Liberalización comercial ha impulsado las economías de Latinoamérica y el Caribe, según el BID

63

 

Latinoamérica y el Caribe experimentaron una aceleración en su crecimiento económico y salarial gracias a la reducción de sus barreras comerciales, según un nuevo informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El estudio también incluye recomendaciones de políticas para asegurar que la región esté mejor posicionada para sacar provecho de la liberalización comercial y lograr que los beneficios sean más tangibles para sus ciudadanos.

La reducción arancelaria promedio del 56 por ciento que se registró en la región entre 1990 y 2010 aceleró el crecimiento del PIB anual per cápita promedio en 0,6 por ciento, según el reporte.

Si bien los resultados son positivos, la región alberga escepticismo sobre los beneficios de una mayor apertura, en parte porque las expectativas iniciales eran muy elevadas, dice el estudio titulado De promesas a resultados en el comercio internacional: lo que la integración global puede hacer por América Latina y el Caribe.

“La liberalización comercial no resultó ser la fórmula milagrosa para fomentar el crecimiento de la región como fue el caso de algunas economías asiáticas de alto desempeño”, dijo Eric Parrado, economista Jefe del BID. “Sin embargo, el comercio claramente ha contribuido de manera positiva al bienestar y desarrollo de la región, y deberíamos resistir la tentación de retornar a las políticas de economías cerradas de décadas anteriores”, complementó.

El informe también analizó el nivel de apoyo al libre comercio. Los latinoamericanos apoyan ampliamente la expansión del comercio, pero su apoyo cae abruptamente cuando se les presenta información enfatizando las consecuencias negativas que puede acarrear, como la pérdida de puestos de trabajo en sectores vulnerables. El BID le encargó a Latinobarómetro realizar una encuesta y llevar a cabo un experimento para comprender mejor cómo se altera la percepción sobre el comercio según cómo se aborde el tema.

Casi tres de cada cuatro encuestados expresaron que preferían aumentar el comercio internacional. Los países que mostraron el mayor apoyo fueron Venezuela, Honduras y Uruguay. Casi seis de cada diez latinoamericanos ven al comercio como sinónimo de más empleo. No obstante, al brindarles información sobre las potenciales pérdidas laborales en sectores vulnerables, ese apoyo se redujo del 73 al 46 por ciento.

“Estamos avanzando hacia un mundo en el que la competitividad está determinada no solamente por los aranceles, sino por la capacidad de superar costos regulatorios, logísticos y de información, y por incorporar nuevas tecnologías”, dijo Fabrizio Opertti, gerente del sector de Integración y Comercio del BID. “Confiamos en que los gobiernos pueden avanzar hacia estas nuevas fronteras para facilitar el acceso a bienes y servicios, y crear nuevas oportunidades económicas y bienestar para más ciudadanos”, añadió.

Compartir: