El KPI del 2020: Llegar a salvo al otro lado

Llegando a más de 120 días desde el inicio de la cuarentena, la pregunta relevante es como seguir el camino para llegar al 2021 a salvo. Oportunidad para volver al tablero.

A nivel corporativo todos los años se establecen los presupuestos a cumplir para el año siguiente, realizando un ejercicio disciplinado basado en estructuras de costos, metas de ventas, expansión de capacidad, nuevas eficiencias y manejo financiero planificado, para acompañar la estrategia corporativa definida para el siguiente año.

El 2020 empezó como todos los años, con seguimiento de los KPIs (Key Performance Indicators), revisión de presupuesto, cumplimiento de metas de ventas y análisis de oportunidades….hasta que llegó marzo. No habiendo terminado el tercer mes del año y aún sin cerrar el primer trimestre completo, el mundo empezó a cambiar muy rápidamente. Como se dice coloquialmente, “bajaron los tacos” para muchas empresas. Se frenó en seco y nos fuimos a cuidar a casa. Lo que nadie esperaba era el ciclo tan extenso de este proceso. Ya vamos a cumplir casi dos trimestres en línea con la actividad detenida o a media marcha. El gobierno ha hecho su tarea de la mejor manera y ha dispuesto de múltiples estructuras de liquidez y ayudas en pro de alivianar las cargas para los empresarios, que de alguna manera han permitido seguir avanzando. Como en toda crisis económica, hemos visto múltiples bajas en varias industrias como la del turismo, la gastronomía y en el comercio en general. Es desafortunada esta situación para todos.

Por esto, en este momento los KPIs planteados para el 2020 son ya parte de los archivos corporativos. El KPI real que la mayoría de empresarios está trabajando de forma diaria es principalmente uno: seguir a flote y llegar al 2021 a salvo, esperando que volvamos a la normalidad que conocíamos -o alguna parecida a ella- muy pronto.  De acuerdo con varios estudios realizados sobre efectos del Covid-19 en la economía, son pocas las industrias que han salido “ganadoras” en esta crisis, en donde realmente todos perdimos algo. Sin duda se han desarrollado oportunidades para varias industrias que han visto incrementos importantes en sus ventas, derivado de la “nueva normalidad”, principalmente las cadenas de abastecimiento, la logística, las empresas de tecnología, los artículos de cuidado personal, los insumos médicos, el eCommerce y las Apps digitales de abastecimiento.

Los CFOs en este momento están poniendo toda su atención en varios frentes: cuidando la caja, buscando eficiencias a lo largo de la organización, reduciendo costos innecesarios, buscando mecanismos de financiación de largo plazo y generando estructuras de capital de trabajo que permitan sobrellevar este periodo con el menor impacto ante la caída en ventas, en pro de mantener la operación y el empleo en el corto y mediano plazo. Otro capítulo aparte a nivel estratégico y financiero tienen las industrias que están totalmente paradas tales como la aérea y el turismo, donde la única opción es mantener la caja para lo mínimo necesario, ante la falta de generación total de ingresos.

Toda esta situación ha llevado también a crear una interesante oportunidad: volver al tablero. Como bien lo sugieren los consultores: “let´s get back to the drawing board”! Es un momento único en el cual se abre la oportunidad de visualizar el nuevo plan estratégico, permitiendo pintarlo en algunos casos casi desde ceros, eliminando inneficiencias, cortando costos que antes eran denominados “fundamentales” y logrando tener una estructura corporativa más liviana, que a futuro permitirá tener mejores resultados.


A pesar que éste será un periodo de varios meses con actividades detenidas o a media marcha, considero que hay varios cambios estructurales que llegaron para quedarse, por lo menos en los siguientes 18-24 meses, y que deben ser rápidamente analizados en este nuevo diseño estratégico que ahora pasa al tablero: la definición del trabajo presencial en la oficina, el nuevo modelo comercial digital y virtual, la reflexión sobre la vida exclusivamente en las ciudades y en las grandes urbes, las necesidades de desplazamientos y viajes de trabajo, la inversión en artículos de lujo, la forma en la que conocíamos el entretenimiento y los espacios comerciales como punto de destino. Todo esto lleva a una reflexión profunda corporativa y estratégica que hoy será revisada con lupa, una vez vuelva la reactivación de la vida post-vacuna.


Es también una interesante oportunidad para seguir abriendo nuevas soluciones de innovación financiera, plantear nuevos espacios para levantar capital y acceder a ventanas como la recientemente creada por la Bolsa de Valores de Colombia con su plataforma a2censo, a través de la cual se abren mecanismos de financiación mediante esquemas de crowdfunding. Tenemos en este momento la oportunidad de hacer ensayos de prueba que permitan avanzar en nuevos modelos financieros, especialmente para las Pymes.  Hay mucha liquidez atrapada que hoy puede ser canalizada a la inversión en múltiples proyectos, generando un gana-gana para empresarios e inversionistas. Eso si, hay que prender bien el radar y hacer un buen análisis de riesgo ante el actual panorama económico.

Aún faltan 5 meses para cerrar este año a nivel financiero, y serán muchos los retos que la economía, las grandes empresas corporativas y las pymes tendrán que enfrentar. Hoy la caja es la que manda la parada y es el pilar de como lograr la mayor eficiencia en el actual entorno. Hacer cambios rápidos y grandes en algunos casos no será tan fácil, pero es necesario al cambio de chip en muchos casos que permitan tomar decisiones ágiles y decididas -incluso rompiendo los modelos de negocio existentes, llegando a niveles casi como el de las startups-, para poder actuar en este entorno cambiante y que nos permita llegar al otro lado de forma exitosa, cumpliendo así el KPI más importante del 2020.

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