y llamado a constituyente en Chile

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Después de 14 años en el poder, el presidente boliviano, Evo Morales, renunció tras ceder ante la presión de tres semanas de protestas contra su polémica reelección y tras perder el apoyo de las Fuerzas Armadas y la Policía.

Los disturbios tras la noticia se extendieron la noche del domingo en varias ciudades de Bolivia, tras la renuncia del presidente Morales, con incendios, saqueos y ataques a viviendas, entre estas la del propio exmandatario, en un ambiente de tensión e incertidumbre sobre el destino político inmediato del país.

La Paz, El Alto y Cochabamba, entre otras ciudades del país, registraron incidentes violentos mientras muchos ciudadanos pidieron ayuda a la Policía y las Fuerzas Armadas a través de redes sociales.

Más tarde, se denunció que un grupo de encapuchados irrumpió y se “tomó” la sede de la embajada de Venezuela en Bolivia.

Morales y su vicepresidente, Álvaro García Linera, anunciaron juntos la dimisión a sus respectivos puestos y, en el caso del segundo, también a la presidencia del Congreso. Alegaron que lo hacían para “salvar a las familias” sumidas en la ola de violencia y de esa forma “pacificar” al país.

Hasta altas horas de la noche (local) no se había informado en Bolivia quiénes asumirán el control del país en las próximas horas, ante la ausencia de Morales y de García Linera.

También María Eugenia Choque Quispe renunció de manera “irrevocable” a la presidencia del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y fue detenida posteriormente, en un operativo que realizó el Departamento de Análisis Criminal e Inteligencia (DACI) de la Policía Boliviana en La Paz.

La detención de Choque Quispe ocurrió después que la Fiscalía anunciara el inicio de un procesamiento a los miembros del TSE por irregularidades detectadas por la OEA en las elecciones, que pueden conllevar “ilícitos penales y electorales vinculados al cómputo de los resultados oficiales”.

Al presentar su renuncia, Choque Quispe dijo que lo hacía para someterse a “cualquier investigación”, luego de un informe de la OEA que señala “presuntos hechos irregulares” en las elecciones del 20 de octubre.

Evo Morales, por su parte, se recluyó en la zona cocalera de Chimoré, su cuna política en la región central de Cochabamba, para hacer el anuncio de su dimisión. Aterrizó en el avión presidencial acompañado de García Linera.

En las redes sociales se especuló que Morales viajaría al exterior, aunque horas después de su renuncia el exmandatario denunció vía Twitter que tenía información sobre una supuesta orden de arresto en su contra, lo cual fue desmentido por el jefe nacional de la Policía.

“Renuncio a mi cargo de presidente para que (Carlos) Mesa y (Luis Fernando) Camacho no sigan persiguiendo a dirigentes sociales”, dijo Morales a través de la televisión, en alusión a los líderes opositores que convocaron protestas en su contra, desatadas el día siguiente de los cuestionados comicios del 20 de octubre.

 

Constituyente en Chile

El Gobierno de Chile ratificó ayer domingo que pronto iniciarán el proceso para una nueva Constitución a través de un “Congreso Constituyente”, con amplia participación ciudadana y un plebiscito que lo ratifique, un giro que responde a una de las principales demandas tras el estallido social.

El ministro del Interior, Gonzalo Blumel, hizo el anuncio luego de sostener una reunión en la casa del presidente Sebastián Piñera con los líderes de Chile Vamos, una coalición política que agrupa a cuatro partidos de centroderecha y derecha, que hasta ahora eran los más reticentes a un cambio profundo de la carta fundamental heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-90).

 

Conversaciones con diferentes sectores

“Creemos que el mejor camino es trabajar bajo la base de un congreso constituyente”, señaló Blumel, al tiempo que aseguró que también se trabajará en la instalación de un plebiscito, mediante el cual se ratifique los cambios que se generen en ese congreso.

Para eso dijo que se comenzará “un proceso de diálogos, de conversaciones, amplio con todos los sectores y las fuerzas sociales y políticas para poder conseguir los más amplios acuerdos”.

Respecto al tiempo en que dará inicio a todo ese proceso dijo: “Los plazos los tenemos que abordar responsablemente, queremos hacerlo con prontitud”.

El pasado sábado el gobernante chileno anunció que se trabajaría en un cambio profundo a la Constitución, como lo demandaron diferentes sectores vinculados a las protestas que desde inicios de octubre se registran en ese país.

 

 

 

 

(Con información de Deutsche Welle sobre Chile y Bolivia)

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