Comité de la Regla Fiscal cree necesario un fuerte ajuste en las finanzas públicas de cara a 2026

El CARF cree que la sobrestimación sistemática y creciente de ingresos presupuestales coincide con la menor ejecución de gasto.

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El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) actualizó su análisis del proyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) 2026 con énfasis en las previsiones fiscales.

La estimación revisada sugiere que cumplir con la meta de déficit fiscal aprobada por el Consejo Superior de Política Fiscal (Confis) para 2026, de 6,2 % del PIB, requiere un ajuste fiscal de $45,4 billones (2,4 % del PIB). Dijo el CARF que en su escenario previo, del 1 de agosto de 2025, la estimación del ajuste requerido era de $39,4 billones.

La diferencia de $6,1 billones entre los dos escenarios se explican en su totalidad por una mayor expectativa de gasto fiscal por parte del comité.

Se explica el cambio en la proyección principalmente por pensiones (+$5,6 billones respecto del escenario del 1 de agosto), servicios de personal (+$1,6 billones) y gasto primario (-$1,1 billones).

“Hasta el momento, el Gobierno no ha hecho público el detalle de su proyección de gasto primario fiscal, por lo que no es posible hacer la comparación respecto del escenario oficial”, dice el comunicado emitido este viernes.

Ministro de Hacienda de Colombia, Germán Ávila
Ministro de Hacienda de Colombia, Germán Ávila. Foto: MinHacienda.

Consideraciones sobre el Presupuesto General de 2026

De otro lado, el CARF anotó que el proyecto de PGN de 2026, que prevé gastos por $557 billones, refleja un crecimiento real superior al promedio histórico. “Suponiendo que en 2025 se materializa el recorte necesario para equilibrar el presupuesto (de $12 billones), el crecimiento anual real, es decir, más allá de la inflación, sería de 5,7 %, lo que se traduce en 1,2 puntos porcentuales (pp) superior al promedio entre 2001 y 2025.

En ese escenario, el gasto en funcionamiento del proyecto 2026 presentaría un crecimiento real de 10,3 % (el valor nominal sería de $365,8 billones) y el de inversión de 11,8 % ($88,8 billones). El servicio de la deuda, en cambio, presentaría una reducción real anual de 11,8 % (y sería $102,5 billones).

Se destaca además que las apropiaciones de gasto primario (es decir, excluyendo intereses de la deuda) han presentado aumentos sustanciales en los últimos años.

De acuerdo con las apropiaciones vigentes, entre 2019 y 2025 el gasto en funcionamiento se ha incrementado 44 % en términos reales (base 2025), mientras que la inversión ha tenido una expansión de 38 %. En términos monetarios, las apropiaciones del gasto de funcionamiento e inversión en 2025 son $100,7 billones y $23 billones superiores a las de 2019 (precios constantes de 2025).

Se mencionan además las transferencias corrientes, que son el rubro que más contribuye al aumento del gasto de funcionamiento, con un crecimiento de 49,7 %, equivalente a un incremento real de $82 billones. El mayor aporte a la expansión de las transferencias se concentra en pensiones ($23,7 billones y crecimiento real de 44,1 %), Sistema General de Participaciones ($21,8 billones y crecimiento real de 36,2 %), y salud ($16,8 billones y crecimiento real de 76,8%).

gobierno Petro y el Congreso
Congreso de Colombia. Foto: Senado.

Consideraciones sobre los ingresos

De igual forma, el CARF cree que la sobrestimación sistemática y creciente de ingresos presupuestales coincide con la menor ejecución de gasto y con el aumento acelerado de la reserva presupuestal.

Para esta afirmación, sostiene que “al comparar los ingresos presupuestados inicialmente (aforo) respecto del recaudo efectivo en cada vigencia, se observa que entre 2017 y 2019 se produjo una sobrestimación promedio de 1,1 pp del PIB por año”.

Entre 2021 y 2026, se prevé una discrepancia promedio del doble (2pp del PIB), con un máximo en 2024 (6,2 pp del PIB). “Lo anterior, aunado a las inflexibilidades del gasto, la ausencia de medidas suficientes para reducir el déficit fiscal y a otros factores, ha redundado en una disminución significativa en la disponibilidad final de caja del Gobierno, que pasó de 2 % del PIB en 2019 a 1,4 % del PIB en 2023 y a 0,9 % del PIB en 2024”.

En paralelo, dice que la reserva presupuestal de la Nación (sin deuda), que entre 2019 y 2021 se mantuvo relativamente estable en torno a $22 billones (precios constantes de 2025), se aceleró en el periodo entre 2022 ($29 billones) y 2024 ($53 billones).

El comité considera que la continua sobrestimación de ingresos y la ausencia de medidas para corregir las inflexibilidades del gasto han implicado retos para la gestión de las finanzas públicas.

Deuda pública
Ministerio de Hacienda. Foto: Valora Analitik

Gastos de funcionamiento

El comunicado del CARF también señala que, desde la óptica presupuestal, el proyecto de PGN de 2026 implica un crecimiento del gasto de funcionamiento 1,7 veces superior al promedio entre 2020 y 2024 (en términos reales).

Las partidas de gasto que presentan el mayor incremento respecto del promedio histórico reciente son: i) pensiones (10,1 veces); ii) instituciones de educación superior pública (6,8 veces); iii) salud (3,5 veces); y iv) gastos de personal (2,9 veces).

En tanto, el gasto de intereses, que es resultado del alto nivel de la deuda y de los elevados costos del financiamiento, crecen 1,8 veces el promedio entre 2020 y 2024.

A raíz de los cambios en el escenario de gasto de 2026, el CARF actualizó la senda de mediano plazo. Ahora espera que el gasto de funcionamiento promedie 19,1 % del PIB entre 2026 y 2036, es decir, 0,4 pp del PIB más que lo que estimó cuando analizó el MFMP.

El espacio promedio para la inversión pública entre 2026 y 2036, suponiendo que la senda de gasto primario del MFMP se cumple, es de 1,4 % del PIB, 0,8 pp del PIB inferior al valor histórico de 2,2 % observado en las últimas décadas.

En este contexto, cumplir con las metas establecidas por el Confis para el periodo 2025-2027 y con la Regla Fiscal de 2028 en adelante, requiere un ajuste promedio anual de 4,1 pp del PIB durante la próxima década.

De cara al mediano plazo, en un escenario sin medidas de política, “la brecha entre el gasto inflexible y los ingresos totales previstos se ampliaría significativamente, poniendo en riesgo la sostenibilidad de las finanzas públicas”, añade el comité.