Codirector Steiner ve “inminente” reforma fiscal en Colombia al terminar pandemia

Roberto Steiner, codirector del Banco de la República, se refirió a varios aspectos de la crisis económica por la que atraviesa Colombia, y cuál ha sido el papel del Gobierno y el Banco Central para contener los efectos más complejos del fenómeno.

Steiner aseguró que son varios los retos que se ponen de manifiesto para el país, pero que sin duda el hecho de tener un sistema financiero robustecido y que de momento se mantiene fuerte ante el golpe, ayuda, en parte, a mejorar las oportunidades para Colombia.

El codirector del Banco aseguró que en las actuales circunstancias no se trata de compensar la crisis para ver cómo reactivar la economía sino de mitigar las consecuencias de cerrarla. En ese campo lo más poderoso es la política fiscal.

De cara al futuro más cercano Steiner reiteró, así como lo han hecho tanques de pensamiento, expertos y el mismo Gobierno, la necesidad de establecer las bases para una reforma fiscal, con gran énfasis en una reforma tributaria.

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“Es inminente una reforma fiscal una vez pasemos la pandemia. Estamos experimentando niveles de déficit fiscal altos y se han acumulado niveles de deuda pública preocupantes”, dijo Steiner, quien se animó a hablar sobre cuáles pueden ser las bases de esa iniciativa.

De acuerdo con el codirector hay que pensar en una reforma fiscal que pase por recortar gastos donde se pueda, y permita privatizar algunos bienes del Estado, “pero evidentemente el corazón es una reforma tributaria”.

“Colombia no tributa mucho y tributa muy mal, hay toneladas de evidencia aportada por economistas (…) Es importante que tributen más personas, las personas que más tienen”, dijo. Así mismo, para Steiner, las exenciones de las empresas hay que quitarlas.

De otro lado, para el codirector es fundamental que se ataque el problema de la informalidad en Colombia.

“La pandemia nos ha mostrado que la informalidad hace, entre muchas otras cosas, que la política pública diseñada para apoyar a los más necesitados, en efecto les llegue (…) Es momento de tomarnos en serio que la informalidad no solo atenta contra la productividad, sino que señala una restricción al potencial que tiene el Estado de llegar a la gente con ayudas. No es fácil llegarle a una empresa cuando es informal”.

Finalmente, una de las áreas de preocupación de la Junta Directiva ha sido la provisión de crédito a empresas y personas. Ahí el éxito ha sido más moderado por cuestiones previsibles, dijo, y añadió que, si bien la liquidez ha sido garantizada a través de los intermediarios financieros, transferirle esa liquidez a empresas y hogares es más complicado.

“En una situación como la actual donde la incertidumbre es la palabra clave es obvio que en sus evaluaciones de riesgo los intermediarios se hayan vuelto más cautelosos. No olvidemos que los intermediarios prestan los depósitos del público, deben velar por un buen uso. No es sorprendente que la oferta de crédito esté resentida”, aseguró Steiner.   

Y a su vez, por la misma crisis, la gente tampoco se siente motivada del todo a demandar crédito.

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